CRÓNICA EN PROSA POÉTICA Y VERSO. OCOSINGO- CHIAPAS - MÉXICO /2003- 2004


Caracol la Garrucha 2. Chiapas- Mexico


VOLUNTARIADO DOMINICANO INTERNACIONAL


CHIAPAS PARA PRINCIPIANTES

Un voluntario chileno en Ocosingo



Paulo Rodrigo Villablanca Quezada

Misión Ocosingo- Altamirano

ABRIL 2003- ABRIL 2004
Chiapas

MEXICO



PRESENTACIONES


por Hermana Verónica Rafferty OP
Coordinadora Internacional de DVI
Roma

Aunque hayan transcurrido solamente unos pocos años desde la fundación del DVI, (Manila 2000) me toca hacer por segunda vez una introducción a un libro relacionado con este programa nuevo de la Familia Dominicana. El primero fue dedicado a la vida de Yuri Ahumada, peruano, primero voluntario en África; el segundo es éste: el fruto de la rica experiencia de Paulo Villablanca en el país de México, y la zona de Chiapas.

Parece que un voluntario desea fuertemente compartir su experiencia vivida, lo que ha visto, lo que ha dado y recibido. Un voluntario se torna una caja de resonancia, un eco, una copa desde la cual desbordan las intuiciones y exigencias que enriquecen nuestro programa. .

¿Qué es el Voluntariado Dominicano Internacional? Es un proyecto de la Familia Dominicana para involucrar a laicos en la misión de predicar el evangelio según el estilo de Santo Domingo de Guzmán. El DVI es una propuesta para personas mayores de 21 años que desean pasar un año o dos de su vida junto con una comunidad dominicana en otro país, ofreciendo su ayuda en algún proyecto local. Los voluntarios dominicanos brindan su servicio a los demás desde su propia capacidad y pasión por algún campo de trabajo: desde la pastoral o el deporte, la salud o la alfabetización, desde la animación social o el teatro, la informática o la contabilidad.

Paulo ha optado por insertarse en este proyecto en Ocosingo y ha sabido transformar en palabra escrita sus emociones, encuentros, experiencia; todo esto lo ha llevado a crear este pequeño libro ofrecido como memoria y reflexión a otros voluntarios, al DVI, a todas las comunidades que forman parte del proyecto. Este libro puede ser un estimulo además para otros voluntarios o voluntarias que hoy están viviendo su misión; un estimulo a hacer lo mismo, a ofrecernos su propia experiencia con un lenguaje que podría ser compartido mas ampliamente y así dejar huellas a través del tiempo. Como Dominicos y Dominicas, estamos llamados a contemplar lo vivido.

Dejar huellas. Unas huellas entre otras que a su vez son importantes, como son la construcción de relaciones con personas encontradas en el curso del año vivido, característica notable del Voluntariado Dominicano Internacional. Relaciones que comienzan mientras madura su discernimiento antes de partir y se profundizan en la reflexión compartida durante su voluntariado, y perduran cuando regresa a su grupo de envío y país de origen, enriqueciéndolos con la diversidad vivida y tocada.

Gracias Paulo por darnos esta posibilidad de viajar a Chiapas junto contigo, y de conocer a través de tus ojos y corazón la tierra donde Bartolomé de Las Casas realizó su labor pastoral con los habitantes de la región. La tierra que te ha acogido y que te ha dado tanto. Los hermanos y hermanas nuestros de la Familia Dominicana que continuarán su misión allí después de tu regreso a Chile en mayo 2004.




Tal es la fiebre de estos hechos
Escritos en la tinta de la emoción
Tal es la descripción de estos alaridos


Así escribe el poeta chiapaneco Oscar Oliva empapado de tierra india. Oscar ha vivido como protagonista de muchas batallas. La última fue como miembro de la CONAI, laborando en la intermediación entre la guerra zapatista. Su poesía devino “trabajo ilegal”.
Ahora Paulo Villablanca nos regala su experiencia con la emoción de la Palabra, en un prolongado canto de un año de vida en tierras de Chiapas. Paulo describe con su pluma incipiente el temor que estremece llegar a tierras lejanas, como lo hizo algún día Pablo Neruda en tierras mexicanas, así como también el verde feo que opaca el horizonte de miles de indios. Este canto es un itinerario de sus encuentros, de sus descubrimientos y corajes en el k’inal indio: el entorno vital. Describe la Madre Tierra y su fidelidad en dar vida a pesar de los hachazos de muerte, los mundos empalmados plagados de injusticia de esperanza y de lucha libertaria. Los cantos relatan vida, hechos que abren ventanas nuevas para que ‘otro mundo sea posible’, justo en tierras donde nace la lucha organizada contra el neoliberalismo.

Paulo acaricia el diálogo establecido con los sin voz, con los sin rostro, con los excluidos de esta tierra y lo traduce en ‘Palabra Verdadera’ lo hace propio y lo comparte con temor: como él mismo dice ‘me da vergüenza’. Ha aprovechado la oportunidad de ser voluntario dominicano para descubrir el fascinante mundo indio, para participar de la compleja realidad de un mundo en transición, tanteando, buscando al lado de otros y otras la vida para todos y todas.

El ritmo de su canto varía. Es veloz para llegar, es lento para partir, es inquietante ante el dolor, alegre en el multicolor escenario de la selva, es pausado ante los retos. Su canto se hace caracol para reflexionar sobre su propia experiencia y en espiral crece hacia arriba agradecido por su nuevo horizonte.

Chiapas desgarrado por los polos de tensión que la historia ha plantado es fotografiado por un hombre que llega del sur y es solidario con el sur. Un hombre que extraña el choclo y come ahora el sagrado ixim, que ha dejado su ‘Concha y Toro’ para fortalecerse con el posh y el pilico de la comunión.

Bienvenidos a este canto, contaminado ya del Dios de los pobres, del Dios que no deja en paz. Ya no hay que ver más los escritos de Paulo por separado, esos virus que vienen del agua de Chiapas cambian la visión y hacen ver todo junto, como una selva que no se entiende si falta un saraguato, una nauyaca o un tucán.

Como dice Oscar Oliva, éste libro vivirá, o parasitará durante años, en un estado de sitio… Paulo nos ha sitiado, rodeados damos apertura a su canto.


