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AMERICA NOVIA MÍA

 

Imagen de Bilmer Reyes en Pixabay

          El cantar de trovadores sudamericanos muestra un continente capaz de enamorar...de la tierra y sus frutos...de la gente, su fraternidad, acogida y diversidad.
        
         Hablar de América es amar a una mujer, madre y novia. Fortaleza, columna y resistencia, vértebra andina milenaria de sangre y fuego ardiente, uno de los pilares de la arquitectura mundial.

            Cabellera negra de raíz color tierra. Añosa nieve, espejos del cielo infinito, helada hermosura. Amarillo oro de trigo y maíz alimentaron sus brotes sagrados. Greda rojiza es el color de sus manos fuertes, muslos moldeados y dedos australes de energía magnética y polar. Colores por doquier, abundancia de flores y frutos, verde musgo del cobre mineral, selva de mariposas y en los bosques, corazones rojos son tus copihues.

América tiene venas y arterias. Ríos de intensa emoción fluyen sonoros de sur a norte. Tu carne es gruesa, te regocijan montes, llanuras, sierras y valles morenos florecen para el bien común. Padre y madre recogen agradecimiento. La Fe es cultivada y la protege la esperanza.

América es un camino, premio al aventurero de mirada amplia. Dibujos, ritos y catedrales. Arena brillante de sol y más inmensa que el horizonte y mar que te rodea. Desde el norte mexicano nos regocijas con tus sabores,  eres admirada, amada y ritualista, cálida y afectiva, misteriosa, de amplia memoria, idealista y audaz. 

América desde el centro guatemalteco apareces, entregada, cordial, sencilla, sacrificada y querendona. 

América desde el sur argentino eres compañera, igualitaria, fanfarrona, expresiva y generosa. Del sur paraguayo nos alegras, cantas, vences la muerte, emotiva, simpática, cercana y amistosa. 

América desde Chile nos ofreces abnegación, eres luchadora de enérgica libertad, de ciclos eternos de vida y muerte, en constante movimiento, embriagada de festejos y deseosa de reconocimiento, con lo poco se alegra, con la visita es agradecida y con la naturaleza poetizas.

América es reconocida como novia, madre y hogar. Útero que alimenta el sentipensamiento y las  necesarias utopías de todos los pueblos. Gran lugar que nos provee de sentido y misión para predicar la inacabada construcción de nuestra morada. Es el lugar que tenemos y nuestro legado, es patrimonio tu sangre adolescente de primeras experiencias y madurez. Madre del sufrimiento indígena, mensaje que desde la humildad recuerda el camino de la entrega amorosa. Tierra que eres corazón de oro y cuerpo plateado.

América gran casa, eres aprendizaje de los gentiles, mensaje que se renueva producto de una herencia espiritual, don de persistencia y lucha frente a la imposición. Tenaz comprensión del mundo que lleva centurias americanas compartiendo amistad. Conciencia es una bandera, es la senda del sentir compasivo que nos provocan  los esfuerzos cotidianos.    

América te conocí de blanco y negro. Blanco compañero, inquietud y misión. Negro armónico complemento y profunda humanidad deseosa de superarse. Muerte y fronteras reflejo también de un camino y necesidad de mutación. Mirar mi casa como la tuya, es sentirnos un gran y extenso grupo humano. Eres mi aprendizaje frente a las olvidadizas luces de la violencia que nuestro sistema económico te ha impuesto. Aprendamos juntos a construir la gran casa de la experiencia dialogal y compasiva para hacerla duradera para los que nos siguen. La sabiduría de la riqueza espiritual indígena dibuja nuestra cosmovisión de lugares y saberes. Una mirada desafiante de apostolado y común unión. Limpiemos los prejuicios, cuidémonos nuestros afectos con atavíos de miradas bellas y tierna proximidad.
 

Décimo noveno escrito fraterno. Lengua sobre lengua.


Es habitual en este blog realizar un saludo a los países que han tenido un alto número de visitas observadas en las estadísticas de la plataforma Blogger. En esta ocasión será Francia y revisaré uno de los poemas de Zéno Bianu llamado "Lengua sobre lengua"(sobre las “epifanías” de Claudine Bertrand). En su revisión me acerco a los recuerdos de una recorrido a pie en Paris y las experiencias con la diversidad lingüística del mundo. Me re-encuentro con la reflexión desde parámetros de respeto a la diversidad y expresión de lo que nuestra humanidad nos ofrece como vida buena en plenitud. Re leeré sus versos y escribiré prosa junto a ellos.

