Obrigado Portugal

Monumento a los descubridores. Belém- Lisboa.


Querido amigo.

Antes de empezar, a manera de introducción...

Quiero iniciar un compartir de mis visitas a tierras lejanas para seguir conectados a pesar de la distancia y el tiempo. Te advierto  de mis  ya conocidas ganas de ser poeta, por lo que en este afán, dejaré la puerta abierta en estas cartas caminantes, para que entren las metáforas, rimas y algún otro recurso expresivo.

Como mi amigo sabrás las ganas humanas de no pasar al olvido en esta tierra que nos toca habitar. Por ello y con la convicción de que seré bien recibido por ti, ( espero que  no  te aburras) ejercitaré mi apertura a la técnica, que pulirá ese cada vez más recurrente momento de inspiración. Mi propósito es que, técnica e inspiración,  caminen cada vez mas juntas, ya que solitarias se perderían en el respetado, pero un tanto efímero "me gusta" del primer vistazo al ordenador. 

Septiembre 2017

Hoy mostraré un poquito de Portugal. Caminé en su capital Lisboa de monumentos, castillo y puerto. También de sus ciudades; Cascais en el Atlántico; mar abierto de grandes corrientes oceánicas y Sintra en la montaña interior; estratégico control del reino "portucalense". 

Mis impresiones del primer contacto con el país del Imperio navegante fue su sencillez en relación a sus vecinos europeos. Pienso que fue dejando parte de si donde iba. Olvidándonos un poco del carácter violento del término "conquista"; me parece que este pueblo, supo captar la tradición fenicia de ciudades-colonia como puentes de comercio con los nuevos territorios a los que llegaba.

Siento que debido a su lejanía del centro europeo, supo proyectarse en el mundo de mar y cielo frente a el.  Abundan peces, bosques, montes, tranvías y azulejos además de muchos " típicos" pasteles de nata. 

Pueblo delicado en su sentir y expresar, muy atento en la comprensión de su lengua de parte del visitante. Debo decir que las diversas lenguas son patrimonio en Europa y  que el portugués valorado por Cervantes se mantiene en igualdad de condiciones y buena salud  frente a las otras. 

No debes ceder lengua romance, jamás seguiste moda y por ello fuiste la más dulce y amable entre todas.

Lisboa, me impresionó como una ciudad morena como todas las grandes ciudades europeas, sin embargo armoniosa como ninguna otra. Europa le da su historia no así su calidez; que tiene carisma, americano, asiático y africano. 

Ciudad tranquila junto al río mirando el confín, siempre al frente Portugal navegante.

En lugares oí mujeres cantar, a  la vendedora de dulces en la playa y a la viuda en un bar. Las melodías me quedaron grabadas, fueron lo que en el  preciso momento ese entorno necesitaba. 

La mujer anciana, en el bar su memoria perdía, contaba monedas repetidas veces, jamas perdiendo su simpatía. 

Repetimos tres veces Chile a su tres veces ¿ de donde vienen?. Después de terminar el pastel previo a dormir. Cogió su dinero en la mano y expresó siempre cantar, ya que es su terapia para aferrarse a su recuerdos. Ha logrado manejar su mente y retenerlos. En su mirada, aparece la evidencia de que los seres queridos no son como las remembranzas, se marchan mas ligero.

Esposo de un barco capitán que a Grecia la llevó de misión, para una casa de regreso instalar con el dinero que allí ganó. 

Pueblo con marcas de osadía, líneas y rutas empujaron tu geografía. Entrada y puerto seguro del continente viajero. Marcaste salida a la edad de las proyecciones infinitas donde el mar fue el primer desafío universal.

Escondite de templarios, del poder perseguidos, traspasaron conocimientos para el reino continuar su crecimiento. Castillos  escaladores de montañas milenarias en el cielo casi instaladas. 

De comienzo celta, luna adorada y rituales; a posterior centro heredero de las centurias árabes.

Vi una madre de morena ternura y largos dedos, con rítmica calma esparciendo especias al medallón de un gran pez anaranjado con orillas de plata. Imaginé  a Portugal de orillas plateado  y de siglos sazonado por sus madres continentales. Madres de América picardía; de Asia sutileza y del África pimienta y alegría.

Fue un tranquilo caminar por un puerto abierto a intercambiar. Su televisión observa los continentes girar

Hay un mundo portugués que tiene vida propia y que sin invitar espera paciente al que lo quiera saludar.