Casi la primavera del 2004
Pablo Romo OP
México




EL COMIENZO


Chile pedazo de tierra como todos
bastante largo y delgado,
de espacios vacíos que buscan llenarse.
En los viejos tiempos, existían pueblos
disfrutaban su tierra, trozo a trozo,
desde el amarillo desierto hasta el verde bosque,

azul agua y blanco hielo.

La historia cambió, llegaron los blancos,
los que no resistieron murieron,
balas algunos comieron.
Quedaron pocos,
un pueblo salió victorioso,
300 años duró, el dialogo fue necesario,
los sacrificios eran ya muchos,
poder militar contra otro,
las balas contra las lanzas,
ciudades contra comunidades,
lentitud contra rapidez,
sumisión contra libertad,
muerte contra vida.

El triunfo mayor, el dialogo,
parlamentos invitaban a respetar sus tierras,
el norte para los blancos
y el sur para los indios,
la frontera para la historia.

¿Quiénes eran?, araucanos los llamaron, mapuches se llaman.

Historia que sigue, pueblo que cambia,
los blancos ya no eran españoles
sino chilenos.

Araucanía es la tierra donde se presenta la distinción, entre dos culturas con tradición,
donde el Estado Chileno y la globalización
avanzan la frontera de la marginación.

Resistencia mapuche fortalecida por la historia,
construida por los actores presentes
que están siendo conscientes del tiempo perdido
y están ganando el partido
movilizando el corazón con la participación
que ningún chileno a logrado desde antes de la represión.

Pasando el tiempo llegaron
peleas que crearon división en el pueblo.
Ideas de pueblo contra ideas de pueblo
con dinero gringo y armas chilenas,
ganaron éstas últimas.
Ambas se juntaron y como en todo el mundo parieron en Chile a la muerte vestida de neoliberal.

Pero esta tierra es fértil provincia,
como la llamaron,
da frutos, es tierra de poetas, de gente humilde,
cariñosa e ingeniosa, que encuentra en su tierra la belleza, como para los mapuches ya era riqueza, que no era el oro ni las especies,
era su tierra y la tranquilidad del mar,
desierto y cordillera.

Mistral, Neruda, Huidobro, Violeta, Lalo y Nicanor,
de la poesía lo mejor.
Carrera, Balmaceda y Allende en la historia consecuentes.
Silva Henríquez de la iglesia luchador, de la reforma agraria iniciador.

Mujeres y hombres,
Escucharon al pueblo que llamaba y esperaba su historia tejer, con los hilos de la gente sencilla, que esperaba otro mundo leer.

Una historia se crea en una familia que pronto espera ver a su hijo que está por nacer.
Primero llegaría a través de su madre joven que lo recibiría.
Se supo que era inquieto cuando quiso descubrir
sin que se la mostraran,
la tierra donde iba a vivir.
Una mujer mapuche
hija de la madre tierra milenaria lo alimentó.
Surgió entonces el pacto,
la generosidad deliciosa sin recompensa que la tierra le dio, sería devuelta y el agradecimiento se convertiría en vocación y el Trabajo Social sería su profesión.

A veces los horizontes se cierran, su madre y tierra le daban,
Pero ¿que pasaba mas allá de ese desierto, ese mar y esa cordillera?.


Un día, vestido de blanco y negro decidió prepararse para salir y en la búsqueda partir de quien sabe que cosa, llegando al México país gigantesco
donde un año debía vivir.

Esta es la entrada de la historia que será contada
para un regalo dejar al que la quiera escuchar.....


LA LLEGADA


Llegando a México
en la gigante ciudad,
hacia el sur volqué mi mirada,
sorpresa sentiría al ver mi tierra
convertida en larga isla
al sur encallada.

A la mente me vendría mi historia,
que es la de la fértil provincia de tierra de la región antártica famosa y que es la historia de la larga y angosta faja de tierra.
Mi inquietud surgiría al ver que la cordillera era una muralla.
¿ Quién pintaría la muralla?
La conservadora rigidez imaginó.
Esa señora es sobre protectora, de mentalidad cerrada que aísla preocupándonos de la forma y del fondo nada.

Re- pintar la muralla me plantearía hacer
con la fija idea que me quise proponer
de que la protección no significa aislamiento
de lo que vive el mundo en el momento.

Me sentí con la fuerza de hacerlo,
pues no era el único inquieto
que en Chile podía verlo,
eran muchas manos que re-pintarían la cordillera a menos que les gustara a estas manos pasivas detrás de una muralla estar vivas.

Transcurría el tiempo junto a los mexicanos
desde ese momento mis paisanos.
Por alguna razón siempre me sentí
como si los conociera sobre manera.
Es que además no había conocido país
tan amable que aquel.
Me empezó a llamar la atención mi nueva casa,
todo en México tiene un significado,
una explicación y una historia,
la cultura desde ese momento fue mi atención.

Los ojos los mantuve abiertos,
la cultura era mi maestra principal,
las personas mis compañeras de clase.
Descubrí el maíz y me gustó,
igual no perdí la nostalgia por el choclo.
“Somos los hijos del maíz”, me dijeron.
En una mesa descubrí después de haber cantado serenatas
que las comidas eran su oportunidad de transformación personal y dialogo ancestral con el padre,
todo en comunión con sus hermanos en acción.
La magia sabrosa de las comidas ya tiene explicación.

Partí de la gigante México al lugar de mi destino, el miedo compañía me hizo en el camino.

Era la primera vez que el miedo me preguntaba,
al no tenerle respuestas me intranquilizaba.
De pronto me di cuenta que la camisa debía cambiar, en Chile dice Dios solo para algunas cosas,
empecé entonces a buscar en mi maleta la otra
¡ La encontré! Dios en todo decía,
era mi camisa de voluntario que no me sacaría
y mi Fe no descuidaría.


LA PUERTA DE CHIAPAS


Chiapas me recibió con buena cara,
San Cristóbal de las Casas fue la puerta.
Casas coloniales, artesanías multicolores,
indígenas diversos de ropa diversa, iglesias variadas, extranjeros de turista y militares.
Los militares no entonaban con aquel paisaje.
Desde ahí los militares no encajaron en ningún paisaje chiapaneco, el verde feo de Chiapas es el verde militar. Bienvenido al conflicto me dijeron.


