La presencia espiritual de las animitas de los caminos.


Tu recuerdo me sabe mal
conquisto un espacio imaginario
abro una puerta infinita
a la dimensión del dolor.

El espíritu vaga inquieto
ante la egoísta indiferencia.
Percibo la frialdad de tu refugio
siento que nadie te recuerda.

Levanto una morada
no te dejo marchar de allí,
tus reliquias son mi altar
de oraciones desoladas.

La presencia es tu legado,
esperanza para el desprotegido
consuelo para el triste vivo
que muerto aún sigue buscando.

No quiero dejarte ir,
tu espíritu es el mío
necesitas de una realidad
ofreceré todas las certezas.

Proyecto mis ganas de ser inmortal
al ojo de las iluminadas verdades
mi vocación oculta es abrir puertas,
un legado  milenario y una necesidad.

Nadie sabe lo que yo se
me debo a tu alma y la refugio.
Quiero darte luz, agua y flores
no quiero que te vuelvas a perder.

Te cuidaré Difunta madre
santidad de nuestra tierra.
Vertiente que no cesa de dar
a pesar del daño recibido.

Te doy para que tu seas
y se cumpla tu misión,
te daré agua para los hijos
de tu amoroso sacrificio.

Muerte violenta obliga
Animita de consuelo y paz
para un choque asesino
o una muerte repentina.

Sin duda mucho pudiste ser
estrepitosa perdida fatal
me consagro al espíritu
del solitario desconsuelo.

Esta es una nueva lucha,
tu felicidad será la mía
mis flores son primavera
sol que vence oscuridad.


Cocina y recuerdos, nutrición y gracia.



Todos los sentimientos de protección nacen en torno al alimento. La nutrición es sinónimo de cocina desde muy iniciado el cauce de nuestra historia inacabada. En este concepto se encuentra escondido el apego o capacidad de vincularnos afectivamente, lo que según autores,  nos habría llevado a construir sociedades y culturas.  No existiría futuro sin vínculo ni cuidado de los otros,  eramos la única especie que lo requería por nuestra primera etapa del ciclo vital, notoriamente más frágil en comparación a nuestros vecinos animales.

Nutrir es un primigenio verbo, asociado también con la división sexual del trabajo. Básica organización orientada a la sobrevivencia del momento. Hombres cazan afuera y mujeres nutren y cuidan niños adentro del hogar. Avanzamos muy lento en la modificación de nuestro comportamiento inicial. Llevamos demasiados años intentando adaptarnos a las necesidades de desarrollo para que hombres y mujeres cacen y cuiden a la par. Una cuestión de adecuación al curso natural de la existencia planetaria. 

Niño que replicará legados fortaleciendo círculos  que amparan  la íntima conexión con su necesidad de amar.

En este caminar histórico de horizonte finito y en un marco subjetivo de comprensión de la realidad social, es que las capacidades para  nutrir se integran en las identidades individuales y colectivas. Hay algunas que se relacionan acomodándoles esta característica y otras que exploran más. Sin duda, especiales patrones ajustados a los múltiples procesos de crecimiento humano.  

Encontré una imagen ilustradora sacada de un viaje en el tiempo, una cocina muy típica del sur de Chile. Su calidez me transporta de pequeño cuando observaba mi atenta y dedicada abuela por un lado y mi madre a posterior. También debo señalar, que he vuelto a observar, sin querer (o quizás buscándolo) espacios donde mujeres cocinan; una mexicana, otra mapuche y una chilena en Cataluña. Creo, ahora que escribo, que ellas lograron alimentar en paralelo mi cuerpo como sentimientos y espíritu, de ahí mis ganas de poetizar.  

Identidad de gracia,  minuciosa ternura, valiente opción la de unir ingredientes con el calor de unas manos encendidas.

Yo no comunico más que una idea de hombre imperfecto que observa y busca ser tocado por la belleza de tus manos. No podré situarme en razón de una química de la entrega a no ser que la escriba.

