El tiempo de los crepúsculos



En alguna época fueron los astros... 

El Sol es principio, luz y centro de nuestra cosmovisión.
La luna es receptiva, reconocido estímulo de la sensibilidad humana.

El sol ordenado,  organiza una naturaleza siempre agreste.
La luna es movimiento que no cesa, orienta toda travesía.

El sol es protección a la infantil  humanidad necesitada de figuras. 
La luna acompaña melancolías, ofrece consuelo en la inseguridad de la tiniebla.

El sol es certidumbre, con su presencia hay expansión.
La luna es cambio, agua marina y ciclos,  un proceso instrospectivo.

El sol gran fuente de brillo supremo, su presencia esfuma todo peligro. 
La luna es vela encendida y confianza frente a  la amenazante oscuridad.

El sol delega autoridad  en las divinas representaciones milenarias.
La luna acompaña la femeneidad sagrada que protege la vida.

Al sol nos ajustamos, masculino padre que espera.
A la luna nos entregamos, femenina madre que acoge.

...hoy , son los crepúsculos..

            Los crepúsculos de mañana y noche se integran. Su misión es encontrarnos. La atención humana cambia, las golondrinas bajan y los murciélagos suben. En algún punto se encuentran, tienen razones secretas para verse. Se diluyen las astrales atribuciones del poder. Los  grandes personajes ceden,  delegan autoridad dando paso a la práctica de sus enseñanzas.

              El tiempo es un reflejo holístico; los opuestos están con nosotros, somos un poco de sombra en la luz y una cuota de luz en la sombra. La originaria contemplación oriental se confirma integrando lo que antes fueron contrarios. Época de astros es estructura, certezas, modelaje y arquetipos para una huérfana humanidad. Época de crepúsculos es legado y funcionalidad, regresos y encuentros, es matriz y multiples colores intermedios. Diversos escenarios para el sabio reconocimiento de los dignos hijos e hijas de un momento de cambios y colores que tiene a la inmensidad como límite.

            El crepúsculo nos convierte en astros, sintesis de luz y oscuridad; alba  y ocaso de la luna. Somos espejo de cambios y transiciones milenarias guardadoras de secretos a descubrir.

¿Cual habrá sido el primer rayo de luz guardado en nuestra piel? ¿Cual fue la sensación producida al ver la primera luna llena?

 ¿Cómo nuestro cuerpo los integró en la mejor versión de nuestro ser?
























Primer escrito fraterno. Re lectura de versos para una amigo.




Hoy abro una serie de entradas llamadas "escritos fraternos"  en las que saludaré a los países que han tenido un alto número de visitas en este Blog. Hoy compartiré una revisión especial de un poema de Walt Whitman a su amigo asesinado llamado Abraham Lincoln. Rescatar este poema es relevar a ese Estados Unidos esencial, conectado con la sencillez  y muy humano. Re leeré algunos de sus versos y escribiré prosa junto a ellos.  


¡Oh Capitán, mi capitán! nuestro espantoso viaje ha terminado. La nave ha salvado todos los escollos, hemos ganado el anhelado premio.

Un amigo deposita en otro su lealtad. Un amigo cree y entrega su vida para compartir el mismo espacio. Marchan juntos; gran tripulación donde cada uno ejerce su papel lo mejor posible. Un pacto de circunstancias, sentires y convicciones. Barco seguro, refugio contra tempestades y peligrosas lluvias, vientos de un vaivén radical, riesgosa adversidad capaz de lograr el desarrollo de un escondido don. Son anclas y puertos, son tierras agrestes y turbias aguas. Son luchas e intermitentes seguridades. Cualquier cosa se puede esperar, jamás  las dudas. Estar suspendidos en el mar debe ser cuestión de firme voluntad y carácter; solo olas y cielo infinito, seres marinos de agua y sal. En un período desolado, una guarida segura de relaciones del género humanidad  y  por supuesto un capitán.

Más ¡ Ay ! ¡ Oh corazón! ¡ mi corazón!  ¡ mi corazón! ¿no ves las rojas gotas que caen lentamente, allí en el puente, donde mi capitán yace extendido, helado y muerto?

Nos acompañan siglos de desamparo. Un jefe, símil de norma y orden; un padre, capitán o presidente. Yo creo en esa gran figura de la vida, el complemento masculino que jala a ese mundo lejos de la primigenia seguridad materna. ¿Cuan  imperativa puede ser la  necesidad de contar con un héroe que muestre  el horizonte a explorar detrás de la ventana?. El que observa, guía y se enorgullece. Mostrar mis incertezas es riesgo, se muestra el padre herido que llevo dentro, el que buscamos y no vimos más que en nuestro íntimo anhelo. Somos huérfanos, sentirse importantes es deseo de aquellos que perseguimos al padre y lo encontramos en el ocaso, dejándonos su calor desde la distancia.