Chiapas se entiende no solo con cultura,
también con historia,
los comienzos siempre enseñan y preparan. Bartolomé de las Casas se observa en todos lados,

su cara está en el mercado, en su templo y a las afueras de el, en las instituciones y en las escuelas. Digno ejemplo, venía con los poderosos,
no tenía que perder, los conquistadores lo tenían todo, la ambición y la esclavitud de los indios que no eran considerados personas.
Pero su estrella la que le dejó su antecesor lo obligaba a mirar al cielo, y en el cielo descubrió su verdad la verdad de todos, la dignidad del ser humano.
Era tiempo de denunciar,
de proponer y de no quedarse callado,
el dinero y las balas no valen, la dignidad si.
Su casa de Santo Domingo,
pasó con la historia a ser casa de todos,
la artesanía indígena la rodea,
así como antes lo hicieron sus hogares
buscando protección a la ambición.

Desde Santo Domingo miré la evangelización chiapaneca, comencé con los Tzotziles de Navenchuac, el día de María Auxiliadora era,
flores y pom me unía en su oración,
la luz de las candelas me dio calidez,
el colorido me estimuló
y la música movió mis pensamientos
que partían con un no creer que podía estar allí
en medio de un mundo indígena de cultura tan plenamente viva.
Dios toma forma tzotzil.
La evangelización en América no fue solo perdida de cultura, fue también integración.
El entusiasmo cundió al corazón,
la introducción en San Cristóbal había terminado, debía internarme más, la misión me esperaba.


LA CABECERA DE OCOSINGO


Ocosingo es distinto, es tierra Tzeltal,
que llena todos los espacios incluidos los de los turistas de un territorio de extensión nunca antes vistas. El mundo de la selva se siente,
su comienzo es el calor.

Ocosingo gira en las cañadas y éstas en Ocosingo.
La cabecera congrega,
con fiestas que recuerdan celebraciones diversas. En el aniversario patrio la campana grita viva, en la revolución junto al desfile los niños giran,

pero en las fiestas religiosas la iglesia se pone hermosa altares gigantescos, candelas por cada habitante,

un mar de luces flamantes hacia una escalera de flores naturales junto a los nopales y algunas artificiales.
En lo alto el festejado, santa o santo de devoción, que la gente adora con emoción.
El cohete al cielo es festejo que anuncia la procesión de lejos éste lleva la oración que en la comunidad es canción.
En Ocosingo fui testigo de tres fiestas que trajeron de la mano una feria con puestos de comedia,
autos chocadores, ruedas gigantes casa de espejos los miré más de cerca que de lejos, un recorrido lento,
en el antiguo aeropuerto estuvimos dentro.

San Jacinto patrón 500 años de adoración,
con María de Guadalupe de San Juan Diego y México supe, pero la Virgen de Candelaria sería la imagen de la religiosidad que sale de la comunidad
ésta fue especial, pues del cielo el color fue genial, del campanario volaron y al corazón animaron.
Barbacoa y marimba son la costumbre del encuentro donde el pueblo comió y bailó contento.

La ciudad tiene una hermana más antigua,
desocupada novecientos años antes de que Cristo naciera del otro lado. Toniná es su nombre y es la muestra de los sacrificios mayas.
Las figuras humanas la adornaron, particulares se presentaron, todas ellas degolladas, estatuas, tallados y relieves, la piedra fue rota y la cabeza desprendida.
La creencia era que las cabezas se transformaban en estrellas, ¿que cantidad de estrellas habrá colocado Toniná en el cielo maya?



LA SELVA


Las salidas de Ocosingo son entradas a la selva.
El calor mantiene el cuerpo mojado,
el aire húmedo tiene consistencia,
un pañuelo es el amigo inseparable de la cabeza, la cara y el cuello.
El agua se desprende del cuerpo
más rápido que el aire que refresca en segundos.
La noche trae más fresco, los mosquitos la anuncian primero que la luna, puntos rojos son su huella, su comida preferida son las manos.

La hojas caminan con patas de hormiga,
dos tiempos hay,
de gusanos que son como dedos de la mano,
al sartén su piel se prepara y al estómago caen bien. Tiempo de mariposas, es el otro que vuelan dejando color, dichosa es la espesura de las ramas verde oscuras
que revueltas permiten a las mariposas volar desenvueltas.

Las aves son las más ruidosas.
Cantos desde invisibles lugares entre los árboles,
rápidos movimientos entre arbustos hacen pensar en culebras.
El espanto que da ver una culebra hay que curarlo,
pues el susto es también enfermedad.
De los animales, la culebra es la señora, hay que tenerle respeto.

Los paisajes son óleos.
Las cañadas desde las altas sierras parecen hechas por el mejor pintor, se disfruta contemplándolos sin duda, me pregunto cuanta vegetación
y los plátanos contestan nosotros somos un montón. El maíz tiene su canto mayor, es el señor de los valles, después siguen el frijol y las calabazas al mismo son. Abundantes relámpagos iluminan ciertas épocas.

Blanco de ellos han sido algunos, tranquilidad da un techo.
Las nubes se tocan si desde lo alto se encuentra.
Parten del suelo, lo profundo de la cañada.
Suben con lentitud madrugadora ayudada por los rayos de sol.
De pronto desaparecen sin que el sol se de cuenta,
como en un juego de escondidas
que al día siguiente comienza nuevamente.

Viajar en la selva es una aventura, la cercanía la hace entretenida.
Los viajes son largos, las conversaciones cómodas.
Camionetas de armazón acoplado, carrocerías de metal.
Primer piso, el de los sentados de preferencia mujeres y niños.
Segundo piso, el de los parados en el asiento mirando el camino.
Tercer piso, el de los resistentes
sentados en el armazón, mirando lo que viene,
con brazos firmes y viento soplando en la cara.
Mucha gente vive en la selva, muchos viajan, plática, risas y cigarros.
Sorpresas en el camino motor descompuesto,
metales sueltos, paradas a comer y al baño,
puerquitos atropellados,
gasolina terminada, por enumerar.

Los caminos eran varios de características sectarios en el momento y por tramos cambiados uno de ellos muy poblado
por los animales es tomado como recordatorio,
pues son encuentros sorpresivos
animadores del destino.
La rapidez del zorro no la tuvo el burro,
el conejo asustado corrió como el venado,
la vaca echada estaba mientras la lagartija corría espantada, el tejón fue sorpresa mientras esperamos a la víbora lenta y el perro infaltable amigo amable se corría del camino.

