Un sueño, un mapache y una isla.



Era un sueño pequeñito
agradable y perseverante.
Tímido, a veces destelloso,
cariñoso otras vergonzoso.

Jugando aprendía emociones
de a poco reconocía sus acciones.
Mientras sus deberes de sueño cumplía
la meta de no frustrarse definía.
Impaciente se preguntaba
¿Cuando este sentir se marcharía?

Imaginaba una pequeña isla
con una fuente para beber
y así de sed no desfallecer.

Al lugar se transportó,
y montones de agua bebió.
De pronto, de un gran susto
¡El agua por la nariz salió!

Un mapache gris y negro
salió de entre los árboles deseoso;
le apetecía comer a ese goloso.

El mapache era valiente y fiel.
Amablemente compartieron
el agua, los frutos y un pastel
que de la isla y su fuente recibieron.

El sueño y el mapache
frente a frente se dijeron
¡Algo en común tenemos!

La diversión es unidad
motivo para que ambos
construyamos amistad.


Emil y Max. Un actualizado recuerdo.


Poesía es como lluvia fina
Verano, sol y paterna rutina
El parque, lugar de reunión infantil
Una tarde que puede no tener fin.

Existen hechos sin causa probable
Sincronías de personas amables
Ojos que refuerzan acercamientos
Simpatías buscan descubrimientos.

Muy atenta observación del otro
Un alegre y esperado encuentro
¡No espero tu refuerzo especial!
¡Siempre me alegro de verte cordial!

Soy pequeño y sigo tu ánimo
Soy  crecido y sigo tu sonrisa
Tácito acuerdo de compañeros
Cada día pelota jugaremos.

Valoro la magia amigos crea
Valoro la gracia nacen ideas
Interactuar, acción para destacar
Reflexionar, hábito que recordar.


Tercer escrito fraterno. La tarea de sorprenderse



Continúo con la serie de entradas llamadas "escritos fraternos" en las que saludaré a los países que han tenido un alto número de visitas en este Blog. Hoy compartiré una revisión especial de un poema de Kurt Martí  que se llama "Sorprenderse". Al reflexionarlo me doy cuenta que podría ser una sencilla y gratificante tarea, de no ser por el posiblemente cada vez más fuerte materialismo del contexto actual. Rescatar este poema es relevar a esa Suiza europea, de consensos y opciones, centro de encuentros y preocupaciones por un mundo mejor. Re leeré sus versos y escribiré prosa junto a ellos.  

libres la mente 
el cuerpo

Reflexiono poesía que asciende cuando se acompaña del amor por la sabiduría. La libertad es camino de valientes, es seguir la estrella de la convicción reservada para los observadores. Las personas tenemos una medida, un útil patrón por donde juzgamos nuestras experiencias. Norma en nuestros sistemas sociales y económicos es el paradigma del status quo. Salir de allí, se ha transformado en una hazaña; una gran tarea de desarrollo humano es la escapada de las garras del mercado y la política. Ambos son brillantes y muy seductores. Al final del camino, prisiones de las cuales muchos se arrepintieron de no salir.  Dentro de este sistema económico, existen limitadas alternativas para reducidas causas.  No hay nada más valioso que una vida que optó por el servicio de una personal y sublime motivación.

que hacer, 
puesto que todo ha sido hecho?

Antes de conocer tenemos pre concepciones de lo que sería posible encontrar. Cuesta modificarlas, su mantenimiento nos da seguridad. Guerras se han librado para no tocar el concepto de mundo con el que se nace. Fundamento de toda acción y omisión que perpetúa el orden en que se ha resultado favorecido. Una gran ventaja para la vida, pero limitadora de nuestro potencial humano al contrastarla con el sufrir ajeno. Es necesario repensarnos; con los pies en Europa y con el corazón en Latinoamérica ¿quien sabe como hacer patria grande? ¿quien sabe como la injusticia puede desaparecer? o ¿como conseguiremos un dialogo sin imposiciones? ¿como valorar luchas de pueblos que buscan ser autónomos hasta sentirse una nación? ¿de que manera podrían no perderse las lenguas del mundo? ¿como aprender de los grupos humanos que respondieron a desafíos de un planeta condenado por la sobre explotación? ¿como dejar atrás de una vez por todas el racismo y discriminación?.

sorprenderse que haya lo que hay 
y que nuestros ojos lo vean.

La poesía llega a lo alto cuando de la espiritualidad se hermana. El que asegure que todo ha sido hecho decreta el fin del mundo sin posibilidad de conversión. La sencillez pareciera la única fórmula para ser mejores. Conocer significa humanizar, humanizar es conciencia y ésta es armonía. Somos un casi perfecto circulo, nuestro universo es una circunferencia y somos su centro. ¿Sorprenderse? ¡por supuesto que si!. El tiempo es significativo si consideramos que cada partícula de lo que vemos es memoria de una gran serie de estrepitosos fracasos que han  permitido una cantidad de sublimes hallazgos.

Agradezco ver maravillosos logros humanos.
Agradezco las luchas que me permitieron esta etapa de vida.
Agradezco reconocer amor e incorporarlo en mis anhelos que serán futuro.

Una casa de curiosidades y gatos.




Había un a vez, un país donde existían casas solitarias. Una de ellas se forjó de las impresiones que un hombre andante recolectaba y que en sus muebles se transformaban en curiosidades. Tantas llegó a tener que sin darse cuenta aparecieron gatos. Todos saben que son muy amigos de la novedad, por lo que rápidamente invadieron ocupando los espacios y reclamando atenciones. En ocasiones, se aburrían de explorar, entonces se dedicaban a  perseguir recuerdos de transeúntes repentinos, a fin de cuentas en todas hay algo de novedad que escudriñar.

Esta casa era especial, al mirar sus altas paredes daba la sensación de que la propia mente estuviese colgada. Existían varios y muy pequeños rincones oscuros frente al gran vacío quien era el indiscutido dueño del lugar. Candelabros alargados cubrían el cielo de las habitaciones, sus curvas de bronce eran como enredaderas. Todas terminaban en ovaladas bombillas grises por un sutil polvo. Fueron el reemplazo de las velas que alguna vez tuvieron sus días de gloria. 

Mundo viajero de intercambios. Ilimitados mensajes surcan el agua,  la tierra  y los cielos para instalarse construyendo tiempos. Aquel andante salió en el ayer y sin darse cuenta encontró un mañana.  Fue testigo de una historia pretenciosa. En aquella casa se instaló la añoranza como condición, regla que mide y argumenta. Potenciales interacciones crearon presentes desesperanzados que se han justificado en ayeres inconclusos.

El tiempo fue confabulando para crear mañanas ansiosos. Con mediana certeza,  ahí estaba el origen de aquellos gatos ladrones del presente. Nadie los invitó, solo llegaron. La casa se sintió animada al inicio, sin embargo se multiplicaron para ocupar aquel gran vacío. Todas las construcciones tienen sentimientos, ésta no es la excepción, por ello jamás se atrevería a botarlos. No era problema de gatos sino de mala memoria. Fue olvido constante solo animado por fiestas repentinas. Fue un proceso lento, aunque nadie sabe si se inició antes de la llegada de las bombillas, las que simplemente permitieron iluminar el transcurrir silencioso de la casa que abandonada por las personas ha sido ocupada por tan atípicos moradores.