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Los arcos floridos de Gorbea


Imagen de Sabine en Pixabay


Los arcos floridos son una antigua tradición de noviembre 

 en primavera brotan flores y los jardines muestran múltiples colores 

 ritos colectivos, trabajo compartido para celebrar 

es que en Gorbea los inviernos son durísimos, como noche sin estrellas

y las primaveras son motivos de fiesta, puesto que llega la claridad

todo es renacimiento en espera de los frutos del tiempo estival.


Madera nativa proveía variedad, los hombres instalaban estructuras

las cuadras se organizaban, cordel y alambre serpenteaba 

las varas eran florecidas por los humanos, una proeza que parecía no marchitar

todo era para Dios, la religiosidad es parte de nuestra condición humana  

desde siempre nos aporta costumbres y explicaciones comunes

orden del mundo terrenal para nuestro pensamiento conciliar.


Recuerdo pequeño ver una procesión, en la calles observé tumultos

mi abuela me enseñaba respeto antes de sumarnos, con paciencia debíamos esperar

primero el cura, los acólitos y el Santísimo que guiaban el caminar

el veinticinco era la fecha elegida porque coincidida con un hito especial

es que la liturgia manda celebrar al Rey de Reyes quien fue Jesucristo

tierno amigo que compartió pan y vino en espera de su muerte y resurrección

para nuestra cultura toda una super estrella al mostrar "esperanza"

ya que no solo vamos hacia la muerte, por una buena vida hay que trabajar.


Al terminar la misa, la gente se congregaba comprando empanadas fritas

eran preparadas por un sequito de mujeres de sacrificada labor  

mesones instalados para la ocasión, multitud de estómagos peregrinos 

en los rincones compartían sus aventuras y desvaríos desde esta tierra

¡era palpable la felicidad!

es que la Fe exige adoración, 

sin embargo sin comunión de hermanos

queda a medias cualquier religión. 

 


 


Barcelona y su montaña sagrada



La montaña es símbolo del ser humano y su comunicación con el plano superior. Las personas nos percatamos de un "momento cumbre" cuando nos reconocemos plenos y con una actitud libre, observamos en todas las perspectivas y nos damos permiso para sentirnos reyes del mundo. Las montañas son desafíos desde tiempos inmemoriales, escenarios de búsquedas y respuestas a esas íntimas inquietudes de la existencia. Montañas son encuentro, profunda satisfacción y unidad contemplativa con la naturaleza; cielo y tierra se rosan estructurando un universo físico como también espiritual en la medida que nos conectamos con la dimensión trascendente de cada acto humano. Potente sensación llegar a la cima, coger aire en nuestros pulmones y contemplar la protección de los titanes que dan forma a nuestro planeta.

La ciudad de Barcelona se encuentra con lo sagrado en el Tibidabo que todo lo ve y que es apreciado desde todos los rincones. Para un recién llegado romano por el mar o íberos en el interior, una cima estratégica de apreciación de la ciudad, pero también de la que sería la posterior Cataluña. Un templo es símbolo de ese encuentro, el refugio natural junto a los castillos en un medievo abundante de historias de conexión con la Divinidad como con la violencia. Si había que construir en la cúspide, un templo era la mejor opción. El Templo Expiatorio del Sagrado Corazón es expresión artística de diseño arquitectónico; vidrieras, relieves y pintura, recogen elementos de aquellos tiempos, pero diseñados en una época moderna. Debo confesar que me sorprendió la visita a ese gigante, la entrada en el primer piso es capilla y la segunda después de subir escaleras externas es una catedral. El arte sacro de especial belleza, nos muestra un relato histórico en forma de una cruz; observación del mar, embarcaciones, edificios y personas reunidas a nivel horizontal. Arriba, a nivel vertical un espacio celeste de ángeles y querubines siendo un Cristo resucitado el centro de la perfecta síntesis creadora. En la cima, sobre las nubes el anuncio de la Catedral que sería el ultimo paso, ya casi en el mismo Cielo de azul infinito. Todo ello vigilado por el Ser Supremo, atento observador de barbas blancas cuya representación es un triangulo; figura geométrica que proyecta un centro primordial y que es símbolo de su acción creadora.