Los ríos son pequeños,
tienen ojos donde nace el agua para la comunidad.
Un río me encontré, a pesar de su corriente su silencio no me expliqué.

Lugares del baño comunitario, mujeres con falda,
las piernas son insinuantes, la costumbre obliga.
Los pechos alimentan generaciones
sin preocupación se muestran y refrescan.
Lugar de encuentro del agua y sudor es también el baño, de regreso el calor seca, el sudor vuelve.
El agua no viaja solo con el viento
viajan arriba de las hojas en los ríos dentro,
en el baño refrescante las miraba
junto a sus balsas que el viento guiaba.

La selva asusta y desafía pero su verde claro calma y con admiración se contempla.
Contemplar es entender, camino conocido por los mayas.



LA POBREZA


La pobreza salta a la vista,
personas sin lo que vasta buscan comer, vestir o vivir.
Precario es el dinero,
la falta de tierra es comentario
de todos los que tienen
problemas agrarios.

La miseria es extrema cuando el cuerpo falla,
el dinero se vuelve una valla, que no pueden saltar, caminar es habitual por lugares que den,
la mano estirada es ritual para los que con urgencia necesitan tener.

El trabajo no vale,
el comercio nacional es tutelado, por el transnacional obligado la tierra da para la subsistencia
pero con paciencia esperan que el producto se venda y el comercio pague el precio justo.

El dinero se vuelve escaso
y ya sus ganas no hacen caso
a trabajar la tierra y vender
y con la agricultura mantener
a los ojos que no dejan de brillar
por la tortilla que está por llegar.
El trabajo entonces decepciona,
pues el gobierno no cuestiona
el mandato que el mercado ordena,
como rey y señor de la suprema
tierra de empresas, tecnología y riquezas
que a los países hace presa su libertad
y los obliga a optar por un orden económico, externo y ajeno a las necesidades de la comunidad.
Campesinos se encuentran condenados a esperar ordenados el dinero miserable que el gobierno de forma amable entrega por la ayuda social.
Programas de gobierno guiados por un mercado brutal, hace que a cambio de apoyo,
haya vacunas para que no exista ninguna
posibilidad de hijos tener
también para las tierras vender,
pues lo comunitario no puede prevalecer,
facilidad da la tierra individual, para los que tienen comprar más.
Más barata es la lata de cuanto producto exista,
pues del campo no se saca y la agricultura campesina no da plata.

Todo está ordenado y fríamente calculado
para que el más grande viva y el más pequeño no lo haga
en la moderna evolución que la globalización conduce a cada rincón.
Pobres sin dinero ni trabajo, buscan con su dignidad bajo el brazo
alternativa a la cesantía
cosa que no existía
sin la humanidad invadida por el mercado y su actual economía.

La pobreza es mujer en viudas, ancianas y prostitutas
estas últimas astutas, son un negocio genial, para tanto cuartel militar o de tanta mujer trastornada que ya no tiene resistencia frente a la vida que presencia.
La pobreza es hombre, en borrachos y drogadictos, en padres desamparados,
indígenas y emigrantes que cruzan el río Bravo.
Niños de la calle tienen como madre a turistas y padres a comerciantes que hacen del dinero una conquista para la vida que llevan por delante. La pobreza es niño y niña de la calle,
en la venta de artesanía que se muestra también dentro en el trabajo de machete cuando a la selva se mete.

La pobreza es para todos por igual,
aunque me atrevería a decir
que la cultura es protección para los indígenas que del capital no han hecho necesidad fundamental y con su tierra se mantienen.
Fe y tierra devuelve con mano firme
todo el cuidado que se le brinde.


LA MISIÓN DE OCOSINGO- ALTAMIRANO


La Iglesia renovada estaba
a las personas un concilio acercaba
un hombre vivió ese momento
y a la selva la sirvió desde dentro.
Cuarenta años estuvo
en la Diócesis compartiendo lo que pudo
compañero de indígenas y sensible mensajero
del corazón del pueblo fue misionero.
TATIC es el cariño para Don Samuel
y las gracias para ese hombre aquel.
El pueblo lo nombra,
sin querer fue una ceiba y del quemante neoliberalismo da sombra.

Cambió el sentido de la Iglesia y siguió el camino conocido.
Hoy la vida diocesana lleva en su pecho,
el camino y mensaje que San Juan Diego había hecho.

Esta sería una Diócesis como cualquiera,
de no fuera por su opción por los pobres,
los excluídos del capitalismo, los indígenas.
Existen grupos de indígenas como grupos de trabajo hay.
Tierra Tzeltal tiene su equipo Tzeltal.
En el lugar de misión, Ocosingo- Altamirano,
dos nombres para dos cabeceras y dos patrones una a cada una, San Jacinto de Polonia y San Carlos Borromeo.
Los templos son de las comunidades, cuidadores tienen, acompañantes del Pueblo de Dios, se mueven ante su mirada. San Jacinto desde el siglo XVI,
dominica nuevamente desde cuatro décadas atrás.
Era tierra distinta, la casa debía ser distinta.
Hombres y mujeres se encuentran.
Frailes Dominicos
y hermanas dominicas de la Presentación,
a la Virgen recuerdan con su canción.
Extenso territorio es el parroquial,
misioneras todas,
Franciscanas son comunidad por su renovada voluntad, Seglares Diocesanas de toda la misión compañeras y hermanas. En la frontera se encuentran del Buen Pastor, en la selva están, haciendo camino van.
En la punta Maristas, lejanía particular
nueva parroquia se requiere crear,
orillando La América Central.

De Ocosingo parten padres, en Altamirano comparten, dominicas del Rosario iluminan un lugar precario

de la Caridad de San Vicente de Paul hacen predicación en el hospital,
pero de forma especial en las cañadas
porque de vida son bañadas.
A San Carlos sacan adelante juntas en forma constante.

Sub- equipo son, en comunión trabajan,
en el estudio, descanso y las fiestas se unen, la labor comparten, mística tienen y enfrentar las dificultades pueden. ¡ Que fuerza de esta misión con equipo como éste,
Dios bendiga sus intenciones y más misioneros les preste!


