Décimo cuarto escrito fraterno "Caparazón"


Imagen de OnofreiD en Pixabay

Mensualmente realizo escritos fraternos, una forma de saludo a los países que han tenido un alto número de visitas observadas en las estadísticas de la plataforma Blogger. En esta ocasión será Rumania y su poesía, por lo que compartiré mi visión especial del poema "Caparazón" del poeta Gellu Naum.  En su lectura me conecto con este momento de pandemia y mi palabra se transforma en eco de todos/as en el planeta; ha sido duro convivir con este virus. Afecta la vida social como la conocemos ofreciendo una extraña revisión de lo que hemos construido. Ha impactado especialmente las edificaciones económicas de las que se vanaglorian los poderosos, para que una humanidad extraviada las pueda re- valorar. Solo la vida comunitaria nos distingue como seres humanos ¿cuan frágiles podemos ser si nos pensamos solos? Una crisis de salud que es social, político-económica y cultural, una invitación a cuestionarlo todo, especialmente las rutinas de poder que operan afuera como también en nosotros mismo. Re leeré sus versos y escribiré prosa junto a ellos.

La ciudad tenía solamente una casa,
la casa tenía solamente un cuarto,
el cuarto tenía solamente una pared,
la pared tenía solamente un reloj,
el reloj tenia solamente una aguja.

De la vida en pandemia es la primera vez que reflexiono. Lo hago desde la vivencia que otro ha realizado a propósito de su apreciación poética que será útil para el desarrollo de ideas respecto a mi confinamiento. Los versos ubicados a comienzos del siglo XX nos sitúan de inmediato en el presente; el mundo se cierra y nuestros espacios se reducen. De pronto, habitamos un limitado entorno y solo usamos una sola vestimenta; una primera capa u otra básica y quizás maltrecha por los innumerables remiendos. De aquel presumido despliegue relacional tan involucrado con el medio, encontramos ruinas que resultan ser una mínima expresión de lo que hubo algún día. Emociones básicas, colores primarios, tonos planos que nos vuelven seres inseguros centrados en la mono interacción. Es en este momento de  mínimos intercambios, cuando las emociones salen con sus propias reglas anunciando un caos de tristezas y agobios que perseveraran en la medida que la situación nos provoque inmovilidad.  

Una hibernación con puertas y ventanas abiertas le llamé en algún poema. Debo confesarles que mi confinamiento se pareció extrañamente a una sensación de fracaso, una experiencia de vida en que encontrado con mis frustraciones, debí re - conocerme capaz, previo cambio de medida respecto a lo que consideraba importante. En otras palabras, un ejercicio de des- aprender lo que en mi caso, chileno forjado entre la Dictadura y el neoliberalismo radical, fue la re- apropiación de una identidad suficientemente flexible. Enfrentar aquella situación era mi tarea exclusiva, los demás solo observaron. 

El autoestima y la percepción corporal, apropiación paulatina del sentimiento; puesto que la primera conquista a la que nos vemos enfrentados es a nuestro cuerpo. Se reduce el ruido y las distracciones, nuestro yo profundo emerge ocupando el espacio cedido a la abrumante realidad. Desde esta premisa podríamos entender los contextos desfavorables como oportunidades de control de nosotros mismos. De lamentación al autocuidado; trotar por la montaña, alimentación saludable, expresión escrita o respiración profunda. Un contexto cuya complejidad obliga a revisarnos y re- encarnar sueños y anhelos dejados de lado por una loca carrera y demasiadas expectativas apuntadas a seguridades con sabor a insatisfacción. 

Respecto a las palabras del poeta, intuyo que siempre lo supimos; respecto a lo crucial, siempre hemos tenido una ciudad, casa y cuarto; pared y reloj. La aguja del reloj es la de segundos interminables que matemáticamente son universos temporales. Nosotros le damos poder para ser grotescos torturadores o maestros de lo impensado. Es que somos nosotros, una esencia orientada a un fin, un universo que se extiende con potencial infinito. Somos una suma de actos de diálogo y construcción de nuestros propios imperios. Tejer, pegar o cocer trazos de tela para una cobija, uno a uno. Una casa de muchos cuartos que esperan ser recorridos. Vamos agregando capas a una gran cebolla, metáfora de nosotros mismos, como escribió alguna vez H. Hesse. 

Y durante todo ese tiempo los niños
crecían y hacían solamente una pregunta,
mientras que los adultos
inciertos y arrogantes, 
se disminuían se disminuían sonriendo.

Un verso que funciona como una pista para salir del auto encierro o "caparazón"  de entrada o más bien, la posible salida del confinamiento. Los poetas nos entregan visiones de mundo. Sin duda que abren posibilidades y formas con la exploración de dudas y preguntas sonoras, que buscan proyección temporal, como ha quedado plasmado en el acto de re- escribir que ahora comparto. Hablar de niños en la época del poeta es confiar en un camino que no era reconocido como tal. Un mundo de grandes y para grandes. Niños que han tenido como única misión el incorporarse o condenarse a la exclusión. Atender al mensaje de los niños es abrir la puerta a lo desconocido, a lo no racional que habitualmente es sancionado, porque a la sociedad le ha parecido que ser adulto significa reprimir la espontaneidad. La emoción recurrente en aquella época, como en otras; es la rabia canalizadora de agresividad y violencia, una cuestión que sigue siendo  receta para enfrentar todo tipo de problemas que aparentan no tener solución (lamentablemente). 