El comercio es cultura. Los antiguos lo asumieron y lo transmitieron. Hoy compañero del Chile sureño, espero en nuestra tierra, sepultemos las imposiciones y la diferencia asumamos. El intercambio es vernos y dar lo mejor que tenemos. También es saber al otro y aprender a dar y recibirle sin condición.

Solo una sencilla lección; el  más profundo y puro sentir que nos necesitamos para hacer una historia fraterna y en un mismo mundo desarrollar, nuestra  humana convivencia.

Salud y buen vivir.     Paulo Vill.



De entre varios te elegí. Interpretación libre desde una ilustración del uruguayo Carlos Reissig

https://www.facebook.com/carlos.reissig.3


Ocupo todos los espacios donde no estás. Creo que hoy, mas de lo habitual.  Observo y te veo en una esquina. ¿Que sucede?

Me pasa que me agobio, necesito música. Mis notas son tímidas. Son polen en un día de lluvia, gruesas partículas amarillas que no logran esparcirse. No las escucho, creo que porque estas tú.

Son bellas palabras, pero ¿ por que me culpas? Sabes que soy silencio y ocupo un lugar que muy pocos reconocen. Muchos se quejan, sólo algunos me oyen. Siente agradecimiento por ello.

Yo te escucho, más me invades. Me molestas y persigues en demasía. Me das miedo.

Jamas ejercí daño alguno, pero me hago notar. Acompaño y ayudo. Soy el momento anterior a que tu voz se escuchara por primera vez; espero a las campanadas y a la tormenta, estoy junto a las aves, antes de dar su primer canto apenas el primer rayo de luz aparece en el horizonte. Soy un fiel amigo aunque me reconozco abrumador a veces. Me representan blanco sinónimo de la angustiante nada. Soy el terror de los ansiosos pero no de los inquietos; en mi se encuentran posibilidades infinitas.

Debo asumir entonces que soy producto de una sociedad ruidosa. Sonidos estridentes me persiguen. De pequeño los sentí y los encuentro en todos lados. No logro acostumbrarme a estar sin ellos. Un día elegí un instrumento, mis labios se conectaron con el, dejé entonces salir el aire interior convertido en sonido y repetí la canción resonante que llevaba, hasta que esta se fue prolongando de forma  que mi corazón ya no pudo funcionar igual. Ahora es un agrado hacer del barullo una expresión, esa que logra convertir fieras en mascotas y que hace livianos los cuerpos de quienes la aprecian.  

Hoy te busco y necesito.  Te confieso algo que te parecerá extraño y es que me gustan las melodías. También me pasa que deseo lo que no tengo, igual que ese viejo defecto humano. A mi jardín le faltan las flores que están sembradas en el  tuyo.

Me honras, no me siento capaz de lograrlo. Hoy crear sonidos y convertirlos en melodías es sacrificio. La sensibilidad puedes ser una pesada carga. No ayuda y muchas veces enferma. Mi ruido interior es interferencia, un bloqueo que no necesito. Soy hijo de un tiempo fácil, que evade, busca placer y no concluye. Creo desde lo profundo que voy por un camino nublado. Solo tengo certeza de la dirección.

La sabiduría que me han atribuido es para los que saben oír. Soy reflejo para ellos. Si tuviera que ser objeto seria un espejo, solo muestro lo que guardas en tu interior. Si me lleno de algo es solo de ti, un nostálgico y espiritual morado destaca en este universo blanco silencioso. No te has dado cuenta lo que eres, yo al frente tuyo si.

Quiero agradecer tu atención, confío en mi, en mis habilidades y en mi espíritu. Si no me abstraigo no crearé y para hacerlo me vaciaré como un jarrón de agua pura frente a ti maestro y siempre atento señor.

Cuando te sientas listo te levantarás. No me olvides, te acompañaré si me buscas. Deja de sentir bullicio. Olvida tus temores. Eres una nota que busca ser parte de una melodía. La primera vez que te escuché lo supe, serías capaz de hacer grandes cosas.

Dudaré, siempre lo hago. Erraré varias veces. Sentiré que no podré sin embargo lucharé. Tendrás un lugar en cada melodía, serás una pieza importante en cada tarea. 

Antes y después de ti no dejaré de estar. Si te levantas te abrazo y te seguiré.






La Barcelona erótica II. El torso masculino.

El torso puede ser la parte mas gruesa del árbol. Un tronco que  sostiene sus ramas y que mira al sol.

