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RECUENTO DESDE EL TAROT 2025. EL ROSTRO ILUMINADO DE LA DETERMINACIÓN
Recuento de Tarot 2024. El carro y su razón práctica.
El carro es el arquetipo del riesgo, de la atenta observancia y del esmero. De los logros y de las rutas. Es el presente que confía en su momento y que mira hacia adelante. Carta dueña de la inmediatez, nadie suelta las cuerdas que harán detener los caballos. Nadie suelta la bicicleta si no es para rendirse o prepararse para la inminente caída. El carro fortalece la vida pública, las decisiones y las metas; no se conoce la velocidad del cochero, solo se cuenta con una única certeza y es su dirección hacia adelante. Los símbolos apuntan a las fuerzas de la psiquis, acertijos ofrecen dos misteriosas esfinges. De ellas depende triunfar. Concretar tus sueños, materializar tus ansias. Tu presente es el que importa, tus sueños persisten como si la vida dependiera de ello. No frenas a menos que las circunstancias te obliguen. Aun si los obstáculos te complican, los esquivas hasta ver frente a ti lo que te propusiste concretar.
Arquetipo al servicio del presente, custodio de la cotidianidad y de los proyectos que logran su materialización.
Sella mis anhelos por integrar mis deseos de un Castillo, carruaje y una princesa. Fortalece mis decisiones y bendice mis planos que levantan la gran obra.
Recuerda que somos conquista, resistencia y fluidez. Agradecido te honro señor de la unidad, tus rostros de hoy y mañana son mi solidez.
El carro muestra dualidades, dos rostros, dos bestias. Energías cósmicas masculinas y femeninas, ánimos opuestos del que somos depositarios. Custodia eterna, vida perseverante. Somos presentes. Somos vasijas, forma y contenido; agua, miel, leche y vino. El carro es Jano, dios para los romanos, ser luminoso que anuncia los días, trae el sol en las mañanas para brillar en el mundo. Su pelo contiene el ánimo de los emprendimientos, la fuerza de los deportistas, sus brazos son la tensión de los luchadores. Jano es el comienzo, las puertas, columnas y accesos, las llaves que abren todo y los momentos que inician. Producto y proceso se integran fortaleciendo una esperanza para continuar luchando. El carro tiene razón práctica, sostengo, aprieto, direcciono y mantengo hasta concretar. Sigamos en búsqueda, todos tenemos un propósito, aquello que hemos postergado, quizás ya no puede esperar más.
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Si quieres profundizar en los arcanos, revisa el arcano predominante en esta serie de recuentos a lo largo de estos ocho años de tarot en la ventaja de no contenerse.
Recuento tarot 2023. El presente, la intuición y la creación
La emperatriz invita.
yo te escojo, confío, creo y me enamoro, busco en las experiencias un medio donde obrar la energía que estalla en mi. Inicio nuevas historias.
Se encuentra en las entradas, es la Diosa de las posibilidades, por ella brotan flores y musgos. La Vía láctea fue la primera, madre de todas las ilusiones, blancos universos por ti se pintan.
Arquetipo de la germinación, ofrece dulzura a través de la expresión intensa de su convicción. Tu energía cobija, guarda y concede. Los cielos están llenos de luces pirotécnicas que anuncian este presente inacabado. Con la emperatriz las semillas contienen la esencia de la certidumbre, son la flor y fruto de un gigantesco bosque.
En todos los momentos se crea, eclosionan los huevos cargados de vida. Geometría de la satisfacción. Las líneas curvas dibujan horizontes crepusculares en el mar y en la montaña. Con la emperatriz somos héroes que encuentran destinos, somos constructores de hogares, escritores de novelas y trabajadores del campo. Somos ojos emotivos que la tierra presta para verter sus aguas profundas hacia la superficie.
La intensidad propicia, levanta volcanes, eleva islas en medio de la infinidad marina. La intensidad es sexo, el lenguaje de los olores y sabores. De los movimientos y de los sonidos que ocupan los espacios oscuros de las casas. Los árboles y ríos, las praderas y el cielo tienen puntos escondidos en espera ser descubiertos.
Este año 2023, el diablo con sus experiencias de violencia y frustración fue predominante, sin embargo me quedo con la fuerza de una carta que renueva y gobierna los presentes. El loco es energía sin forma que la papisa definió a través de su estudio. La emperatriz se transforma en el presente donde ocurren las cosas que esperamos y las que nos sorprenden porque necesitan suceder. La herida se transforma en cicatriz, la belleza es la única norma para continuar.
La emperatriz celebra.
Ven conmigo y crea las oportunidades que esperas, ven que yo te daré la confianza para los ciclos que inician. Ven que yo seré tu colmena rebosante de hojas, leche y frutas.