EL FRAY PEDRO LORENZO DE LA NADA


Un lugar de trabajo fue el comité
y en el barrio Aeropuerto me presenté.
Días de la semana compartí con ellos,
más en la tarde que en la mañana.
Desde la parroquia los ví
y de la evangelización me di cuenta
que no es solo asistencia,
pues la promoción hace participar y como actor desarrollar las soluciones que el pueblo se quiere crear.

Para los conflictos hay que preparar
pues un nubarrón llegaba para reprimir
y a los zapatistas y no zapatistas combatir
con la mentalidad necesaria para que el capitalismo avanzara, pues las empresas invierten donde las personas callan y la represión camina esperando la construcción
del mundo por los que tienen
y de a poco donar lo que sobre para que la conciencia se conforme.

Se llama Fray Pedro Lorenzo de la Nada,
nombre de un dominico caminante que partió sin rumbo fijo y la selva quiso,
en lo que vio en su misión iluminó el corazón
de un horizonte nuevo para los misioneros.
Su nombre fue elegido para este comité que ha seguido una resistencia concreta
llevando la justicia y paz como meta.

Promotores conforman la misión insertos
en las regiones tienen la visión de los derechos humanos privilegiar mano a mano y con sus comunidades crear
la defensa y promoción que es también resistencia
a la amenaza permanente que el neoliberalismo hace presente y que en Chiapas tiene forma
de planes de gobierno ausentes de las realidades de la gente.

Derechos humanos es también cultura,
camino hecho con mano pura
y sufriente de tanto indígena que estuvo
de esclavo para un finquero que manipulaba
con el poco dinero que pagaba
y a las personas forzaba permanecer por siempre. La esperanza de los antiguos es conquista presente

logro que no quieren descuidar por eso no se cansan de luchar contra el gobierno finquero.
La militarización resguarda la finca
y su verde feo brinca en rincones de la selva
haciendo cuarteles como excusa para el resguardo a la nación.
La promoción en defensa de la ley federal
hace que de manera legal
los indígenas estén preparados
ante tanto militar sobrepasado
que de manera abusiva
atente contra su dignidad y vida.
Promotores resguardan su cuidado en la cabecera, que atienden al que quiera una consulta hacer para su derecho defender.
Las áreas son importantes que los coordinadores llevan adelante para operar su estructura y un servicio conceder.

Los indígenas aquí gobiernan y con autonomía reinan su capacidad de decidir, formarse y compartir
una institución que con unión se fortalece y en la amistad crecen para servir a sus hermanos que de la exclusión emergen.
Mi aprendizaje fue la vivencia que tuve al apoyar y con un granito de arena aportar
para que los derechos humanos prevalezcan
y su cultura se defienda con bravura
dentro de la larga resistencia
que los indígenas de esta América hacen suya
haciendo prevalecer el derecho a no desaparecer
frente al imperialismo que impone vestido de consumismo.


LOS TZELTALES


El corazón de la selva es Tzeltal.
Su sangre a caudales viva, entrega en América vida.
Mujeres bien vestidas, faldas negras coloridas,
de caminar de pluma suave pasan inadvertidas en el lodo.
La mujer fortalece al hombre que mueve.
Uno adelante, la otra atrás, el machete abriendo paso, la delicadeza lo cierra.
La fuerza de la mujer camina, la igualdad buscan logros obtienen, desafío que la pastoral tiene.

Los hombres gobiernan, todos los cargos ostentan, todos los trabajos hacen y es que así se acostumbra. La mujer en el hogar, la selva y familia, los hombres afuera,
la selva, comunidad y cabecera.
El castilla es la diferencia, y esta norma es creencia.
El morral acompaña sus caminos, a todas partes va.
Es alimento, y muchas veces sustento.
Bola de maíz cargan, pozol la llaman.
Meterla en agua deben, dedos muelen manos comprimen.

No hay comida, el pozol mantiene la vida.
La comida es de la tierra,
el maíz su corazón, el frijol sus huesos,
la carne es de huevos y arroz, el café es su sangre, la caña su dulzura y el chile su chispa.

La alegría de las comunidades
es para las personas oportunidades
de baile contagiador
y del corazón animador.
Hay un baile religioso
que como oración es hermoso
se acaricia la tierra con los pies,
todos a la misma vez.
Hay un baile de fiesta
con teclados o cuerdas
mujeres de a dos entran a la pista
y los hombres en pareja las invitan cuando están listas.
Su norma tiene el encuentro
mirarse a la cara en ningún momento,
acabándose la música se termina
y corren con rapidez a cada esquina.
Otro baile el de filas
hombres y mujeres en la mira,
moviéndose sin parar esperan
la seña que a de dar
al más viejo que anuncia
el cambio de lado que hay que realizar.
Encontrándome un baile participé
y del movimiento disfruté,
pues en un danzante me transformaba
y con los Tzeltales cada vez me involucraba.


LA TEOLOGÍA INDIA


La vida del corazón Tzeltal,
como el de los indígenas de la Diócesis es esperanza en un futuro mejor, es la unidad de su cultura que es su pueblo, es su identidad indígena,
creencia en ese Dios eterno
“corazón del cielo, corazón de la tierra”
como le llamaban los mayas,
Dios también de los misioneros
que en América se revelaba.

Su experiencia de Fe se llama Teología India
que es también dialogo, agradecimiento,
hermanos unidos en su historia común,
signos que dan fuerza al corazón,
sensibilidad para escuchar, humildad para reconocer, preparación para participar, aumento del creer.

La Ceiba, árbol sagrado gigante y fuerte
sostenedor del cielo y punto cardinal que guía.
El trece, recorrido del sol subiendo la pirámide al corazón del cielo y pasando por el inframundo al corazón de la tierra. El caracol dialogo santificador del aire,
convocatoria y preparación del corazón.
Dios creador, Kukulcan, serpiente que desciende y ave que vuela.
Encuentro divino humanidad que trasciende.

Raíz maya, nutriente de su legado.
Vida de humanos y piedras.
Sabiduría ancestral presente.
Contemplar es vivir, el cielo habla,
la naturaleza habla, los libros quedan.


EL PUEBLO


Recuperar la esperanza es ver un pueblo.
Del pueblo nadie habla, se corren riesgos.
Pueblo es fuerza.
Es más cómoda la masa,
se moldea al antojo del poder que cambia.
Por eso que suena bien la política del cambio,
la masa espera eso.
Las masas cambian los precios del mercado,
se unen a la empresa que hace aquel modelado.