abandona el crepúsculo
la muerte nunca viene de fuera

Caminé con la pretensión de re descubrir la ciudad en la que todo se ha vivido. Tierra mítica de recuerdos ancestrales y legado transcontinental. Paris isla, Paris catedral y Paris revolución. No recuerdo lo que buscaba, quizás protección, anhelo de familiaridad o metas de figuración. Caminar para descubrir, palpar, recoger desde mis poros las muchas decisiones humanas,  conectarme con los que hicieron, pero también con los que dejaron de hacer. Sentir la carne sobre el pavimento, sentir a las personas en todos los rincones. Una ciudad milenaria cuenta con demasiadas huellas, muchos personajes de la historia que son míos y tuyos, son de todos y todas los afanosos de nuevos sentidos a las cosas. Los que sin Fe creyeron y sin haber aprendido amaron, todos escogieron la única alternativa a experimentar, la ruta de las intuiciones. Mis letras son crepusculares, la noche es reina, su implacable norma hace de las convicciones un comportamiento para ocultar. En el crepúsculo de la noche la muerte viene desde dentro, la muerte del alma es aniquilamiento de las certezas y la pesadumbre de la esperanza. Enfrentar el caos de la partida, el veneno en que se transforma el desamor, la contaminación que produce la desconfianza. La muerte asusta desde afuera, sin embargo es una constante en la condición humana. En el crepúsculo de la noche, nadie se percata del lento, interno y avasallador actuar de la muerte.

tú la guardas en ti
como un continente sepultado
el espacio de un nacimiento infinito
una verdadera respiración

La suavidad de tu piel guarda secretos. Una amargura infinita le da sabor a tus relaciones que no son mas que instrumentos de una inconsciente venganza. Maldito sentimiento que como una tormenta fue cubriendo la belleza de tu tierna faz y que avanzó ocultando aquellas cumbres de placer. Un continente se levanta con fuego, las llamas incandescentes se abren paso a través del agua para crear la grandiosa tierra. Es el mismo espíritu verdadero el que ofrece palabras fundadoras, aquellas que levantan continentes para explorar. Uno a uno, desde la profundidad se suman capas. Mantos sagrados envuelven mi corazón. La verdadera respiración es la que circula a través del latido universal que guía nuestras pisadas. Cuarenta años y el amor se redefine, cuarenta años y el amor se interna en las profundidades para reencontrarse con aquellas caricias ausentes. Cuarenta años y quedan las finas terminaciones de una obra que será por dieciocho años prioritaria.

dejémonos habitar
seamos atravesados
tornémonos al fin porosos
yo camino al margen de tus palabras

El camí és un cercle, els records mostren rutes, el desafiaments mai acaben, les paraules ens coneixen, som persones a qualsevol lloc del món. no tinguis por. Dèu sempre ha estat amb tu. Los versos son experiencias, relatos y recuerdos, miradas desde el sur hacia el norte. Una dirección poco acostumbrada frente a un orden pre definido. Hoy no quiero volver atrás. Ráfagas marinas jalan mi ropa. A veces siento que nos situamos en islas, límites para resguardar nuestra fragilidad, nos escondemos, nos inmovilizamos. Si pensáramos la inseguridad como una fogata, sería tibia y pequeña, si miramos hacia adelante no podría ayudarnos a divisar la amplitud del horizonte. Tengo memoria catalana, legado adherido como la savia a un árbol. Es memoria de viajes, intercambios y una conversación entre actores. Una sociedad de humildes, transhumantes deseos cotidianos de llevar dinero a la casa, de intercambio de miradas y una ganas inevitables de escuchar. Una lengua que recibe, que deja para si lo que necesita. Una lengua que conoce y percibe, que influye y lucha. Una lengua que es madre y padre para los que vio nacer.

donde uno viene a vestirse de voz
para sostener el mundo
donde tú buscas tu núcleo de rebeldía
tus palabras vienen a mi boca

Las lenguas son espejos, enfrentarme a una lengua desconocida me a hecho sentir frustrado, con culpa e ignorante. El hijo de la cultura que entendió la sociedad como un sinónimo de uniformidad. Un analfabeto en lenguas y visiones de la condición humana. A veces fue necesario dejar la única ropa de lado. La desnudez me obligó a conocer códigos nuevos, ha sido como probarse ropajes incomodos, no obstante suaves. Solo a través de las palabras he logrado reconocer al legitimo otro en toda su dimensión. Con los años a nacido un método. Comprensión, la palabra tiene raíz, sonido y contexto. Necesité de símbolos que seguí como si fueran pistas para entender nuevos sentidos. Visite lugares y oí lenguas, sentí desprecios y curiosidades. Fui testigo de hablas de sobrevivencia. Palabras utilizadas para no morir. Palabras que construyen lugares seguros, puentes, trayectorias que comunican y perpetúan el deseo de situarse en un lugar. No estoy acostumbrado a las palabras de rebeldía, aún así he conquistado la  resistencia, perseverancia y disidencia. Se dispara en mi un sentimiento contestatario frente a la violencia y a la injusticia. Mis recuerdos al escribir estas líneas son viscerales, un calor en el estómago que sube por por el pecho. A veces me paralizo, otras logro actuar, verbalizo malestares, abandono lugares de acuerdo a las circunstancias o simplemente evito. Se escapan las palabras cuando existe malestar ¿Cuáles son las palabras que nuestra cultura chilena se permite para expresar una legitima actitud rebelde? Lengua sobre lengua nos señala la crisis que existe cuando existe demora en dar palabras a la sensación de malestar que como personas vivimos en un mundo conflictuado entre el poder y el buena vida.  


Décimo octavo escrito fraterno "La vida solitaria del torrero en el faro"

                                                                      Imagen de Prawny en Pixabay

Mensualmente realizo un saludo a los países que han tenido un alto número de visitas observadas en las estadísticas de la plataforma Blogger. En esta ocasión será Reino Unido y revisaré uno de los poemas de Tom Raworth llamado "La vida solitaria del torrero en el faro". En su revisión me acerco a las crisis humanas y observo lo que significa ser persona en un escenario de cambios. La rutina no es sinónimo de monotonía. La "profundidad es igual a la altura", creo que esta premisa debiese ser norma para la construcción de estructuras materiales, pero sobre todo espirituales en las personas.  Poesía de alejados rincones,  inquietudes del reino de la oscuridad, lugar donde todos celebran la tibia luz. Re leeré sus versos y escribiré prosa junto a ellos.

En una torre octogonal, cinco millas mas afuera 

tranquilo vive con sus libros y palomas 

blancas son sus paredes, ciertos días usa lentes ahumados, sin leer

saquea las páginas- leves ruidos de las aves y su vuelo

útiles y amables objetos familiares 

en medio de esa luz que no le basta. 


En un escenario mágico habita un ermitaño. Religioso guardián de una torre que sirve de instrumento para la meta observación de las personas y su interacción con la trascendencia. Una estructura cuya geometría sagrada convierte al cuadrado en tierra y al círculo en cielo; ambos unidos transmiten un mensaje de unidad materia- espíritu. La torre alta y alejada es la entrada a un mundo desconocido. Es inicio de una ruta peregrina, octogonales también son las antiguas pilas bautismales de las catedrales centenarias. El agua es vida  que nos regala vida.

Grandes certezas son las de un farero. Lo imagino práctico  y soñador, de una  inmensa paciencia que ni la más grande de las tormentas cubriría. De una profunda vida interior, una vocación contemplativa frente a  la inmensidad que le sirve de espejo. Siempre presta atención a los peligros de su labor; es vigilante de las monotonías. Tiene un gran sentido del deber, no se permite un descanso durante su jornada, ni una mínima tentación a incumplir o alguna desconcentración que lo lleve a errar en su labor. Un fallo sería arriesgar, faltar a su compromiso podría significar privar de auxilio y ello podría significar muerte. No se si existirá otro trabajo más religioso como el del farero. Dar luz, ofrecer luz. En la mitad de la noche, en el medio de la tormenta, tenaz e inquebrantable frente a la ferocidad de las desaventuras y el miedo. En el escenario de caos y movimiento oceánico, dos grandes demonios pueden ser el viento y la mar, pero el mayor de los demonios es la resignación. Ser parte de un barco y sin importar el esfuerzo de los demás, abandonar la tarea, perder la esperanza. Un farero es el guardián de las sagradas puertas, el agua y la roca son infinitas. Trabaja iluminando quimeras, compañeras de las extrañas figuras y trascendentes fondos.

¿Qué significa tener luz y no ver? ¿Qué luz es la que buscamos? ¿Cuál luz necesitamos? En la oscuridad y frente a  lo inmenso de un desafío ¿Cómo nos reconocemos? 

Creo que nuestro mundo interior puede ser este farero. El tiempo y lugar que nos toca es una época de tempestades  que nos mantienen despiertos a pesar de nuestro cansancio. Esa luz  debe servir de guía, lo mejor de lo nuestro es exigido. La rutina nos regala claridades, cada día es una experiencia distinta. Correcto debe ser el actuar. En la interacción humana, es una fantasía pensar que estamos solos. Nos relacionamos e influimos desde que somos carne y temperamento en el protegido primer universo de agua e instinto. 

Sin duda un particular personaje se nos ha ofrecido en el poema. Paradoja es trabajar iluminando rutas y no contar con la suficiente luz para su lectura de la realidad. Sus paredes blancas parecen voluntarios olvidos, renunciamiento de aquellos recuerdos de adversidades. Muchos se esfuerzan por olvidar, sin embargo estamos llenos de experiencias que en la memoria nos construyen. Usar lentes ahumados que simulan descanso,  elegir no ver para lograr oír. Saquear páginas para sentir el sonido de las aves en nuestras manos. El farero es un personaje inconforme, puede ser que se haya entregado a la monotonía, puede ser que haya perdido el sentido que alguna vez le dio a su labor. Puede ser que se sienta en crisis ¿es que es inevitable perder el sentido de lo que somos y hacemos? 

Somos fareros, nuestra luz es esencia. No la dejamos de ofrecer 

Su dirección nos preocupa, sin embargo es su fuente la que nos permite ser.   

Confieso que al elegir este poema, se me hizo atractivo aquel escenario de misterio que pueden dar los ambientes desolados y marinos. Creo que mi ubicación en el extremo sur del mundo me hizo observar el extremo norte. También me conecté con "esa luz que no le basta" apreciando la profunda humanidad que nos recuerdan las crisis de existencia. Sentí lo fuerte de un sinsentido, resonaron en mi las búsquedas insatisfechas, los compromisos no asumidos, las desesperanzas, las frustraciones y los finales.  




Décimo quinto escrito fraterno "Jailangkun"

 


Mensualmente realizo un saludo a los países que han tenido un alto número de visitas observadas en las estadísticas de la plataforma Blogger. En esta ocasión será Indonesia y revisaré uno de los versos populares recopilados de la práctica del Jailangkun. En su revisión constato parte de los sentidos que los grupos humanos le dan a sus prácticas rituales. Los temas espirituales o "estudio del fenómeno religioso" desde las ciencias sociales son interés para mi desde hace algún tiempo. Declaro buscar para comprender, a su vez que sentir para acompañar. Re leeré sus versos y escribiré prosa y rima junto a ellos.

Sin duda que escribir es también jugar y la dinámica de este blog nos ha invitado a ello. El registro de lugares donde proviene las visitas a esta plataforma son remotos y sorpresivos. Asumo que se han transformado en una excelente excusa para ofrecer nuevo contenido, en cuanto a posibilidades de intercambio con sus cosmovisiones y letras. Despierta mi alegría sentir que somos parte de este planeta en que inevitablemente, lo que les pasa a algunos nos afecta a todos. 

En este momento observo al sudeste asiático. Indonesia es un Estado que recoge una diversidad tan grande que fácilmente equivaldría a un continente. Viejas costumbres que la tradición obliga a perpetuar porque ya cuentan con un significado y ofrecen seguridad frente a lo caótico que puede resultar... 

un mundo de tifones, lluvias y monzones, 

   erupciones y terremotos, espiritualidades y religiones,

        conquistas , guerras y dictaduras,

              muchos humanos que son leyenda junto  a las aves y grandes fieras.

Convicciones profundas emergen del dantesco escenario en el que deseamos las certezas de una siempre vulnerable condición humana. Condición que a su vez proyectamos, incluso traspasando limites naturales. Increíblemente la vida y muerte pueden ser mas franqueables que el mar, históricamente gran señor de todo lo inmenso. 

Las cañas de bambú te hacen un barco. Enciende las linternas; hacer un puente para cruzar

Aquí hay una llave grande para sostener. Y una pequeña llave para usar

El Jailangkun es una canasta vestida de ocasión especial, útil instrumento para viajes y ofrecimientos, una conexión que no se pierde ni con el inconmensurable Dios tiempo. Conectarme con la cultura de esos confines me hace tomar postura, aprecio la costumbre, pero sobre todo el diálogo, valoro el diálogo que sin imposiciones releva el respeto. Rescato la dimensión espiritual, en cuanto Fe y experiencia sensorial.

Son versos provenidos del concepto popular, tradición y múltiples voces, adaptación de las personas al cotidiano interactuar. Hombre, mujer y contexto; historia y saber que explica, ofrece pautas y se multiplica. Apreciados verbos integran cinco elementos que configurados se transforman en un presente jamás quieto... 

construir horizontes de inmensidad

navegar por rutas de complicidad

iluminar los cuatro rincones del cielo

cruzar obstáculos inconmensurables

usar lo necesario, con la mente en la preservación

sostener mi Pueblo, promoviendo su proyección.

He pretendido poetizar sobre versos de cambio y transición. Materialidad que transporta, significación que involucra relaciones de armonía. Barco, linternas y puentes. Llaves grande y pequeña, frente a la gran puerta se reconocerían.

Pensar lo sagrado es reconocer cuan profunda es la raíz. Es apreciar lo interno porque nos entrega pistas de como es lo superior. Creo en la práctica ritual porque construye comunidad de ideas y sentidos para reforzar lo importante. Un grupo humano valora de acuerdo a su territorio desde un punto de partida como es la creación, los mitos son historia. La suma de sus explicaciones definen una situada cosmovisión que responde, fijando reglas inacabadas para el agradecimiento como gran principio universal. Logro percibir el Gran Pacto de los humildes frente a lo inefable; respetuosa conversación con lo que hay, porque fue y también será.