Nos queda imaginarnos la pregunta. ¿Qué nos dirían nuestros niños y niñas internos hoy? ¿Qué nos revelarían sus preguntas sobre nosotros mismos? ¿por qué nos puede resultar tan difícil encontrar un nuevo sentido a las cosas? La época de pandemia es tiempo de crisis y replanteamientos de nuestros estilos y costumbres. Un fuerte cuestionamiento al poder y su forma de operar en nosotros; nada tendría que ser igual después de este momento, o se reafirman las certezas o se caen, o "se rompe o se raja" diría un viejo dicho. Creo que el tiempo que viene será una gigante prueba, reconocer lo que nos une e integra, para imaginar. Es momento de consensos, de diálogos y también refundaciones. Revisar lo que nos acomoda o incomoda y darnos permiso para mejorar o destruir. Sin finales, no existirían los significativos ciclos, que definitivamente, han conformado la historia humana. Mirar como niños se transforma en requisito para recurrir a lo esencial, lo que nos hace sentir bien. Este último criterio debiera ser el punto de partida de cualquier análisis personal. Lo repaso con estas palabras y lo incorporo en mi baúl de cuestiones para heredar. Solo como niños permearíamos esta rígida estructura en que nos hemos encerrado dando paso a un mejor futuro; ser niño /a es una fuerza que nos jala hacia lugares no conocidos. Sin sistemas de poder y control operaría la más pura imaginación, de unos y de muchos,  a través de la siempre necesaria y flexible creatividad. Salir del confinamiento como niños significaría la puesta en práctica de una imaginación política que nos oriente hacia mundos nuevos, alternativas no pensadas y que realmente nos vienen a bien, sobre todo si analizamos el desastre que tenemos en nuestro mundo. 

La poesía nos da pistas, abre posibilidades y muestra. Jugar es poetizar, dice un verso escrito en esta plataforma  que con afán transmite ideas y sentimientos. En palabras del poema que nos convoca, una pregunta para la reflexión desde tu espacio de pandemia ¿Qué te permitirías hacer de nuevo para olvidar esas adultas arrogancias depositadas por la época que está llegando a su fin?  

La maleta del señor caracol y sobre los misterios que ella encierra. 2. La nota de amor



¿Cuánto tarda en crecer un árbol? ¿en cuántos años extiende su ramaje a lo alto y ancho del espacio destinado a ocupar? Las raíces engruesan y alargan mientras lo hacen sus ramas. Dos realidades que se integran para seguir una antigua regla "como es arriba es abajo". Éste árbol era un tanto atípico a lo que comúnmente vemos, flexible y adaptado a la tierra sin perder su meta que es llegar al cielo. Curvo, de muchos tallos y un par de recovecos considerables, brotó contorneándose por los obstáculos hasta levantar la maleta que paciente aguardó su momento. No sabré el motivo por el que he descubierto este universo escondido del tiempo y por el cual estoy contando esta historia, supongo que era una misión solo destinada para mi. Digno afán es el compartir lo que se descubre. Una vez llegado a mi cuarto realicé una limpieza de la cubierta para dejar la maleta arriba de la cama. Mis ganas de continuar su escudriñamiento le ganaron al cansancio producido por el ajetreado transporte de aquel tesoro de pirata. 

Mi bien amado Eugenio, si bien soy su compañera, a veces siento que guardo demasiado silencio. Hoy necesito perpetuar la certeza de mi corazón a través del tiempo. Ser su esposa me ha hecho feliz, ser su compañera en este viaje un honor. Recuerdo cuando fuimos a la montaña, observamos y soñamos con salir al mundo más allá del valle y la gran ciudad iluminada. Yo en ese momento, vi el horizonte como no lo había visto antes. Éramos parte de algo mayor, nos vi juntos y soñé. Soñé más aún cuando nuestros cuerpos sellaron el pacto a través de los labios. Recuerdo los suyos, gruesos y agrietados por el duro trabajo a sol, viento y polvo que desde aquel momento siempre me han acariciado. 
He conocido el amor, supe ahí que lo seguiría hasta el fin del mundo. 

Siempre suya 
  Eugenia.

Eugenio era un niño inquieto, jugaba y cantaba con sus amigos sin dejar de lado los deberes hogareños. Cuando emergió su musculatura juvenil se incorpora en los trabajos de su padre quien había aprendido el arte del metal. Dicha labor tenía gran demanda en la época. No sabremos como fue su encuentro con esta práctica, lo que si se dirá, es que era tal su alegría, que irradiaba felicidad en los siempre atentos observadores del taller situado al aire libre frente a un río que cruza la calle principal. Su inspiración contagiaba, su sentimiento provenía de una pasión y éstas no dejan a nadie indiferente. Eugenio le ayudaba reparando ollas con una especie de parche metálico, además elaboraba repuestos de carretelas en un arduo trabajo que ascendía en complejidad hasta llegar a desafíos mayores. En medio de esas jornadas habría vivido la experiencia más trascendente de la época juvenil. Un día cualquiera, su mirada se cruzó con la mujer que sería al amor de su vida; pelo largo encintado, cabellera del color de las primeras castañas de otoño y un rostro cálido. Su caminar deslumbraba por el sutil movimiento de su cadera que no se disimulaba ni con todos los anchos vestidos de la época. Fue un solo mirar, no hizo falta palabras, pues sus ojos eran de una expresión tal, que al verlos por primera vez, reconoció lo que esta le decía; "soy Eugenia y en ti me veo". Oír las palabras que emergen de su silencio fue una sorprendente conexión que los marcaría. Una rica sensibilidad para expresar y entender los conectará íntimamente hasta el ocaso de sus vidas. La magia del momento fue especial, esa sensación de mariposas en el estómago, fueron cambiadas por una parvada de intempestivos patos en el cielo. Volaron desde el río causando risas y un inolvidable escenario para un encuentro como aquel. Tanto fue la turbación del momento para Eugenio, que intentando continuar con el martillo, dio un golpe fallido que casi le revienta un dedo, por lo que optó por un descanso para tranquilizar su agitado corazón.