Pueblo cambia su historia,
transforma su mundo porque lo necesita.
Pueblo es resistencia a la masa,
a no dejarse cambiar,
el cambio no requiere sacrificios,
es esperar que lleguen los beneficios,
es bolsillo propio antes que el ajeno,
es persona propia y no ajena.

El pueblo camina y tiene poder,
los Tzeltales lo hacen,
tienen su historia propia, la de sus hermanos, la de sus abuelos mayas, la del maíz, padre de sus abuelos,
la del corazón del cielo, corazón de la tierra.
Su camino lo eligieron, ser actores.
La vida los lleva a actuar y actuar es valorar.
¡Hermosura de actuación, que admirable papel es su vida! Son sus valores, los del colectivo, los que surgieron de ellos, y por eso los defienden.

La participación antes que la consulta,
La sociedad antes que el mercado,
el interés común antes que individuos compradores.


LA LUCHA


Neoliberalismo tiene cuerpo de metal y sangre del verde feo militar.
También tiene garras y colmillos.
En ningún otro lugar del mundo
se ve más claramente sus garras y los colmillos que aquí en Chiapas.
Tienen mucho que perder, su selva su cultura, su historia,
con ello su dignidad.

La creencia tenía,
que neoliberalismo es lo único que había
era historia acabada, lucha terminada,
esperanza sin forma,
llama de una vela sin fuerza, como acabándose.

Pero ¿qué será lo malo de este sistema
que sin darse cuenta es forma de ver, sentir, vivir?.

Su imposición de futuro,
no es lo que las personas quieren,
es lo que las empresas necesitan para no quebrarse.
Es un gobierno con decisiones de calculadora
y no de personas que darse.

Es acostumbrarse a la pobreza por ser necesaria,
no todos nacieron para ser capitalistas.

Su forma de vida,
pragmatismo, utilidad ante todo,
nada sirve si no da provecho instantáneo.
Parcelación de la vida, casa, estudio o trabajo.
La derrota de las tradiciones, la sensibilidad es cara, y no produce.
La identidad propia se vuelve difusa Hallowen y Mac Donald la cruzan.
El descanso esta condicionado por la compra y venta.

Las realidades están siendo iguales en todo el mundo, la pobreza, exclusión y violencia reinan,
en certeza se convirtió la aridez de camino que se toma.
Cuestionamiento es si lo queremos tomar,
recibirlo y resistirlo es distinto a recibirlo y asumirlo.

Que bien a encajado este neoliberalismo en algunas partes de América.
que bien se acomodó al lugar donde vengo.
Pienso en como llegó, el invitado le decían,
invitado que no se fue, llegó para quedarse,
porque con balas se le abrió camino.


LOS ZAPATISTAS


Ojos penetrantes, miradas de fuerza,

rostros tapados caras invisibles.
Firmeza de comienzo de año, una aparición repentina.
Nadie los esperaba, llegaron de la selva,
debajo de las piedras, detrás de la ceiba, desde los ríos.
Con el frío de enero se amigaron y con el calor de marzo se encontraron.

La firmeza no está permitida,
con dureza el ejercito llegó encima.
Guerra hubo, armas contra firmeza.
Las armas pueden la firmeza también.
La muerte esperaba sentada acompañantes.
La muerte divide el corazón de la tierra.
En la selva se valió de paramilitares para reinar.
Súbditos fueron hermanos, con autoridades que apoyaron.
La infamia se levantó en Acteal.

La historia zapatista es firmeza, guerra y muerte.
Sacrifico existe.
Sin revolución no hay pueblo.
México se viste de revolución cuando al pueblo olvida.
Ser neoliberal es olvidar y excluir.
Miseria, diferencia, riqueza y pobreza extrema,
discriminación extensa.

Manda el pueblo el gobierno obedece, es el lema.
Pueblo de personas, gobierno de poder.
Gobierno que cuida empresas no es gobierno que cuida pobreza.

Zapatistas que recuerdan a Emiliano,
que al empezar el año, una década atrás,
guerra declararon en favor de la Tierra y Libertad.

Hoy lograron la autonomía crear.
Caracol es encuentro, convocatoria,
dialogo permanente que lleva adelante
para todos y todas el frente en política y sociedad. Miles de personas atiende marcando la diferencia entre un buen gobierno y todos los demás.

La mano estreché en un caracol, gracias sentí por el apoyo que di.

Bastó una mirada para hacer sentir la maravilla que personas podían hacer en este mundo al revés. Con firmeza concretan, un mundo que se piensa, mira y experiencia con la autonomía avasallante al neoliberalismo reinante. En el borde del sistema feroz,
existe a paso veloz otro mundo que se gesta,
fuera de la economía grotesca
que discrimina y termina la tradición, naturaleza y cultura,
que a la pobreza hace dura
con la bravura acomodada,
de leyes que no derriban en nada
a la estructura injusta.

Autonomía es la clave para cambiar el mundo,
tan lento que en un segundo,
termine con la amargura del sufrimiento infecundo.

EL TRABAJO


Mi trabajo fue la voluntad
verdad de un misionero que quiere apoyar
y como persona entregar
lo que no se compra con dinero.
Si de resumen se trata cuatro trabajos cuento,
labores en las que presento
una idea pequeña de la dedicación que tuvieron
y de la compañía que enseña.

El primero es el permanente,
de visita a las comunidades se trata,
cursos en Tzeltal para una formación tal.
Iglesia autóctona y servidora del pueblo de Dios, luchadora y de los indígenas propia. Animación continua necesita la selva toda,
en giras y juntas se acompaña
cuidando la semilla del Reino liberadora.

Un mes con niños fue el segundo,
dentro de un mundo de fantasía que ayudó
y la alternativa se presentó para la formación iniciar y a través del juego evangelizar. Vacaciones diferentes se llama la actividad,
surgida para la comunidad
y con los niños ensayar el mundo de paz que se quiere lograr.
En mago me convertí y en la fantasía me metí.
Todas las mañanas participé,
con los niños tuve alegría, pues al cabo de un mes a cada uno conocía.

Partir de la tierra con gusto da calma y serenidad para emigrar con tranquilidad.