Recuento Tarot 2022. La espada, la balanza y el fruto.
En un año de espera, la perseverancia es agua que a bocanadas se bebe. Los equilibrios son frágiles, la pluma de un Martín pescador ha marcado una diferencia. Creer determina lo inclinado de una balanza en cuanto a las opciones.
Creo en la espada que selecciona, la que vigila y separa lo que no es útil para una experiencia trazada por la pasión. Creo en la espada a punto de desenvainar, la que vigila sin ser usada, la que se alza y que apunta a lo alto.
Justicia es arma y balanza, es mujer y corona. La mente es la que recibe, es ella quien se conecta con el bien superior. Es la razón iluminada la dueña y señora de los instrumentos que serán usados para actuar.
En el tiempo de la justicia, una imponente dama guarda un secreto.
Su fuente se encuentra ocupada, un fruto se gesta a la espera de los alimentos.
Un corazón elige su lugar cuando se desprecian las plumas aunque tengan igual peso que el metal.
El tarot y su reflejo para el tradicional recuento. El 2020 y su crisis sin nombre.
Es hora de un recuento. Recurro a las cartas porque me ayudan. Veo ideas que evocan sentimientos y sentimientos que invitan reflexión. Siento como suaves sonidos recorren mi cuerpo siguiendo el viaje del aire por los pulmones, es el viaje de los sonidos desde la dimensión física hasta la cognitiva y espiritual. Reviso las cartas y sus mensajes. Las interpreto en miras a cultivar mi saber nacido en crisis, que develó una necesidad que siempre estuvo, una intuición primordial ¿será que la condición humana y sus complejidades pueden ser leídas? podría ser en la medida que las imágenes nos evoquen símbolos y con ello ciertos mensajes. La tierra de los símbolos es abundante, una colorida naturaleza organizada. Una oculta orientación hacia la armonía. Un mandato que sin duda es un deber humano y tarea siempre pendiente.
Yo juego, me ejercito y aprendo ¿ cual es mi método? reconocer la proximidad de las cartas en el diario vivir. Me lanzo a la piscina sin demarcaciones de profundidad; voy al fondo, aunque jamás sabré si he llegado. Cuando creo hacerlo, mi peso y el de aquellas estructuras ancladas en mi mente, me regresan a la superficie.
Siento que estamos en una época de transformaciones relevantes. La condición humana se presenta como en la carta. Una figura, maltrecha por un ciclo de la vida, que al parecer se libró como una gran batalla. Es su momento, el ciclo debe cerrar, la tierra está agotada por el tiempo y los esfuerzos realizados para aprovechar al máximo su frutos. Una guerra que posiblemente ganamos, no obstante estuvo llena de costos, la victoria "pírrica" es la que deja perdidas. Hombres cansados, mujeres sobre exigidas, cabezas separadas ¿sin interacción? manos agrietadas, fragmentadas que fueron desmembradas por un sistema ¿perpetuador de lo injusto?. Carta de agresión, de sufrimiento y de agobio; de cansancio por un proceso de esfuerzos descomunales ¿con sentido? logramos nuestros propósitos o seguimos perpetuando aquella estructura que criticamos. Donde se encuentran la injusticia y el temor ¿dentro o fuera de nosotros?
Aun así, a pesar de toda esa pesadumbre, la figura nos habla de fuerza, necesitamos energía para renovar. Limpieza de aquellos escombros producidos por una etapa de logros que no nos llenaron. No cumplieron las expectativas. Consumimos promesas, creímos sin reflexión, creímos porque ese era el mandato y porque todos los demás lo hacían. No cesamos de construir hasta el momento en que la realidad nos muestra el desgaste de nosotros y nuestro entorno. Apreciamos espejos que siempre hablaron ¡ALTO! mucho demoramos en reconocer aquel mensaje ¿Cómo se puede creer en lo que no se comprueba? Resulta que la ciencia no logra medir el sentimiento de pesadumbre o lo miserable que a veces nos sentimos. Estamos inquietos e inquietas ¿ que me quieres decir inquietud?
Aun así buscamos seguir, el ciclo se tiene que acabar, nos obliga observarnos y darnos cuenta de nuestra condición vulnerable. Nuestra naturaleza humana nos configura mirándonos el ombligo.
Aun así quedan energías, el mundo necesita cambiar, una nueva etapa nacerá siempre y cuando reflexionemos, dejemos las cosas en su lugar y apreciemos lo que nos rodea. Descansaré cuando este todo preparado para plantar. El cauce busca su camino al mar, la tierra se recompone, la vida nos obliga a una rutina de empatía y diálogo con "todos/as/es". El momento requiere mirar un horizonte que nos busca, un espacio de salida, cambio y transformación. A veces "la salida es hacia adentro" es una de aquellas frases que se quedan en la memoria.