Eugenia sería una mujer que lo marcaría. Su silencio traspasará la historia más allá de la tradición sobre la descendencia primigenia de Eugenio. Es que no hacen falta palabras para ser protagonista. Ella se sentía dueña de un rol en una obra de dos actores. Compañerismo, lealtad y entrega desde un atento silencio, ese que no despega su atención de lo que observa. Es que ambos enfrentarían desafíos que muchas veces los harán sufrir, más ella sería crucial para continuar con el proyecto conjunto. Podría no estar él, pero estaba su par que jamás falló en su compromiso. Un propósito escogido como opción y que pudiendo cambiarlo en un especial momento, no lo hizo. Fue fiel a la entrega, lo que consideraba sentido y razón de vida. Seguimiento devoto que fundaría clan. Un trayecto que comenzó enseñando la voz que tiene su silencio, y que fue capaz de transmitir un mensaje para ser captado entre patos voladores y un casi dedo perdido. Un momento catapulta originado en la misteriosa urdimbre que la vida ofrece como como múltiples posibilidades. Dos corazones que reunidos, se transformaron desde el primer segundo.


Link capítulos anteriores


Lien el chincol



Álzate  chincol
fuerte como un cóndor  
tii ti tiu tiu tiin

Emprende chincol 
lamento tus partidas
triste sensación

Estoy para ti  
corazón perturbado
viento del norte

Planea chincol 
desapegado cantar
calmo espero

Querido chincol 
te ofrezco lo mejor
mi contemplación

Estoy para ti  
mi árbol es tu nido
flores y frutos



Querido chincol
vivamos el presente
regla de amor

Emprende chincol
cree, crece y vuela
confío en ti 

Álzate chincol 
fuerte como un cóndor  
tii ti tiu tiu tiin






La maleta del señor caracol y sobre los misterios que ella encierra. 1. El sagrado emblema



 
Maleta "especie de caja provista con un asa, que sirve en los viajes para transportar ropas y otros objetos". Para los distinguidos académicos las definiciones resultan de una compilación de saberes consensuados. Hoy puedo dar Fe, que esta "caja provista de asa" cumple con la definición, pero creo que también le da amplitud. Su primera gran hazaña será la travesía desde el norte al sur planetario. Sin embargo, su gran logro no fue ese, sino que fue  viajar en el tiempo, cual sarcófago de faraón que se desentierra y abre después de muchos años. Toda una magnífica prueba de fortaleza para este ultra resistente cuero que cubrió la  fibra de lino y caña prensada, revestida de lienzo y reforzada con tiras de madera curva. Nada menos que una barriga animal acinturada con hebillas de metal que no cedieron al óxido, manteniéndose leales a su misión de sellar los secretos de aquel tesoro hasta que llegara el momento de su vuelta a la vida. 

Cuando abrí la maleta, mi atención fue inmediata. Aprecié un pedazo de tela enrollado como un pergamino. Me atreví a desatar su añeja cuerda para extenderlo como un manto sobre lo que observaba. De pronto tenía ante mi, un enigmático universo con una galaxia que desde lo alto resguarda y organiza el mundo allí descubierto. Era atractivo por su aspecto físico, sin duda una antigüedad valiosa, más reconozco que el misterio que encierra su dibujo supuso mayor interés. Un caracol bordado en la tela ¿quien sabe lo que podría representar? y ¿por que transportarlo en esa maleta transcontinental? ¿cual sería su importancia?. Frente a mis sentidos, un hallazgo extraordinario y mis elucubraciones paralelas; un lienzo, especie de emblema salido de una logia, un linaje o clan familiar, quizás símbolo de alguna orden místico- espiritual. Tocar la suave tela me llevó a suponer su bien cuidada protección. Imaginé que solo en ocasiones salió de aquel lugar; quizás blasón para un sagrado ritual,  pudo haber recibido algún miembro nuevo o despedido otros. Sentí su aroma a húmedo como los bosques después de la lluvia y su suave textura de hilos en una delicada tela como de terciopelo. Imaginé manos viejas y huesudas, dedos que bailaron mientras bordaban en cotidiana labor. Pensé en la dedicación, cabeza gacha y esfuerzo del que busca la justa paga por un gran compromiso entregado.

Este distinguido señor de linaje humilde, propietario de este mundo brotado desde la tierra y todos sus intrigantes objetos pertenece a la familia de los gasterópodos, hijos de Nicolás, que fue el habitante originario del valle "protegido" llamado así por las montañas, bosques y río que lo resguardan. Decir primer habitante sugiere un hijo del paraje, de hecho, la explicación dada por el mito así lo ilustra. Una montaña que deja entrar a un potente río para que naciera junto al valle. Recorrer tal paraje era una osadía necesaria, pues eran rutas de bosques frondosos y en penumbra; mantenerlas transitables significaba eso, circular en ellas, ya que así no podrían borrarse por desuso. La humedad allí fue siempre abundante, razón por la que germinaron los alimentos, condición para la prosperidad de todos los que vinieron después. La agricultura y la caza fue la práctica inicial, el cuero y el metal prosiguieron. Desde que aquella tierra comenzó a tener su propia historia, ninguna de las labores ha cesado.