Tus esfuerzos se integran en la elaboración del pan de harina color alma agradecida. La cocina es herencia, se incorpora al presente y sus preparaciones actualizan ansias organizativas con valor ritual. Luces y sombras frente a un horno que radiante acoge a sus atentos custodios. Estímulos sensoriales de efectos narcóticos se instalan en la memoria para no irse jamás. Maíz o trigo, café, mate o té; ajo y picante, canela y limón. Vestido de blanco paño y flores perfumadas. Leche condensada con dulces recuerdos frente a una luz que hace brillar el pasajero negro del cielo invernal.

Minuciosa decoras con simetría un paisaje nevado, invitas aventuras  hacia los picos dorados con el brío de tus preocupados ojos. No hay mayor fuerza que la de tus manos capaces de unir elementos, conformando la gustosa novedad del ilusionado comensal. Encontré un cálido lugar delante del mundo silencioso de la indiferencia. Odioso el que se sitúa en un contexto de muerte y resignación sin trascendencia. Mujeres que acarician alimentos, tranformando texturas y sabores, todos reactivos a la armonía de los deseos satisfechos.

El calor nos define, madura la esencia y varía las formas. La vida esta hecha de fusiones, todos los animales deseosos del albino néctar originario provenimos de un cálido útero. Los humanos somos el primer sustento, un alimento divino. El Dios Creador de los mayas mesoamericanos encontró la formula antes que nadie. Ni el barro, ni la madera, solo el comestible y amarillo maíz. Este bocado era capaz de transformarse y ser suficientemente flexible.

Esa historia instaló una convicción. Hombres y mujeres recreamos en cada momento, la voluntad superior de cambio para convertirnos en comida buena de la tan ansiada humanidad que la espera para mantenerse viva.


De prostitutas y rimas en el Chile popular.


https://www.youtube.com/watch?v=puGedFOsecc 
Escena de la Negra Ester. 
Obra de Teatro chilena década del 90



Una historia de prostitutas les contaré a continuación
relato ligado a una muy acostumbrada tradición
las rimas son populares y por mucho contadas
en en la memoria de Chile hace rato instaladas.

Prostitución  sumergida en ambientes mundanos
economía sin  desgano para muchos clientes tener
recurrir a ellas era costumbre y señal de poder
para forjar hombría y  del sexo alejar las manos.

Un burdel "casa de huifas" famoso en un pueblo lejano
empezó sin intención, pues restaurant era su misión
conejos escabechados era su platillo especial  
y de muchos comensales se repletaba el local.

A montones llegaba gente y no había como atender
contratar jóvenes guapas en el servicio se acostumbraba
y nadie se dio cuenta, como la reputación cambiaba
cuando la atención de comida se cambió por el placer.

Buscando ¿quien sabe que? allí aparecí falto de emoción
me acompaño Cecilia y conversamos de la cuestión
no defenderé este trabajo, pues no me parece para ellas bueno
escribo de una vivencia, testigo cuento y un relato ameno.

Fácil caer en desagracia cuando falta orden y carácter,
la madame debe ser fuerte y acompañar a las malobradas;
muy vieja es la interacción de embriagar al cliente y ganar puntos
muy fácil emborracharse y perder la oportunidad ambos de irse juntos.

Existía un momento en el poblado por todos conocido
las chicas salían, muy bellas a pasear por la ciudad
era costumbre verlas en un regio coche para su recorrido
al chequeo de rigor para su buen desempeño y con sanidad.

Una vez  enfiestados caminamos de madrugada
en un lugar vimos un boliche de rameras entusiasmadas,
por la puerta casi abierta, la luna abrillantaba la noche de calor
con trajes coloridos todas entusiastas repartían amor.

De la familia Parra fue Roberto escritor de poesía
con fama de enamorado por una bella a la cual quería
muy ufano Andrés Pérez al circo teatro  su obra llevó,
gran director, con su elenco a la negra Ester nos presentó.

Con mis amigos hicimos grupo para compartir en un local de éstos
estudiantes de cerveza, con bolsillos vacíos y honestos
buscamos ser participes  del mundo y sus contextos diferentes
para observar en silencio, con ese dolor escondido empatizar consientes.

La mía es sensación de un rápido transcurrir que se poetiza
escribiendo lineas sobre rameras como cuento de sonrisas
son buen recuerdo en el espacio de respetable y cercana entrega,
hoy mala impresión, por clientes afines a la violencia que doblega.