Mi año estuvo marcado por esta carta de cambio y fuerza. Fue reflejo de una sensación; encierros sin salida, construcción solitaria y mucha discordia. Fue un gran ciclo y se dio todo lo necesario, lo relevante; sin embargo, el destino pareció inevitable y se concretó un quiebre. El campo en que emergió aquella gran y bella hierba mostró urgencias que jamás fueron atendidas. Muchos restos, demasiadas marcas hacen que la guerra sea permanente. Ideas y esfuerzos basados en unirealidades que no encuentran sintonía. Las interacciones interferidas están condenadas a la desunión. Ello dio paso al momento de las revisiones, de reconocimientos con un yo interior que necesita, antes que cualquier cosa, agradecer lo aprendido. El entorno se transforma en sostén y renacimiento. Origen de tierra y silencio, escondite de humildes luchadores que fertilizará la voz y sus ganas de expresar todo en cuanto hay de posibilidades.
Año de cambios radicales, mis sentimientos creen, se orientan hacia la salida de un sol que cuida y la luna que acompaña. Mi necesidad de salir de este año 2020 me aceleró y a través de la imagen de esta entrada me obligo a pensar en el futuro a través del uno en cuanto símbolo; uno es energía para el trabajo y la salud, uno de pensamientos constructivos, uno de materialidad favorable y uno de afecto, amor protector y creador. Mi base para un hogar es de arquetipos; sagrados mago y poeta, viejo sabio y ermitaño, maestro y aprendiz. El papa mediador, el sol y su camino, la emperatriz y su capacidad de crear, el emperador y su forjado poder, la templanza y su equilibro. El mundo es de quien danza, el mundo es un circulo de realización.
El tarot como ejercicio introspectivo para cerrar el 2019
Tarot introspectivo para el recuento anual.
La clave Tarot hace presentes sus colores y formas de relación al mundo real. Para mi, es un juego introspectivo desde un sistema de representaciones que me invita a la metareflexión. Hoy reviso el tiempo transcurrido y medito. Analizo mis experiencias y las comparto. Es un aprendizaje relevante al momento de proyectar mi saber hacia los que quieran. Los arquetipos de las principales situaciones serán mi compartir, junto a una carta aliada que guió el período desde la noche de año nuevo.
El ermitaño, si bien jamas me he sentido solo, en un inicio habían condiciones físicas que me llevaron a reconocer la montaña en la que estaba construyendo mi futuro. El bastón para apoyarme y un farol para espantar las sombras fueron mis amigos. Energía y ganas para despejar, sentir y pensar lo que venía por delante. El papa comunica, transmite saberes, vivencias que conectan planos. En la práctica, se construyó un espacio de lectura mirando a los demás como no lo había hecho antes. Fue gratificante la interpretación de este código de figuras apreciadas en conjunto para la comprensión de situaciones de vida. Un Papa transmite mensajes superiores al plano físico, es centro del circulo virtuoso y eje conector de planos. La estrella llega a ocupar un lugar en el mundo, es situarse y entrar, reconocerse importantes a pesar de la distancia. Fue encontrarme en una posición central, universo de lineas rectas donde la frescura baña las frustraciones y nostalgias. Fresco río de amable caudal que ordena las células para crear formas y fortalecerlas con los nutrientes sagrados de agua y luz. El juicio es reflexión y renacimiento, momento sostenido por un circulo protector que eleva como parte de un renacimiento inevitable. Las tumbas quedan vacías cuando la conexión mística logra atar lazos de fraternidad. Los tejidos resultantes de aquellos círculos, cubren y unen para una reconciliación de formas y fondos. Llanto por un padre ausente, refuerzo de una orgullosa convicción de autonomía frente al dolor. La luna cambiante brilla mostrando la necesaria potencia de las certezas; un respaldo emocional, un íntimo apoyo. En este cierre de ciclo estoy cerca de la luna, oscura y sensorial lumbrera; paciencia, perseverancia y certidumbres casi devoradas por los monstruos que se ocultan en confusas estelas de niebla. Vivo la luna; mística y creadora, misteriosa expresión de cambios y fantasías.
El mago, mi carta aliada de este año, fue potencia, principio y respaldo, pero también inexperiencia y la adolescente necesidad de apoyo a pesar de contar con lo necesario. Son herramientas y fórmulas acompañadas muchas veces de incertidumbre. Mago en el presente es escribir, proceso alquímico conectado necesariamente a la vivencia. Creación de alternativas para un principio de conciencia y potencial de transformación. El Mago son palabras cargadas de unidad para un futuro, que como tal, aún no es reconocido.
link recuento 2017- 2018
https://laventajadenocontenerse.blogspot.com/search?q=tarot