Eugenio hijo de Nicolás Gasterópodo del Valle entre el río y la montaña, coge la maleta acompañado de su familia. Su nombre estaba en el pasaporte de viaje y desde su remoto origen nos invita a explorar el mundo con esa curiosidad del que espera encontrar sorpresas, recuerdos y un cúmulo de objetos capaces de transportarnos hacia aquellos espacios y experiencias que se han vivido y que ameritaron una síntesis bella y digna de guardarse. Poesía, cartas e imágenes; velas, cuchilla y una piedra , algunos cachivaches incomprensibles a simple vista, un martillo con apariencia de ser la herramienta preferida, una libreta con dibujos de otras épocas, plantas con formas humanas, insectos entre otras cosas. Un ser humilde y a muchas miradas un tanto frágil. Ser que en definitiva ha encontrado en la migración un nuevo sentido de trascendencia. Un éxodo, el camino convertido en su meta y una tierra lejana de soñadas hojas verdes y tibio sol. Al parecer, este personaje fue un tanto inquieto y de muchas historias por lo pesado de su valija, sin embargo no se podrá conocer a fondo si no sabemos de sus encuentros y la expresión de sus afectos. Definitivamente para un Eugenio no podría haber existido mejor pareja que una Eugenia. Compañera del amor y otros menesteres; montaña y río que así como el mito se encontrarían para que naciera toda una tribu de gentiles. Ellos sin duda fueron golondrinas guiadas por el instinto conocido por todos, seguir al sol y con ello anunciar el verano donde aniden; más no basta con una, es mandato y acuerdo milenario que se encuentren dos para hacerlo. Asumo que entre dos las cosas se hacen mejor y es que encontrar un compañero de camino es siempre seña de buenas cosas.



Relatos anteriores

Decimo tercer escrito fraterno "El portunhol salvaje"


Mensualmente realizo escritos fraternos para saludar a los países que han tenido un alto número de visitas observadas en las estadísticas de la plataforma Blogger. En esta ocasión saludo a Brasil y compartiré mi visión especial del poema "El portunhol salvaje" del poeta Douglas Diegues.  Al revisarlo me conecto con los espacios latinoamericanos, territorios que abrazan pueblos y que aportan sonidos destinados a ser lenguas. Las fronteras abren horizontes para convivir ya no centrado en la estructura nacional tan celosamente instalada por los Estados, sino más bien situados en líneas donde la naturaleza y el encuentro entre personas son de mayor relevancia. Pensamiento crítico frente a los potentes escenarios fronterizos donde la Tierra es más importante que las banderas. Unidad que se practica en la lengua y narración, en los elementos comunes y en la colaboración ¿convivir en un mismo mundo debe invitarnos a nombrar juntos lo que vemos? Re leeré sus versos y escribiré prosa junto a ellos

El portunhol salbaje es la língua falada en la frontera del Brasil com el Paraguai por la gente simples que increiblemente sobrevive de teimosia, brisa, amor al imposible, mandioca, vento y carne de vaca. Es lengua de las meninas que de noite vendem seu sexos en la linhea de la frontera. Brota como flor de la bosta de las vakas. 

La lengua no es ajena al cotidiano, se vincula, nace y vive en la medida que nos mantenemos en comunicación. Es útil, sirve para desenvolvernos en un contexto, por tanto lengua y cotidianeidad no se separan. Transmito y recibo porque pertenezco a un lugar concreto que no viene de afuera sino que esta dentro de nosotros. Lengua es vehículo para transmitir la vida que conozco y que es mi sentimiento; lo es porque mi madre me recibió con sonidos amorosos y yo la sigo entendiendo; su lengua es la mía, ambos somos leales, ambos construimos una especial visión común. La lengua se encuentra en todos los rincones, es una ecología de expresión que pasa por la bosta de vacas que abona palabras nuevas haciéndolas crecer. Se moviliza como el aire entre los árboles oscuros y las nubes que cubren la luna llena junto a las prostitutas en las solitarias calles. Existen rincones de penumbras e injusticias que nos recuerdan que la resistencia es también luz. La lengua es tierna porque acariciamos y violenta porque agredimos. Se forja, se actualiza junto a las ganas, el deseo, los proyectos de vida y el desarrollo humano. Socialmente es consenso, proceso paulatino que se fortalece mientras convence, paralelamente se hace útil porque ayuda y transmite lo que necesito. La lengua es vida, es historia colectiva. Si es que me pierdo, mi lengua que comprendió el mundo de mis mayores, también se pierde. Si no la alimento se adelgaza hasta desaparecer. La lengua es orgullosa, la elevo dándole importancia que se merece; se muestra, aparece en todos lados, deja claro que no es cualquier cosa. La lengua es parte de un colectivo, es pensamiento de la memoria común, es compromiso de los que buscan situarse en el contexto de proyección. 

Es una lengua bizarra, transfronteriza, rupestre, feia, bella, diferente. Pero tiene una graça salvaje que impacta. Es la lengua de mia mãe y de la mãe de mis amigos de infância. Es la lengua de mis abuelos. Porque ellos sempre falaram em portunhol salbaje comigo. Los poetas de vanguarda primitibos, ancestrales de los poetas contemporâneos de vanguarda primitiba, non conociam el lenguage poético, justamente porque ellos solo conocian un lenguaje, el lenguaje poético.