La tercera consistió en sentir
la preocupación que la parroquia tiene por las personas que vienen
y que recorren a pie un camino que es también de Fe en un futuro mejor que sería más bueno que el anterior.
Sensible me dejó el problema de conocer siquiera
a tanto centroamericano en apuro que contra su voluntad
y por la pobreza que obliga,
muy duro a su familia es dejar.
Comprensible es su partida y su caminata hacia arriba de no ser por los robos que hacen salir de su guarida
a tanto ladrón comprobado que por el uniforme es delatado.
Además de correr riesgo su vida,
pues la muerte espera siempre en la frontera conocida al que mala suerte tiene y no arrepentirse puede. Información se les dio y a la mochila se les cargó, con algo que no pueden desconocer
y en algún momento riesgoso en que a la vida se atente,
la dignidad debe hacerse conciente y los derechos humanos prevalecer.

Mi tarea resultó en apoyar la atención
y escribir sistematización de cada entrevista registrada y así dejar precedente que lleve a seguimiento conciente del problema convergente en una manera de denunciar los robos de los que se suelen quejar.

En Altamirano el cuarto surgiría
cuando llegué y en trabajar con jóvenes pensé.
A dos grupos hice compañía a los que animación di y alegría recibí.
Amor sencillez y esperanza en un futuro mejor,
buscando camino cierto en sueños de vida
y verdad para toda la humanidad.
Alimento estos jóvenes fueron, para el conocimiento de su realidad, insertarme fue la voluntad necesaria para profundizar y de una mayor forma ayudar.
En la pastoral diocesana trabajé
y mi formación presté para este equipo Tzeltal.

El grueso de lo realizado fue aquí presentado,
difícil fue un principio a pesar de las ganas del inicio, luego al ritmo de la gente la participación estuvo, pero con ayuda de la misión se mantuvo no siendo nada mal el final.



EL VOLUNTARIADO


Que bien del voluntariado
que de lado a lado ha creado
en este mundo diverso
un diálogo que ha formado
la posibilidad de sentir, una misión que compartir.

En Chiapas se ha fortalecido, un puente que no hubiera habido si jóvenes dominicos no hubiesen existido y en Chile al Movimiento se hayan sumado.
Que linda es la tarea del DVI que hizo,
una familia la casa donde aprendí
un camino para crecer y la justicia y paz aprender.

No hay crítica importante a este voluntariado,
que en lenta marcha hace interesante
una opción laical de vida que mejorar
y talentos que compartir
para este Reino de Dios que está por venir
¡Ay si ésta humanidad quisiera apurar el paso y donde quiera, sumarse jóvenes a la tarea que hay que construir!

Dichosa la oportunidad, que esta familia ha creado
ventana que forma un laicado, que hace norma la espiritualidad que se acerca al lugar que abre una puerta inmensa para llevarla a su tierra donde se mueve y piensa
la misión que es la forma de practicarla para en su realidad rescatarla.

Conforme estoy con la opción tomada
que fue guiada y fortalecida, con Pilar y Verónica construida y como en un camión fue llevada a ser realidad concretada. No desconozco con ello el apoyo
que han transmitido todos los que han sentido este misionar difícil.
Los amigos se hacen presente como un misil a mi mente,
que son muchos en estos momentos
y que además no caben en este sencillo cuento.
Agradecido estoy de todos,
por creer posible la experiencia
y que al sumarse a la vivencia de este corazón chileno, hicieron un fértil terreno, para encontrar en su expresión un camino de predicación
en el espacio generado y en la Familia Dominicana dado.

CORAZÓN CAMBIADO


Estar en una misión en Chiapas es confrontar
mi visión, sueño y esperanza
en un cambio social transformador y abarcador
con todos los pueblos que luchan por un mundo mejor.

Chiapas conocí,
de lo alto de la sierra a la selva entera
y en todas indígenas diversos
en lugares dispersos.

Tzeltales son millares, pueblo inmenso
a lo alto fui contento
y en Yajalón, Oxchuc, Huixtan y Tenejapa
tuve un buen recibimiento
En el bajo fue mejor, en Ocosingo tuve calor

En Navenchuac, Chenaló y San Cristóbal, los tzotziles eran miles
En San Cristóbal y Bonampak había lacandón que son un montón
En Zinacantan zinacanteco, de su canción hice eco
Chamula en San Juan Chamula, visitarlos fue una aventura
En Altamirano estuve tranquilo, el pueblo tojolabal estaba en el camino
En San Quintín y Pico de Oro me acaloré, unos cho’l encontré
En Benemérito estuve en un encuentro,
con zoques conversé en un momento.

La experiencia en Chiapas,
fue pararme frente a mis ideales,
es también sentirme temeroso centrado en la estructura alejado de la esencia pura de una sociedad incluyente,

la diversidad la hice más consciente y de cuestionamiento me llené y en mi realidad chilena pensé

¿Cuánto respeto tenemos a lo diverso?,
¿Cuánto temor a luchar por un mundo que mejorar?
¿Cuánto nos alejamos de la gente en función del mercado presente?
¿cuanta cabida la sociedad permite a la lucha social
distinta al mercado que es moda actual?

Imaginarme un pueblo sin cuestionamientos y sometido me ha metido en una reflexión del sacrificio del crecimiento
que es olvidarse de los cimientos que dan identidad y que promueven la unidad.

La historia de nuestra raíz
nos comunica luchas que son fronteras
entre dos visiones de mundo
presentes y eternas
en un mismo país.

Los mapuches y españoles dos culturas que optaron por descubrir que por separados podían vivir, su relación trescientos años duró y así el pueblo chileno se formó.

Más tarde la independencia, la autonomía hizo nueva presencia criollos y españoles fueron la mezcla en la que surgió y así Chile nació de manera oficial a la realidad actual
Nadie se acuerda de una guerra civil
donde murieron mas de mil,
a pesar de la confrontación que había
la democracia se perfeccionaría.

El pueblo olvidó a su pueblo, por la riqueza del capital el salitre hizo confrontar para mejoras lograr
la clase obrera nacería del trabajo salitrero que más tarde moriría.

Más adelante una laguna o una época oscura
el pueblo organizado luchaba
buscó a la justicia social para que reinara.
La transformación había que obtener,
pero las armas estuvieron de parte del poder
que termino con la conciencia de pueblo
que poco pudo hacer.
Aquí todo nació con uniforme militar que impuso sin cuestionar
y aunque me cueste decirlo nació la sociedad actual,
confundida y desesperanzada pensando que la historia está acabada

y a pesar de todo embarcada en el buque del capital
por lo que está censurado todo motín social
bajo amenaza y temor,
pues la creencia se volvió rígida
y todo en Chile piensa
“que como estamos no estaremos mejor”.