La catedral esta planteada como los grandes niveles del mundo. Una alta bóveda sostenida por pilares, el sol a través de vidrieras la iluminan simulando quizás los matices de los crepúsculos. Al mirar con atención rememoro un observatorio astronómico, proyección de miradas hacia aquellas lejanía de la que solo percibimos sus colores. Este escenario de luces se orienta hacia la recreación del universo como un espacio para la meditación. Un gesto muy humano es hacer participe a todos de la obra divina; en el plano medio, bajando la percepción visual se aprecia una mirada sintética del mundo desde la identidad colectiva a través de los escudos de las naciones donde antes hubo presencia española. Revisando la base, en las paredes de izquierda y derecha, vidrieras de coloridas advocaciones de la virgen, una madre espiritual que es símbolo de integración entre la Tierra originaria y la representada en la cosmovisión cristiana como María la madre del Cristo de occidente.

Me asumo bellamente impresionado del Tibidabo que sin duda es el gran premio para los peregrinos, osados aventureros que siguiendo su llamada interior, han buscado un lugar donde apreciar la puerta a ese cielo eterno que no es más que el que llevamos grabado en nosotros.
                           
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te dejo un link sobre dos escritos relacionados de este blog Cataluña- Barcelona- Catolicismo
Las reliquias de la ciudad- Colores mediterraneos 

Gratia Vaticano


Fragmento película
"El tormento y el éxtasis" -1965


Querido amigo

Espero que te encuentres muy bien junto a los tuyos. Hoy te contaré sobre una ciudad en el centro de Roma. Es muy renombrada, pues es también un país; y su  pequeñez no se compara con su gran presencia en el mundo. Desde allí se vela por una religión que ha crecido con la historia occidental viviendo sus mismos aciertos, contradicciones y los muchos errores que son parte de ésta naturaleza humana en permanente desarrollo. Quiero hablarte de lo que observé, un espacio físico que tiene una característica especial, ser símbolo sagrado en cuanto a las formas  de representar la trascendencia y la Fe en la antigua promesa de vida buena de un Dios hecho hombre. Terminaré reflexionando sobre la religiosidad y la iglesia católica sin abandonar mi linea en cuanto experiencia y observación de un país que como todos tiene algo que ofrecer.

Noviembre 2018

El Vaticano, pequeño Estado amurallado como las ciudades sobrevivientes de las épocas duras de la historia europea, esas donde gobernaron las epidemias, la ambición y las guerras. Ciudad que nació como una especie de trato, un rey que donó tierras a un papa que las recibió entrando con ese acto a recibir el status de monarca hasta comienzos del siglo veinte. Eran los códigos de la época, sostener la dimensión material para proyectar una misión espiritual. Siglos de tradición que han dado a la ciudad consulados de presencia internacional, edificios gubernamentales y museos. Puedo decir  ahora con propiedad; "El Vaticano tiene tesoros", pero de esos que se deben proteger y mostrar por su calidad de patrimonio mundial. La historia humana es su gran riqueza, están allí todos los siglos de producción material, una compilación de nuestro transcurrir humano que en el occidente floreció en  la fértil tierra bañada por el Mediterráneo.

Ciudad que es memoria compilada de la cultura occidental, desde su sitio en el centro de un imperio y desde allí su proyección al mundo entero. Iglesia oficial, cumplió lo que se esperaba de un gobierno terrenal. Sobrevivir entre potencias de ambición, intentando proteger sus murallas del olvido y la desaparición.

Los Papas se situaron como símbolos de unidad en la relación identidad-nación durante el nacimiento de los reinos y Estados europeos. Se aliaron con el fin de construir el  político presente tal como lo vemos. Imperios legaron a la religión y ésta con vocación de resguardo construyó camino a una concreta trascendencia. Vaticano hoy son museos, acervo sociocultural- religioso para la revisión de la era cristiana. Me declaro aquí un prejuicioso observador, pues me causaron curiosidad, el amplio y cortés abanico de colores que puede tener el género humano. En rostro y vestimenta reconocí; tibetanos, africanos, musulmanes, chinos e indios.