Idioma transfronterizo es pragmático. Ayuda a convivir, a traspasar la frontera, lengua al servicio de este contexto es lengua identitaria para ambos lados de la línea. Es lengua de territorio, condición de frontera es escenario de crecimiento, el mejor escenario para la armonía y convivencia humana. Lengua es poesía porque la frontera es poesía, dos mundos que se unen, un encuentro mediado por nuestro habitar la tierra que provoca necesidad de compartir cuestiones que van en beneficio mutuo. Ambos lados validamos expresión reconociéndonos paralelamente como una sola voz. Somos frontera, nos toca participar de un mundo compartido, un espacio de entendimiento que me regala cualidades para un encuentro permanente y que a su vez me fortalece como habitante que tolera las diferencias que construyen mi seguridad. Mi novedad será la tuya, me entenderas porque participas de mi cosmovisión  que es territorio y relaciones situadas. Clima y animales, alimento y naturaleza  son compartidos. Las diferencias culturales no son mas grandes que un mundo común. Por norma, nos conocemos mientras interactuamos; los colores patrios pasan a un segundo plano porque más importante son los colores de nuestro territorio; las lindes son abstractas frente al otro que veo y siento dentro de mi vivir cotidiano. Si quitamos la violencia que pudiese existir entre dos partes; frontera es dialogo entre distintos, deja de serlo cuando unos se imponen u otros se esconden. Cuando gana la guerra pierde la humanidad.

Con los habitantes de las fronteras del Paraguay com el Brasil acontece mais ou menos la misma coisa. Ellos solo conocen el lenguaje poético, porque ellos non conocen, non conhecem, otro lenguaje. El portunhol salbaje es una música diferente, feita de ruídos, rimas nunca bistas, amor, água, sangre, árboles, piedras, montanhas, sol, ventos, fuego, esperma.

Una mujer me abrió los ojos, una mujer  hizo carne una idea, su identidad era una frontera, un espacio móvil de distintas perspectivas que son certezas en el concepto "mi cuerpo". Creo que es un descentramiento necesario y además condición para que florezca una conciencia universal.  Creo que el futuro será de los fronterizos, de los que dudaron de esa imposición identitaria y lograron observar un más allá del mar, la selva, el desierto o la montaña. Si los siglos pasados fueron de hacer países y elegir una bandera para luchar, hoy esa bandera se llama dialogo, armonía, relaciones, ecología y paz. Una condición humana de observación que se burle de los límites hasta que caigan por desuso. No hay límites para la humanidad; mas si nos conectamos con un otro al que buscamos y reconocemos como significativo. Compañero, eres hermana en el enfrentamiento de las mismas dificultades que son sufrimiento compartido. Todos y todas hemos sufrido consecuencias de un orden intentando encarnarse en nuestro cuerpo; se impone una directriz que nos separa de nuestro cotidiano, nos atomiza, disgrega nuestras partes mientras configura un sistema sociopolítico que proyecta su control a costa de nuestra sensibilidad. Confieso que una palabra fue la clave para elegir este poema. Esperma es imaginario de movimiento vital de trayectoria y búsqueda de un otro para que del encuentro encienda la chispa de la fecundidad. Una palabra que proyecta un legado de expresión desde un linaje de contemplación hacia un futuro esperanzador. Es que hablar de humanidad es todavía señal de un lúcido optimismo que se concreta en la medida que se trabaja en visiones y soluciones para conseguir el gran logro de justicia y paz que esperamos. Este poema tiene un final grandioso, que es paradójicamente el inicio de una maravillosa expectación. 



Vivir en fronteras




Vivir en las fronteras y en los márgenes, mantener intacta la identidad múltiple y la integridad... 


En el universo de luna y lucero
el sol y la tierra mi espíritu se disputan
horizonte de centenaria guerra, vértice montañoso
sensible expresión fortalece un combatir forzoso
 ante el rígido sistema que terco borra la frontera.

Triste es la violencia que acompaña la vida
en el cuerpo configura su represión
la resistencia personal es agradecimiento
silenciosa lucha de sentido y proyección.

El límite reconoce dos partes esenciales 
mutua protección para que el respeto se imponga
diferencias sagradas se apropian del espacio 
para una bella construcción humano- ecológica. 

La persona se forja tomando opciones
múltiples lugares y una sola decisión
una frontera puede ser un gran espacio
que encarna mis afectos y convicción;
una intuición alimenta el sentimiento generador de ideas
una filosofía de vida digna que una nueva sociedad crea.

La historia se construye a paso de gallo 
en el este la esperanza tiene el rostro del sol. 

La maleta del señor caracol y los misterios que ella encierra. Prólogo

                       
                                                                                               

No sabemos cuando comienzan las historias. Unos dicen que obedecemos a llamados, otros a circunstancias. Interna o externamente se observan hitos de inicio que responderían a íntimas inquietudes cuyas respuestas son luz durante la vigilia nocturna. Todos los rincones en nosotros son observados, es una intuición la que nos ordena a examinarlos con paciencia para quitarnos aquel complicado y agobiante peso que nos podría dejar nuestra relación con el mundo. En lenguaje de las aves, se trata de cuidarnos de ser suficientemente livianos para abrir las alas y fluir en la dirección que nos indique el más fuerte de los vientos; poniente, levante o el remolino donde ambos confluyen.

Hoy me toca presentar un relato inacabado. Es que así como un espiral, esta historia tendrá un comienzo, sin embargo nadie sabe como ni cuando tendrá fin. Será preparada una maleta en aquel norte repleto de reinos, conquistadores, devotos y peregrinos. Un escenario de modelos que actuaron cual catapulta para los buscadores, aburridos y soñadores que escogiendo su estrella guía se lanzaron a ese mítico sur. Es en este escenario a fines del siglo XIX que se da comienzo a una trayectoria transcontinental. Típico tesoro de curiosidades para niños y niñas de alma, o para gatos atentos a los espacios donde escudriñar. Atractiva maleta de cuero grueso bien trabajado, color café como las arenas del desierto. Apreciarla es imaginarse la barriga de un animal con cinturón y hebillas de metal grueso y olor a óxido. Fantástica maleta para nuestro personaje, es que al observar tan útil artefacto, no creeríamos su tan humilde pertenencia. Pero no adelantaremos nada todavía, solo pistas previas al juego que puede significar la descripción de los objetos que componen una memoria.  