Pero, existe un cambio que esta naciendo,
otra nueva lucha está ocurriendo
para continuar con la tradición
de que la diferencia es la esencia de la transformación esa lucha es indígena que recuerda la dignidad de un ser humano en sociedad
que busca ser pueblo fuerte y luchador,
formador de una sociedad justa
atacando sin paciencia al peor enemigo que es la indiferencia.

Mi corazón fue cambiando, en la medida de que me miraba y poco a poco expresaba toda la experiencia a mi comunidad que hacía presencia,
amigos son en esencia lo mejor de esta vivencia cartas fueron el camino, para dejar andar mi destino mostrando y reflexionando mi eterna confrontación que es la lucha por ser consecuente
y aportar mi visión en cada uno de su corazón.

Mirando mi historia cambié
pues solo no existo
y mi contexto me acompañó con el pretexto
de ser mi aliado para remirar la cultura
que inacabado me ha creado.

Lo que más me ha impresionado
ha sido la iglesia que ha forjado
un telón de fondo provocador
que me condujo a ser actor
visitando el lugar de mi interior
donde se guarda mi corazón.

Mi corazón cambiado,
fue el fruto de este viaje y el inicio que con coraje voy a cuidar cuando llegue.
Pero antes de terminar esta parte les digo una lección que surge del arte que es mezcla de Dios, Vida y corazón,
y es la cuestión percibida
que no ha variado
de que un corazón cambiado
es aquel que hace el descubrimiento durante su destino de poder cambiar en su camino.


A RE- PINTAR LA MURALLA


La muralla es metáfora
inquietud que representa
la visión que alimenta
mis ganas de soñar
con un “Chile tierra nueva para festejar”.

Las críticas son buenas
a la rigidez no le gusta
pues el no creer estar bien asusta
pero ser conformista peor me suena.

La partida es darse cuenta
que somos olvidadizos con la historia
de nuestros antojadizos fantasmas
de la herida que tiene nuestra alma cultural
que se rompió con lo social
a través de la ya famosa dictadura militar,
que radicalmente cambió
lo que nuestros padres vieron y su futuro no vio.

Esta es mi propuesta
resultado de la experiencia,
reflexión y confrontación con Chiapas
que traza el principio de un mapa
y de una concientización, camino de liberación
oportunidad humana grandiosa
espera divina silenciosa.

Consiente estoy de que lo pensado no es novedad pero está reflexionado con seriedad.

Un desarrollo social en nuestra tierra sensacional pasa en forma obligada por un pueblo

que critica, piensa, demanda y con su historia avanza.

Lo demás es pura ilusión efímera que acaba
con la cuestión de bosques, cultura y conciencia.
En duda pongo nuestro desarrollo,
al ver que nos lleva a un hoyo
del cual no podremos salir
por lo que hay que discutir
si la violencia hacia la naturaleza y cultura
es la vida que necesitamos
y el futuro que esperamos.
Un modelo de desarrollo propio y no impuesto
debe ser el sencillo gesto
para en la autonomía crecer
y un pueblo unido ser.

El crecimiento del presente es estéril
si la sociedad es débil,
por lo que sociedad debe ser prioridad,
construcción social que debe dejar de cambiar
a las personas en empresarias
pues la felicidad sigue siendo necesaria
para una mejor humanidad.

Doce puntos de revisión de nosotros
hombres y mujeres jóvenes
seres que de sus sueños buscan la multiplicación
(espero que al decir esto no me falle la creencia
y sea solo imaginación)

Doce pasos prácticos para pintar una cordillera
que nos hará dejar de ver una muralla plana.
La majestuosidad está en nuestra comunidad
de los que todavía creemos y sentimos
que la felicidad está en nuestra realidad.

El primero es soñar seguido,
la utopía el horizonte amplía
tan diverso que no se cierra con el futuro a veces incierto ni estando nosotros muertos.

El segundo es ubicarse,
pensarse en el mundo donde nos paramos
preguntarse para donde va,
y si también queremos ir para allá.

El tercero es mirar nuestro miedo,
que no es solo propio sino también de los demás
una pista es nuestra historia social reciente
que nos ayuda a hacerlo consiente.

El cuarto es observar los mundos posibles
y que en la realidad son visibles
el presente cambia más rápido que nuestra mente.

El quinto se refiere a nuestra esperanza,
concreta y con forma crece,
más veloz de lo que parece.

El sexto ataca la esencia del sistema,
que es la indiferencia que aplasta
nuestro corazón y conciencia.

El séptimo lleva a no caer en la ingenuidad
de excluir la política de la sociedad.
El creer esto nos lleva a ser engañados
y más fácilmente gobernados.

El octavo es la sugerencia,
de que cuando no queremos opinar
esforcémonos por apoyar
a los que hacen su vida una resistencia
al mercado venerado como creencia.

El noveno es comprender,
que la historia la hace el pueblo que soñó con ser ejemplo que las luchas son raíz y aprendizaje que hizo nacer y un país nos hizo ser.
El décimo es conocer,
más allá de nuestro amanecer cordillerano
y nuestro atardecer pacífico
un mundo sin fronteras donde alimentar
(que no es lo mismo que copiar)
nuestras luchas internas hacia la justicia y paz.

El undécimo es practicar
el dialogo intercultural,
indígenas no estarían viviendo
si sus raíces no estuviesen protegiendo
prendas, joyas y celebraciones,
conocerlas es respeto a sus tradiciones.

El duodécimo es reconocer,
que Dios está presente
y que a su hijo lo hizo conciente
de que el amor debe triunfar.
El reino que está por venir
en la tierra debe regir
si luchamos por ese reino la vida será oración
que fortalecerá nuestro corazón.

Doce fue el número elegido
porque lo escrito ha sido una reflexión
para toda región que unida se estrecha
para que la tierra de Chile esté hecha
una región falta, pues es la del centro
que del sur y norte es encuentro
doce cambios, regiones, horas y meses
de los jóvenes madurez
para la historia próxima alimentar
y hacer nuestra alma desarrollar.

Pendiente está la creación del camino
que con certeza hará expresar al mundo
lo que nos dice nuestra identidad chilena en lo profundo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario