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El rosado es color del amor


                                  Imagen de Stefan Schweihofer en Pixabay


El boton de una rosa se abre 
para que percibas su perfume 
Los pétalos muestran caminos 
con  suavidad llegaras al pistilo

El rojo es poder, en las venas tiene un lugar
el pincel se desliza, un pintor aprende a jugar
Sigue las líneas, el tacto es el único sentido
se mueve hasta el centro, el blanco es vertido

La rosa percibe aromas y colores 
la rosa tiene ciclos incluso sabores
El agua  sacia la sed  de experiencias 
el rosado es un sentimiento y una exigencia. 


Relieves simétricos



Amo la simetría de los relieves
los horizontes de energía me desafían 

Biología de la común atracción 
 el deleite por cada segundo de vida es una ciencia 

El deseo se oculta en los intereses
el placer en las anheladas conquistas

Amo el ritmo de las exploraciones 
danza que integra la satisfacción mutua

Encontrarnos es un arte inacabado 
sensorial construcción de la humana belleza

Un pensamiento es algarabía y plenitudes
el cuerpo es sentimiento, goce y práctica de las virtudes 

La danza de David





Soy un hombre inquieto y observador. He sido pastor, poeta y guerrero. No me di cuenta cuando comencé a escribir, pudo haber sido durante el pastoreo, esta energía nació como el sol en las montañas y no se ha movido del zenit. Mi gran hazaña fue haber vencido a un monstruo del combate solo con una piedra. Mi seguridad auspició la victoria.

Mi centro se expande, se proyecta cual flecha encendida a un cielo sin luna. Iluminar significa hermanar, somos iguales en el trato del buen vivir y este es la aspiración de todos. Pocos saben el secreto; contemplar las certezas del mundo. Alguna vez me di cuenta de ello y lo comparto desde entonces. Las semillas que con luz y sombra fui sembrando apuntan hacia el infinito. Celebro los brotes y los ciclos. Energía y locura ofrezco, reinado  y país inicio.

Rito sagrado de elevada expresión humana. Bailará mi alma en armonía con mis cabellos, extremidades y órganos. Leí antes la historia, dejaré un legado para acompañar su valoración. Mi inquietud es mi identidad; la parsimonia del pastor, la valentía del guerrero frente a la arrogancia del que se impone creyéndose superior.

Y ahora estoy aquí, parado frente a la multitud, seguro y entregado a mis emociones contenidas en una gran vasija de greda con diseños. Todos me observaran, pero yo confío y con eso basta. Creer me ayuda claro está, escucho de Dios y su espíritu desde que recuerdo. Es parte de mi sentir, "jamás solo". Por alguna razón confiar me hace fuerte. Ser pastor me hizo cantar, ser rey me hará danzar.

En este nuevo escenario, justo antes del comienzo, personas estarán atentas a una nueva "gran historia". No sé si podré dárselas. No es batalla que ganar, es sencillamente dejarse llevar por ese sonido que es vehículo de la humanidad en la que creo; la sensible, que empatiza, respeta y se sobrecoge. La que se conoce a sí misma y la que reflexiona en las  diversas y originales maneras de recrear esa espontánea "común unión" que necesitamos.