Espero les guste las sorpresas, también la perseverancia para leer cada mes un nuevo relato. Cada momento será especial. Aprendizaje de sentidos, aromas extraños, sabores misteriosos, sonidos atrayentes y texturas fascinantes. La descripción desde los ojos físicos y espirituales serán constante, la reflexión se transformará en eje central. Creo que como seguidores tendrán la suficiente perseverancia para crecer tanto o más que el  sencillo, a su vez distinguido protagonista, los personajes que allí figuran y su gran legado (cuestión que recién al final de la obra cuantificaremos).

PD del autor

Para los que conocen de libros sabrán que acaban de leer un prólogo. Un vistazo general al hogar que te recibirá desde la puerta de entrada. Comenzar un proyecto como el que les presento, busca fortalecer el potencial expresivo de este humilde servidor que se encuentra frente a la pantalla tecleando lo que brota de un corazón que solo tiene ganas de compartir lo que atesora. El presente es un regalo, también una génesis, sobre todo una osadía, pero en este caso será un placer como el que nos provoca lanzarnos a una piscina de agua temperada en un día frío. A manera de preludio y porque nos encontramos en un blog, les dejo el link de otro señor tan distinguido, quien resulta ser hoy uno de los descendientes de aquel cuya posesión más preciada es el motivo de este escrito un moderno y  reflexivo señor caracol. 


Décimo segundo escrito fraterno "Pierna silvestre"


He retomado mis escritos fraternos donde he saludado a los países que han tenido un alto número de visitas observadas. Una lista que se ha extendido producto a las reestructuraciones de la plataforma Blogger. En esta ocasión saludo a Bolivia como cercano amigo y visitante de mis estadísticas. Compartiré una revisión especial del poema "Pierna silvestre" del poeta y académico Nicomedes Suárez Arauz.  Al revisarlo me conecto con la historia latinoamericana, identidad de resistencias y comunes esperanzas.  Pensamiento crítico frente a los escenarios que son dados por normales y que producto del sentido comunitario y cultura ancestral, se transforman en malestar social. Todos/as los latinoamericanos tenemos la tarea de ser consientes y luchar contra el racismo y discriminación; y más profundamente, contra el pensamiento colonial, el patriarcado y la sobreexplotación de recursos naturales que los refuerzan. Si cada ciudadano hiciera algo en su lugar dónde están, nos acercaríamos cada día más al desarrollo humano que todos esperamos. Rescatar este poema es relevar novedad y sentido común al servicio de los derechos de las personas. Tendré en cuenta las crisis sociales recientemente vividas, así como los caminos abiertos por aquellos/as que han logrado cambiar percepciones y darse cuenta de opresiones que se normalizan de tan persistentes en el tiempo.  Re leeré sus versos y escribiré prosa junto a ellos 


La pierna se lava y se raspa el exceso de gordura  que hubiera.
Se pone en una asadera al horno.
Una vez que larga un poco la gordura, se cuece  hasta secarse 
y se cubre en azúcar y caldo de piña.
Se deja en horno fuerte cociendo unos veinte minutos.

La historia del continente americano es de conquistadores y colonos. Un proyecto civilizatorio con fundamento político-religioso justificó violencia en la pauta social de los reinos europeos a los pueblos originarios de este tan extenso y rico territorio. En la práctica no se apreciaron mayores alternativas que las provenidas de sus particulares razones, las que a través del orden y control, preservaron su legado considerado divino. Como en todo, hubo excepciones en cuanto a personas e intentos de reglamentación de los tratos desiguales. Una luz en esa oscuridad fue sin duda, los procesos reflexivos en los cuales se llamó la atención respecto al trato injusto entre seres humanos. El resultado de esta etapa es una historia ya conocida por los americanos desde Chile hasta Canadá. Lamentablemente una empresa como la que vivieron los ibéricos en este caso, forjó una herencia dominadora, ya que una vez producida la independencia; los originarios y los no tanto, prosiguieron con la misma lógica de poder funcional a la estructura que levanta la vida cultural post colombina. No había formas de rebatir la idea impuesta en la visión de la época, fue más fácil integrar a humanos a la lista de los animales que considerar su digna e igual condición. Desconocer la humanidad de los Pueblos amerindios era excelente alternativa para el total despliegue de la fuerza sin mayores inconvenientes morales. Es este marco obligado una triste contextualización, no obstante constituirse un aprendizaje significativo instalado en nuestra memoria latinoamericana. Este saber es preludio para el nacimiento de la expresión liberadora, esta vez para que en el centro de la basta Sudamérica, se llame la atención con un recetario sabor a confrontación social y juicio crítico. 

Al retirar del horno se corta la pierna del indio formando rombos
colocando un clavo de olor en cada uno.
Los rombos se comen con yuca hervida y una tajada de silencio.