¡Oh capitán! ¡mi capitán! ¡ Levántate para escuchar las campanas, levántate! Es por ti que izan las banderas, es por ti que suenan los clarines.

Un norte supremo, una orientación hacia lo divino. Es tu premio; fuiste capaz de ello y más. Te idealizo, es Fe, creo en ti y no resisto verte sufrir. Puedes resucitar, banderas de nuestros colores son símbolo y promesa. Banderas flameantes de respeto y sacrificio son mi pertenencia sagrada. Clarines de expectación; sonidos deslumbrantes, anuncios reales, ejércitos seguidores, almas dispuestas de leales hermanos. No te dejaré, la fuerza de tu logro debes observar, ¡amigo luchador, te reconocen!. Nunca nos dejaste y no quiero que lo hagas ahora.

La nave, sana y salva, ha arrojado el ancla, su travesía ha concluido; la vencedora nave entra en el puerto de vuelta de su espantoso viaje.

Lograste conducirnos,  lograste traernos de vuelta con los nuestros. Trabajamos juntos; me entregué como la semilla a la tierra fértil. Un humilde marino participante de la organización de una común unión que nos permitirá crecer como altos árboles. El gigante acaba de dormir, superamos una guerra, decretamos un valor supremo, mantuvimos la unidad de un sueño. Un proyecto de trascendencia y el convencimiento que es su premio y poder. Ambos fuimos impulsados hacia el infinito, gloria es la bienaventurada ruta de los apasionados constructores del presente.

No comparto el fin del poema original. No es más que una de las pocas certezas de nuestro cosmos. Una separación inevitable y dos caminos diferenciados solo por el tiempo bendito de la finitud. Más lo fuerte que nos suena y el estremecimiento que nos provoca esa hora, no creo haber sido testigo de condición capaz de apagar los sentires provocados por un estrecho vínculo de amistad, esa que logra mantener el respeto y agradecimiento entre dos personas como la luz de una estrella recorriendo el infinito universo.

La Universidad. Reflexión en unos cuantos versos históricos.



Me gustan los estudiantes porque son la levadura, 
del pan que saldrá del horno con toda su sabrosura, 
para el pobre que come con amargura.... 

Violeta Parra



Quiero reflexionar sobre un espacio particular. Un invento humano de ochocientos años y más, un sitio para la educación y el ideal de la verdad, sentido para los seres que lentamente son tarea inacabada en esta constante y fallida construcción de humanidad.

Pensé mucho en como escribir esta reseña, recorrido fácil por un  estilo que lentamente y con certeza, circula en la vena dócil  de una poesía  con identidad chilena. De este espacio sin buscarlo me enamoré y hoy rememoro la fascinante vivencia universitaria que cerrando el siglo veinte humildemente realicé.  

Pretendo revisar  su conformación,  casas y facultades articuladas en un sistema que transformó la cultura en una institución. Especie de comunidades, apoyo e identidades que son pertenencia  para cumplir con la académica exigencia. Disputas y diálogos desarrollaban las expresiones orales de las diversas lenguas medievales. En tanto escritos de la más amplia gama era la forma de opinar, desarrollando ideas que la sociedad transmitía a través de los muy conectados estudiantes que de poco vulgo y mucha élite provenían.

Época de visiones y gremios, un pacto se reconocía, la igualdad frente a un conocimiento accesible en el quehacer territorial,  logros para todos reconocible si el esfuerzo y apoyo son la espalda familiar. Estudiantes y profesores son unidad, en un espacio protegido frente a una muy entrometida sociedad. Rey de turno, guerra y política por supuesto que han abundado, haciendo prueba de fortaleza a una misión que no ha cesado. Proteger un ambiente universitario tarea básica de los gremios en cuestión. Lucha solo hasta hoy casi sometida por la filosofía que acomoda una fantasía de individual satisfacción sin mayores reflexiones ni proyectos colectivos, solo radicalismo y explotación. Al no profundizar en los humanos malestares  no se construyen ideales, más que la esclavitud moderna nube de falso encanto sin sentido ni trascendencia, mal futuro humano es ser privado de sueños y la felicidad volverla herencia. 