Te observo columna inmortal, el edificio se derrumbaría si no estas. Has sostenido esta y todas las construcciones con tu esfuerzo de esclavo, capataz y guerrero; empresario, experto y autoridad.

Armazón que resguarda al profundo humano, el que se oculta, ese que no descansa, ese que digiere y limpia la máquina trabajadora en constante combustión.  Realmente el mundo has sostenido, sus bellezas y defectos, sus aciertos y responsabilidades los llevas en ti.

Masculino ideal de fuerza y corpulencia. Haz sido capaz de unir montes, bajar estrellas, llevar un mundo o matar dragones. Masculino y santo  ideal de ternura que viajero llevaste un niño,  lo contemplas y lo cargas. Domador de bestias, domesticador de amistades. Sembrador incansable de virtud y abrazos.

Resuelto tronco erguido sobre los mitos continentales. Cualidad humana, símbolo del que se desprenden alas para los aires surcar,  cola de pez  para el océano vigilar y patas para al galope elevar tus pensamientos como flecha a la Verdad.

Tu músculos son de firmeza y flexibilidad, recuerdan el lugar de su tersa carne dispuesta. Pectorales sostienen, oblicuos comprimen; transversos y rectos levantan. El dibujo de su centro arquitectónico convierte a cada hombre en auto constructor de su geométrica dimensión, que desde el trabajo o la vanidad es de una muy digna preocupación.

Triángulo mirando al suelo sostenido por un sexo direccionado; belleza humana que sin titubeos enfrenta su desafío de querer con el cuerpo. Piel y corazón, dar y recibir, intencionalidad y reciprocidad.

Expresión sagrada del mejor arquetipo humano. Tu pubis resguarda las semillas mejor cuidadas para la tierra mas fértil esa que húmeda la acoge y la hace brotar. Acción creadora de alternativas que son vida.

Refúgiate y mira, siembra conciencias de amor desde tu rincón para nosotros mismos sostener una sociedad de mujeres y hombres mejor.

Gran vía de los catalanes esquina Balmes.

La Barcelona erótica I. El cuerpo femenino.

Caminando a veces sin ruta, más solo con una idea,
encuentro tu santa desnudez en aquel centro convulso.
Eres la mujer clásica de belleza inicial, primigenia.
Adorno de sendero, fuente de agua y deseo poderoso.

Mujer escultura, de la belleza el más tradicional de los arquetipos. 
Tu desnudez es oído que recoge los sinsabores delirantes.
Eres memoria de los buscadores pasivos,
como de los inquietos cazadores de motivos,
y sobre todo de los deseosos de consecuencias.

Te observas disfrutando, tu cuerpo pasivamente sugiere.
Cariñosa devoción, musa dadora de vida y virtudes.
Tierra húmeda, Luna llena, guitarra melodiosa,
ciclo sin fin de intencionadas convicciones.

Torbellino de alma limpia y un espíritu inmortal.
Geografía de montes dionisíacos y cumbres,
de cuyas curvas nacen manantiales.
Antigua bella dama que traspasó los límites del tiempo a cambio de recibir elogios y placer.
¿Que tan rápido un artista modela un cuerpo grabándose las medidas que luego reproducirá?.
De día, el sol calor te ofrece y en la noche no compartirlo te empobrece.
Apropiación física de cariños mal obrados y encendidos placeres.

Valiente misión la tuya de personas acoger,
simetría de ventanales  y hierba a florecer.
Eres el detalle mejor pensado de la urbanización que por siglos ha crecido a caudales.

Procuras a tu manera,
del amor ser monumento,
agua esparciré en tu cuerpo sediento.
Refrescaré mis ganas de amar y respetaré tu miedo a escapar del momento en que fuiste atrapada en aquel lugar.
Mujer flama encendida, buscas salida frente al concreto, de tímida aparición e imán poderoso.
Sutil vigilante que con la bohemia sueles jugar.

Todo continuará su lenta marcha  y te seguirás nutriendo cual tronco de un olivo de frutos carnosos. Palomas se posaran en tus brazos inmortales, un chirrío de urraca tendrás en tu cintura,  el viento llevará agua y polen hasta tus senos y las flores crecerán para depositarse en tu pelvis.

El amor se mueve mas rápido que nosotros, se pierde, se congela, se reencuentra y aparece furtivamente y no dejas de estar allí.


Plaza Catalunya en el centro de Barcelona.