Una especial toma de conciencia a través de una receta de comida. Convivencia de una imperfecta humanidad; colonialismo y explotación desde la memoria amazónica boliviana. La memoria es colectiva y universal, al igual que la poesía que es patrimonio de los seres humanos. Sentipensamiento para los que buscan, sobre todo después de superar el miedo a la reflexión. Un ritual culinario es invitación, expectante encuentro y protocolo, todo en miras a compartir una exquisitez; en este caso la apetecible y exótica pierna silvestre de algún animal misterioso. Sin embargo ¡tamaña sorpresa! un cambio radical se vuelve quebranto. Era una pierna humana y nuestro imaginario donde se encuentran los sabores de una típica y esperada cocina se transforma en una grotesca sensación. Pero es ahí donde nuestro contexto antes citado nos vuelve a la realidad bastante consensuada, hablar del nativo de América en cualquier lugar de este continente es hablar de un recetario para vivir en el mundo que construyeron los recién llegados y su descendencia, los que en cadena tendieron a replicar sus instrucciones reproduciendo el mundo del que provenían. Sus patrones socioculturales se recrearon en este nuevo espacio; la explotación de los recursos naturales, gran tesoro americano, fue realizada con la importante, necesaria y conveniente esclavitud del habitante originario. 

...Recetas suficientemente buenas, pautas útiles y repetibles para que en el tiempo sean tradición. Es interesante la comprensión que este poema hace de una herencia culinaria, metáfora de una práctica cruel por lo inhumana y que persiste en esta época, especialmente si entendemos que América Latina no ha salido de un orden político-económico impuesto que sobrevive por los mandatos de los capitales extranjeros. Capitales que buscan tierra, minerales y cultivos con muy barata mano de obra para la elaboración de productos comerciables de preferencia al hemisferio norte. 

...Recetas para instalarse en un mundo desconocido y que son útiles para dominar a los humanos y a la naturaleza que apuntan a evitar toda objeción individual o colectiva que las cuestione. Para ello, o producto de ello es que se procuraría quitar el agua a los peces. Ello situaría en "los Pueblos" un objetivo para la contaminación y/o muerte en sus dimensiones materiales y espirituales. 

Confieso que me impresionó el poema, me sugirió un escenario textual, pero también figurado. Una escena sutil, que se transforma en canibalismo. Símbolo y analogía de muchos sufrimientos. Piernas cocinadas son quietud perversa, privación de capacidad de ponerse de pie, de correr, de movilizarse. Todo ello adornado por rombos y aroma, delicados toques para el montaje y disminución del impacto que pudiese producir tan cruento platillo. La yuca compañera originaria, un tubérculo infaltable cuyo corte de tajada nos recuerda el arriba, lugar de aquel silencio cómplice de la estructura de poder que sigue oprimiendo fundamentadas siempre por razones superiores. Sin duda, es un recuerdo de los muchos intentos de movilización indígena latinoamericana que tienden a cocinarse, se adornan y se devuelven acompañados de recursos naturales y silencio como una muestra del gigante poder que tiene el status quo.

...Recetas para un plato exclusivo de aquellos que disfrutan la rigidez de un sistema que les brinda beneficios cortoplacistas. Así es como los cómplices, una clase política que se rinde ante el capital, busca mantener la tradición colonialista de múltiples y rebuscadas maneras preservando ese recetario de tanto impacto en nuestro continente, ese que centró su atención en los medios; dinero producto de la explotación; más que en el fin; común bienestar de la raza humana.   


Desata y explora


https://www.facebook.com/marcelo.castillo.3766


"...desatas amarres para libre explorar el mundo interno de espesas llanuras..."



Un equino no es mascota; es respetuoso temperamento, armonioso cuerpo y gallardo corazón. Caballo es sinónimo de libertad que puede resultar una tanto extraña puesto que tiene amarres. Hubo momentos en los que te observé desnudo sin el tradicional ropaje de riendas y no pude evitar imaginar tu partida, sin embargo te quedaste a mi lado. 

¿te denigro si te llamo mascota? 

Caballo gran espejo, muestras incertidumbres e interpelas seguridades; verte es explorar mis certezas, tu invitación es a conversar. Percibo lo que necesitas cuando vuelco los ojos hacia mi interior. Es un trato afectuoso; sin respeto no te sirvo, sin orgullo tu no me sirves. Crezco al comprender este momento de compañía,  mis ideas se transforman en nuestra historia.

 ¿como puedo explicarte que mis temores no son por ti sino por la imagen que veo en tus ojos? 

Me comentaron sobre una manada de caballos salvajes. Animales de prado y viento para una llanura de luz y sombra. Pragmático e ingrato mundo es el que te obliga a pensar en una existencia  encadenada a su utilidad.

¿como te sentirías si no tuvieses junto a ti un humano? 

Jerarquía es posición, tu actitud erguida precisa mantener atento mis sentidos frente a cualquier situación. Crezco sin someterme, solo erguido comunicaré, solo viéndote expresaré lo que necesito transmitir. 

¿que significa tu relinchar? 

Yo confío para que confíes. La confianza también es oración; me inclino con humildad frente a ti gran señor. Te conozco sin riendas, acepto que te equivocas, eso me aleja de la intención de dominarte. 

¿ como saber que me quieres tanto como yo te quiero? 

Caballo enojado expresa molestia, sabio animal que aprende y dialoga con su sentir. Receptiva bestia, te cuido porque eres amigo, hermano e hijo que no habla, sin embargo siempre responde

¿ donde esta tu timón, en donde reside tu fuerza?

Extiendes mi fuerza, transportas las armas que guardo para las próximas batallas. Contienes mi pesada carga que en ti no significa nada. Eres una escultura con rincones escondidos, una gran vasija de alegrías y frustraciones 

¿podrías ayudarme a no bajar mi cabeza?
 
