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Siete estrofas para Chile despierto



Las luchas conjuntas en la vida tienen sentido
cuestión necesaria para un crecimiento humano  
movimiento de octubre, para muchos no comprendido
participación es requisito para que un país sea desarrollado

Neo liberalismo instaló cercos
procesos sociales los desmantelan
Plaza Dignidad ganó consensos
apropiación del lugar que a la élite desvela

Espacio de encuentro para nosotros
todos los viernes son un festejo
es que vamos construyendo para todos
vida comunitaria, del Chile actual es reflejo

Nunca la capital fue tan acogedora
besos, baile, música y compañerismo
una organización de iguales es demoledora
persistencia vence la apatía y al conformismo

Se ha sufrido, autoridades temen a la sociedad organizada
se abusa del  poder y la fuerza se desproporciona
 son paradigmas antiguos, violencia para que la gente este ordenada
lamento vida y ojos perdidos,  sus ideas de control se desmoronan

Hay miedo a perder los antiguos privilegios
es que mucho han gozado los poderosos
me impresiona que no hayan fundamentos serios
 actualizaremos el trato principal ¡mantenerlo es oneroso!

Es un cambio definitivo, la reflexión es consistente
una nueva constitución abrirá  una ruta de  mejoras
la justicia busca ser estrella que por la noche es luminiscente
   la paz busca ser la cordillera donde el agua y el sol reposan  

Aforismos iniciales para una nueva etapa


Imagen de mauchopucon en Pixabay 
                                      

Somos pájaros, un día estamos aquí y el otro allá. 
(dedicado a Marta y Andrea)  

Una verdad que es un consuelo para una madre que pare y una tierra que cría. Ambas se despiden respetando las valentías de la partida y las ternuras del regreso.

El sol observa desde lo alto. El agua es el espejo donde peina su cabello largo el cual  deja caer iluminando hasta los más íntimos rincones.

El sol nos muestra rincones e ilumina los oscuros de la memoria. Toda añoranza es importante, ser testigo silencioso de ese remirar ha sido siempre una inesperada, pero maravillosa experiencia.

La montaña es memoria de lo que buscamos, lo que perdemos o lo que encontramos sin darnos cuenta.

Las cumbres tienen efectos en las personas. En ella también vivimos y sufrimos, las montañas son nuestras vidas, símbolo de un recorrido material concreto y sus relaciones con el plano superior. La montaña es un  testigo silencioso de nuestro crecimiento, nos modela. El ser humano está llamado a ser montaña. 

La vida comprometida de un líder hace historia. Cuida y no deja a nadie a su suerte  aunque corra riesgo su propia vida. El recuerdo de una persona es siempre trascendencia. 

Las hazañas no pasan desapercibidas para nadie, más si han involucrado nuestra profunda admiración por lo dignas. Preocuparse por otros es un acto humano de alto nivel, lo hacemos desde que nos sueñan como parte de una familia y aprendemos de ello en un mundo social muchas veces deficitario de significados.

El señor se convierte en cabecera de la gran mesa por el simple hecho de estar ahí. No hay mas explicación cuando los gestos hablan.

Ocupar un sitial, puede ser algo extraño para quien procura en su vida acompañar.  Es aprendizaje del amor propio agradecer un gesto sin palabras.  Te mereces las atenciones y gestos que recibes. 

Una líder que observa piensa. Una que ama, es sabia.

No soy quien para hablar de liderazgos femeninos, pero si para reflexionar lo que veo. Seguir a un líder te hace líder, más si respondes con tu lealtad y memoria. El pensamiento con amor es fórmula de la sabiduría que te permitirá después de unos años sembrar tu testimonio para que de sombra a quien la necesite.

Padre que acompaña protege, padre que confía enseña. Sabiduría es reconocer el amor que se observa.

No se trata de cumplir tareas sino de nutrir. Si la exterioridad y protección física es una tarea, la confianza es nutrición que permitirá dar poder para quien lo recibe pueda arriesgarse a vivir con lo que le sirve.  Valoro a las personas que reconocen el amor que observan. El amor se irradia como el calor de una llama, la energía se contagia.






Una casa de curiosidades y gatos.




Había un a vez, un país donde existían casas solitarias. Una de ellas se forjó de las impresiones que un hombre andante recolectaba y que en sus muebles se transformaban en curiosidades. Tantas llegó a tener que sin darse cuenta aparecieron gatos. Todos saben que son muy amigos de la novedad, por lo que rápidamente invadieron ocupando los espacios y reclamando atenciones. En ocasiones, se aburrían de explorar, entonces se dedicaban a  perseguir recuerdos de transeúntes repentinos, a fin de cuentas en todas hay algo de novedad que escudriñar.

Esta casa era especial, al mirar sus altas paredes daba la sensación de que la propia mente estuviese colgada. Existían varios y muy pequeños rincones oscuros frente al gran vacío quien era el indiscutido dueño del lugar. Candelabros alargados cubrían el cielo de las habitaciones, sus curvas de bronce eran como enredaderas. Todas terminaban en ovaladas bombillas grises por un sutil polvo. Fueron el reemplazo de las velas que alguna vez tuvieron sus días de gloria. 

Mundo viajero de intercambios. Ilimitados mensajes surcan el agua,  la tierra  y los cielos para instalarse construyendo tiempos. Aquel andante salió en el ayer y sin darse cuenta encontró un mañana.  Fue testigo de una historia pretenciosa. En aquella casa se instaló la añoranza como condición, regla que mide y argumenta. Potenciales interacciones crearon presentes desesperanzados que se han justificado en ayeres inconclusos.

El tiempo fue confabulando para crear mañanas ansiosos. Con mediana certeza,  ahí estaba el origen de aquellos gatos ladrones del presente. Nadie los invitó, solo llegaron. La casa se sintió animada al inicio, sin embargo se multiplicaron para ocupar aquel gran vacío. Todas las construcciones tienen sentimientos, ésta no es la excepción, por ello jamás se atrevería a botarlos. No era problema de gatos sino de mala memoria. Fue olvido constante solo animado por fiestas repentinas. Fue un proceso lento, aunque nadie sabe si se inició antes de la llegada de las bombillas, las que simplemente permitieron iluminar el transcurrir silencioso de la casa que abandonada por las personas ha sido ocupada por tan atípicos moradores.