Siempre habrá múltiples formas, que bien que así sea, pero ¿cual es la verdadera? la que apunta al gran despliegue de nuestro potencial  y a una realización llevadera. ¿Cual nos libera para discernir la realidad? son preguntas filosóficas y que son resueltas hoy por el que cuestiona un tanto más su existencia,  en paralelo al refuerzo de sus virtudes y conciencia. Queda claro que desarmados como estamos de sueños fraternos y hermanos solo nos queda nuestro a veces mezquino interés de velar por el bolsillo  y el muy  elevado estrés por pagar deudas que nos transforman en mendigos. 

El conflicto acompaña la universidad desde su nacimiento,  en el medio estuvo de crisis, las naciones y los Estados en el tiempo transcurriendo. Me gusta que así sea, mala seña es que el conflicto no se vea. Mi época universitaria de paros rutinaria, anualmente una gran movilización que respondía a la misma cuestión, las políticas económicas chocaron con los anhelos personales de miles de aspirantes a llevar el mundo hacia adelante. Testigos privilegiados nos convirtió la época, de como se construye democracia sometiendo los discursos de la autoridad a una atenta revisión crítica y de reflexividad. No es por nada,  pero una sucursal bancaria es por lejos innecesaria de un espacio universitario  y  de sus estudios contrario. Fui testigo de un atentado justo cuando participaba de un seminario. Hoy solo me queda apreciar, la causa de ese abrupto hecho que no tuvo daño mortal. Creo interpretar ese pensamiento, movilizador de aquel acto violento, ¿por que los bancos abren sucursal al interior de un lugar de conocimiento, esfuerzos y sentir trascendental? Constatar el hecho es pugna ante sistema del capital frente a la biblioteca destinada a la mejora del mundo y a una mayor justicia social.  

Celos y competencias entre cátedras y profesores. Influencias y corrientes que como el agua circulan por los cuatro rincones.  Todo es compartir, resolver problemas y sentir. Sala, comedor, auditorio y biblioteca. Un pozo profundo en el jardín escondido y amplios pasillos frente al patio interior dirigidos. Compartir opiniones es darse cuenta de las mil visiones, organizadas y coherentes ubican coordenadas en un mapa  a la medida de una mente que se renueva o deja de estar dormida.

El mejor de mis recuerdos tengo de mi época estudiantil.  Exploré el mundo reconociendo todo cuanto sentí. Se hace universidad por donde se encuentran muchas mentes abiertas y una despejada vía. Adolecemos eternamente buscando lugares. Una grata compañía nos embriaga y define discutiendo con luchadoras amistades. Espero haber reflejado mi agradecimiento a dicho pasar. Encontré más de una sincronía afectiva-política o multicultural que reforzó mi norte construido diariamente hasta que la noche realice su entrada triunfal.  

Solo certezas nos llevan al infinito punto que nos encuentra.





Descubrí tu nombre en un libro
reducido a un sinónimo
"plata" fue una palabra llave
que abrió mis curiosidades.
Plateada memoria colectiva
de aquel corazón vaciado
para en puente ser transformado.
Lien nombre mapuche originario
reflejo de aquel sol de la mañana
que esperan lagos en la cordillera
para ayudar con su esplendor
y a esa tierra bella dar fulgor.

Antes de la gran prueba de separación
una esfinge en el puente encontramos
acertijo que nos abre una gran columna
del gran universo de líneas paralelas.
Te regalo rutinas para que la hagas rito
una recta de polo a polo para que sea tuya;
constelación  paterna para que tu mundo
se apropie de un tesoro a rememorar.
Dos direcciones tiene el mutuo caminar
como tu país ruta de exploradores
recorridos de monstruos y viajeros
que caminan juntos  y respetuosos
en esta trayectoria  de destinos
esperados y de aventuras grandioso.

Me diste una idea caminante
la vi en el cielo de tus ojos plateados
escribiré para lidiar con el tiempo                                        
¡el sentido de la pena será crear!.
Tu silueta será mi metáfora personal
inquieto y resignado consuelo
más recuerda siempre que puedas
la nostalgia invade aunque no se quiera.

Silueta de tierra, de bosque y montaña
silueta infinita de color invierno.
Tu espíritu inmenso circula por doquier
no cesa de encender lo que toca
tus sentires profundos se esparcen
cuelgan  lágrimas de silenciosos volcanes
cayendo pausadas por el amable follaje
resistiendo hasta esparcirse mal heridas
en la gruesa cobija de relieves color tierra
que es alimento de los ciclos infinitos
testimonio de perseverantes vencedores;
múltiples poetas, profetas y luchadores.