Imagino que eres un espíritu; nutres los aires, te vinculas con el agua y tocas el sol. Caballos mansos no tienen carácter, sin expresión se apaga el alma. Eres para todos un grande, una imponente, admirable y sagrada bestia 

¿ sabrás entender mis vacilaciones?

Interpretas y actúas. Una pesebrera para un caballo es un hogar protegido y cómodo que no muchos tienen. Sensitivos nos enfrentamos a ti, no se requiere fuerza para responder a un profundo anhelo humano. Te toco y me conozco, te veo y me pruebo, te observo y me observas

¿podrías fortalecer mi espíritu frente a la adversidad?

La cabeza es el timón, de la trompa se sujeta para que no muerda. Cuando haces  presencia creces en altura; imito tus sonidos; y recuerdo que jamas habré de titubear, es la gran regla que no debe ser olvidada. Me equivocaré, pero seguro mostrarás mis errores y pediré disculpas. Autoridad no es violencia, jerarquía no es imposición. Domar también es amar.

"CHILE-19" una colaboración poética de Daniel Jaramillo Henriquez de Chile



La ventaja de no contenerse es una invitación a todos y todas quienes por una u otra razón quieran expresar en forma escrita su sentipensamiento. La sección  colaboraciones poéticas es el espacio elegido por Daniel Jaramillo de la Araucanía de Chile para compartir su texto que nace de la mirada de atento observador de su entorno.  El punto de partida para quien le duele el potencial daño que la pandemia pueda dejar en nuestro territorio, es un país que ya vivía una crisis socio-política en que la gente que ostenta el poder tiene una muy baja credibilidad. Agradezco a Daniel su cercanía, inquietud y sensibilidad puesta en palabras que inevitablemente nos conecta a todos/as, haciéndonos parte de un gran y fraterno equipo; hoy desde las tristezas, pero mañana de las muchas alegrías de nuestra común humanidad.

15 de Marzo

Los dados están lanzados, serán 90 días anuncia aquel minoritario 6% de poder; tres meses de un viaje sin timón. La información llega por un tamiz, entregada poco a poco para controlar ¿en que momento conceder espacio al miedo? 

Los rapases con alas hoy claman ayuda como tristes jilgueros golpeando la ventana (Latam). Se anuncia ”no debemos usar barbijos

1 de Abril

El escenario montado “espacio Riesco” punto de prensa obligado y el nuevo Reality de la televisión amarillista. En un comienzo se cuentan los enfermos y luego los fallecidos. El target se define desde el impacto de la información ¿a quien afecta más y a quien menos? la balanza se inclina a los de siempre; rotos, pensionados y patipelados. Los usureros pactan sus intereses,  soban sus manos sobre sus futuros proyectos. Los trabajadores de la salud deben usar barbijo.

15 de Abril

Descontrol y hurtos menores. Pesará el yo sobre el nosotros, el hambre por sobre el amor.

30 de Abril

s miedo es necesario. Mostrar lo mas feo para controlarlo todo, contener por la polaridad ¿serás benévolo o malvado? 

Todos deben usar barbijo

1 de Mayo

El muerto número mil ya no será noticia, los corazones estarán petrificándose y pensando en sacrificar a los abuelos y enfermos, ya lo dijo Dan Patric en el reino del norte. ¡Solo yo!

15 de Mayo

Especular sobre el tratamiento o posible cura, dar esperanza. Ya no es necesario el barbijo.

1 de Junio

Estamos acostumbrados al cautiverio, nos sentimos famélicos.... esto por ahora. 

(Se me nubla la imaginación, me aprieta el pecho)

DJH marzo 2020


El universo frente a ti. Interpretación libre de una fotografía realizada a Italo Cárcamo de Chile

https://www.facebook.com/italocarcam


¿Cual es la mejor palabra para representar al color negro? El negro es presencia, ocupa un espacio, es el universo infinito rodeando la expectación humana. Imagen arquetipo de la creación Divina. Negro puede ser color de la creación, sagrada revelación de un lugar, un escenario que podrían ser todos. Maravilloso momento previo a la explosión inicial. 
  
El negro brilla con nuestra luz, refleja nuestra alma, el negro es lo que somos y queremos ser. Humano eres un planeta, el títere un superviviente de los inconscientes deseos. Cuadro de  una sincronía primordial; el alma, el cuerpo y el universo se expanden al infinito. Somos el reflejo de un espíritu observador que comparte. Su visión de un horizonte es aquel donde contamos con un espacio para escoger nuestra ubicación cual estrellas en el  firmamento. 

El negro es presencia, a diferencia del blanco; es universo, es profundidad. También es amenaza y miedo, pero ¿acaso no es el cuadro de nuestra humanidad enfrentada al infinito? Eres el negro de mis temores, de mis inseguridades, pero también eres el negro que rodea a la luna y que viaja con los cometas. Color de la trascendencia que espera ser ocupado, negro telón de un escenario, expectación antes del crepúsculo del amanecer.

Imagen escenario de mis proyecciones, no obstante amenazante penumbra del sufrimiento y vulnerabilidad ¿No sera nuestra alma un títere de la material experiencia humana exploradora del tan extenso universo que nos rodea? ¿que tanta fuerza tiene nuestra alma para instalarse como aquel blanco necesario para dar equilibrio al negro?

Recuerdo fotográfico, bella imagen de un desafío humano. Títere eres la esencia, alma de luz que busca la luz desde el corazón, definitivo punto de partida de todos nuestros viajes. Humano eres planeta de marionetas movidas por un Dios- Luz que nos potencia sobre aquel infinita oscuridad. La luz nos convierte en estrellas. Cuerpo humano eres la nave, transporte galáctico hacia las alturas.