Salón de escultura grecolatina es una cautivante galería de casi mil metros  y obras por montón. Brillantes los antiguos artesanos que testimonian la magia  de la dedicación. 

Cuatro espacios recorrimos. La plaza San Pedro y su Basílica son su cara visible y postal, también  el museo y los jardines a un costado mirando al interior. De los primeros, una gigante catedral de estatuas papales y algunas de sus reliquias identificadas con sus emblemas pontificios. Pequeños seres somos frente a tan alta construcción.  Templo religioso y  mausoleo de Papas  por un lado, pero también símbolo de un grandioso pensar celestial para los hombres de aquel momento histórico ¿Cómo podríamos pensar el cielo? El resultado es una divina constelación de emociones humanas y expresión de lo mejor que tenemos y podemos entregar. Toda una creación de gran arquitectura, inspirado embellecimiento pictórico, a los que se agregan estatuas y relieves. En el segundo recorrido, deslumbrantes obras a través de una serie de salones y amplias galerías. Los techos decorados con pintura, policromados y finos detalles. En ambos lugares de la ciudad; filas inmensas de expectación para un trayecto casi interminable por una expresión artística majestuosa.

La capilla Sixtina es por si misma catedral de nuestra pequeña condición, en un universo pintado de impresiones que ocupan todos los espacios de su edificación. Observando tuve tal conmoción, que olvidé que existe un vacío que es altura entre entre el piso y la bovéda. Construcción símbolo de numinosa percepción primordial.

La tradición católica y su espiritualidad sin duda es muy rica en actores diversos y como tal  ha logrado mantener encendidas lumbreras de calidez y esperanza en sus más de dos mil años de historia. Para ser justos, a pesar de los fallos cometidos y por los cuales diversos prelados han pedido perdón público, se deben reconocer trayectorias muy fructíferas, en tanto contribuciones a una buena vida humana. Hay testimonios de bienestar de cuerpo y espíritu en lugares donde logró darse cuenta de la necesidad de diálogo en su vinculación evangelizadora. Siguiendo la metáfora de la cruz, la iglesia ha mantenido la verticalidad de su estructura, como dijimos "necesaria para proyectar", pero dándole aún más fuerza a la horizontalidad de aquellos brazos extendidos por un sacrificio sagrado. Esos brazos son signo de amor, servicio y acompañamiento a la gran comunidad de los humildes desde el humano aprendizaje que jamás se da por concluido.

Conozco convicciones que ocupan un lugar, testimoniadas en  su correcto actuar. Se de religiones refugio de normas e individuales emociones.  Ambas compartidas en valores replican mundos de sufrimientos y egoístas convencimientos. Es desafío humano reflexionar la creencia, para que sagrada sea lucha por un camino colectivo, ofrecimiento de amor hacia un armonioso destino. 

Hoy puedo decir, estoy agradecido por la vivencia viajera de haber conocido este Estado en el centro de Roma. También diré, desde mi punto de vista creyente, que aprecié la estructura y base eclesial que nace de ahí, no obstante valoro aún más esos brazos extendidos mostrando aquel gran horizonte de incondicional entrega para que el mundo sea un lugar mejor. Por ello, puedo concluir que Vaticano por si mismo no es espiritualidad, sino más bien contemplación de construcciones y obras que levantaron un país centro religioso mundial.  País- gobierno posiblemente con sus propias dificultades, pero con la gran responsabilidad de preservar y compartir uno de los legados religiosos inconmensurables que tiene la humanidad.  


Salud y buen vivir


                                             Paulo Vill



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Link para que revises las demás cartas: Portugal, Andorra, Francia, Latinoamérica (con referencias a Guatemala, México, Perú, Paraguay, Uruguay y Argentina) e Italia. Para cumplir con mi rutina de las "cartas viajeras" volveré a escribir después de haber viajado. Si no lo hago, una vez llegado a Chile, escribiré de Cataluña en España y  por último de Chile cuestión que será un verdadero desafío. 

https://laventajadenocontenerse.blogspot.com/search/label/cartas%20viajeras