Las casas de casquibanas son un negocio perdido en la historia
hoy cada vez mas exclusivo, sin tradición ni memoria.
Comercio sexual de adolescentes y trata condenable
transforman el comercio del cuerpo en inhumano y detestable.

Jogja. Una colaboración poética de Anissa Fajriani de Indonesia.




Vamos en la vida encontrándonos con personas a diario. Contactos extraños, diferentes e inesperados nos llevan a experimentar que en este mundo de personas, a fin de cuentas " somos una misma humanidad". Anissa abrirá con su poesía una idea personal que tiene como centro a la Europa de la valoración, que opta por lo distinto y que convoca comunidad. El poema que Anissa escribió, sintoniza con la idea del poetizar desde un contexto. Con amistad y empatía, acepta compartir parte de su sentir caminante para que este lado del mundo que ha seguido este blog lo conozca.  Ella escribe en inglés y posteriormente  un traductor nos lo llevó al español. Lleva en el medio,  un verso de un poeta indonesio.


I was only one of millions students who struggle in a graceful city called Jogja.
It is not our first homes, but we always feel like this is where we belong.

It is not the capital city, but it is considered Java’s cultural capital.
Declared as a special region, Jogja is the only province ruled by may generations of Yogyakarta Sultanate
The corner of Jogja tells the story through the walls, and city lights. With Jogja, all the memories are stored neatly. Jogja is not just a city.

There was a famous poem said
“Yogya terbuat dari rindu, pulang, dan angkringan”,
Means “Yogya made of nostalgia, home, and  food in your streets

It is one of a kind corner where everyone from different background meets.
The old men are selling coffee and some oily fritters
The students, pedicab drivers, and tourists from strange nowhere sit cross-legged on a cramped mat.
What they really buy is stories, the one that continuously shapes memories.
In every cup of tea, there is a soft heart of Jogja melt
In a cup of coffee, ideas born and families formed
It is a beautiful chaos.

One day when you want to get out of the concussion and hustle and bustle
Beaches, volcanoes, temples, and endless rice fields are always waiting
Only an hour jump and you will be there smiling to the always sunny sky
As if life is easy while it is certainly not

Sometimes Jogja brainwashes the brain us into state of peace
Even when people ask "What is your dream?"
We answer: "Just a small thing, get home at dusk,
so that I and the twilight can drink tea together in front of the window."

                                                                -

Yo era solo una de las millones de estudiantes que luchan en una ciudad elegante llamada Jogja.
No son nuestros primeros hogares, pero siempre sentimos que aquí es donde pertenecemos.

No es la ciudad capital, pero se considera capital cultural de Java.
Declarada como una región especial, Jogja es la única provincia gobernada por generaciones del Sultanato de Yogyakarta.
La esquina de Jogja cuenta la historia a través de las paredes y las luces de la ciudad. Con Jogja, todos los recuerdos se almacenan cuidadosamente. Jogja no es solo una ciudad.

Hubo un famoso poema dice Joko Pinurbo
"Jogja terbuat dari rindu, pulang, dan angkringan",

Significa "Jogja  estas hecha de nostalgia, hogar y comida de tus calles"

Es un rincón único en el que se reúnen personas de diferentes orígenes.
Los viejos están vendiendo café y algunos buñuelos grasos
Los estudiantes, los conductores de bicitaxis y los turistas de lugares desconocidos se sientan con las piernas cruzadas sobre una estera abarrotada.
Lo que realmente compran son historias, la que continuamente da forma a los recuerdos.
En cada taza de té, hay un corazón suave de fusión Jogja
En una taza de café, nacen ideas y se forman familias
Es un hermoso caos.

Un día, cuando quieras salir de la conmoción cerebral y el ajetreo y el bullicio
Playas, volcanes, templos e interminables arrozales siempre esperan
Solo una hora de salto y estarás allí sonriendo al cielo siempre soleado
Como si la vida fuera fácil mientras que ciertamente no es

A veces, Jogja nos lava el cerebro en estado de paz
Incluso cuando la gente pregunta "¿Cuál es tu sueño?"
Respondemos: "Solo algo pequeño, llegar a casa al atardecer,
para que yo y el crepúsculo podamos beber té juntos frente a la ventana ".