Un blog para el pensamiento poético.




https://www.youtube.com/watch?v=E2kL9hrMztA
Escena de la serie Doctor en Alaska( España)/ La ultima frontera ( Latinoamerica), decada del 90


En la era de la rapidez
levanto pulidas piedras.
La hierba no tarda en cubrir
mi tan apetecido lecho.
Sueño con la contemplación,
 un castillo en la cima 
de disfrutada construcción
a ciento cuatro años plazo.


Sentipensar es un concepto que observé en alguna revisión de bibliografía.  Es una forma de pensamiento al que se antepone un sentir que lo influye y  hace referencia al lenguaje originario de nuestros antepasados y de las culturas que son nuestra base antropológica. Además es metafórico y se manifiesta a través de  símbolos. Los mismos apreciados en nuestro inconsciente a través de los sueños; lo que le daría un carácter de íntima expresión.

Hoy lo reflexiono, ya que lo creo muy unido con esta obra bloguera que materializa las agitaciones expresivas que me han perseguido desde la infancia. Asumí definitivamente el comunicar como una necesidad y vocación, que se potenció en la medida que ejercía mi primer llamado. La transmisión de apoyo en una relación personal desde mi habla y de mi cuerpo, cuyo nombre es trabajo social.

Como comunicación; pienso la posibilidad de emitir y recibir mensajes junto a la preocupación de su comprensión y del contexto en el que se sitúan. En esto, reconoceré desde la práctica, que cada cual observa la realidad desde su particular forma.  Muchas veces, es incluso una vivencia reciente temporalmente, la que determinaría en un gran porcentaje la posibilidad que tenemos los humanos de entendernos. Nunca el proceso es lineal, ya que siempre hay influencia de elementos. En mi caso le agregaría tiempo, tranquilidad y lejanía del "intespestivo" factor externo que constituiría presión al acto comunicativo. Reconozco que me turba un poco lo influido por esos difíciles momentos que son escenarios de la difusión de mensajes. Lo asumo, salgo del paso pero no tan satisfecho como quisiera.

Haciendo memoria me encontré con un recuerdo ubicado en esa gran nube de nombre "youtube", que compila desde algún tiempo, vídeos del cotidiano mundial. La escena me gusta y me influyó ya que es una serie de la década del noventa que veía en las tardes cuando llegaba del colegio. Hay actores que emiten mensajes y actores que los piensan. Aquí podemos ver, la entrega de un mensaje que no es verbal,  y que se encuentra muy inmerso en un contexto que le da sentido. Son medios y procesos  susceptibles de interpretación. Todos orientados a la entrega de una exposición sugerente y metafórica, "sentipensante" y artística en definitiva.

Escribir mensajes en un blog y sugerir emociones y alternativas a la realidad es un interesante ejercicio humano. He tratado de iniciar un tipo de comunicación  para que un otro imaginario,  un lector misterioso cada vez con más presencia; logre terminarla. Busco e inicio desde allí, la acción de poetizar y para ello intento incorporar ganas y sentimientos con palabras y técnicas.  Sin duda, aprendo motivado por el lema; "escribir para escribir". Lo anterior,  hace muy valorable a las personas  que siguen las entradas semanales, por acompañar este humilde trayecto de re -interpretación humana en el que se ha convertido este medio de comunicación.

De este espacio, contarles que el nombre actualiza una inquietud. La de encontrar un lugar al pensar que gira en la cabeza como forma de procesar las vivencias. Surge también como rebeldía frente a la presión de un contexto que norma y encasilla en parámetros esperados. No contenerse, claro que puede ser una ventaja, en la medida que somos coherentes con el llamado a expresar y no parar de hacerlo cuando es una necesidad personal.

Para explorar este particular espacio, es extraño dar un camino, puesto que podría desvalorizar su curiosidad. Pero les pido que me permitan una pequeña orientación. Las etiquetas son categorías iniciales. Un lector más imbuido en literatura quizás elegirá géneros literarios. Diálogo, epístolas, prosa y poesía, esta última  señalada cuando se pretende auto reflexionar el quehacer poético. También hay imágenes y temas. Escribo desde contextos imaginarios o reales, de Chile que es mi origen y algunos viajes realizados; otros también concretos y actuales que surgen desde el vivir en el país Catalán- España.

Elegí un texto a modo de linea editorial. Me convencí de que todo en esta realidad es poetizable. La revisión situada o el ejercicio de habitar un suelo concreto es poesía también. Exploro las rimas y develo mundos e impresiones no acabados en escritos que buscan la música. Todo en un contexto de desarrollo humano, por lo tanto de un especial movimiento.

Quedan invitados.


Años y libertad.


Se llamaría Gastón, así lo dictaminó su dueño. Más el tiempo que fue pasando, modificó su nombre sin nadie percatarse como ni cuando. A pesar de que la intensión era darle ese designio, la pertenencia a su comunidad,  le impediría repetir el nombre del vagabundo que en el pueblo nadie quería nombrar. El pequeño can era un animal indefenso y no podía cargar con un peso tan inmenso, por lo que  con normalidad fue derivando y Bastón se terminó llamando.

La madre era una buena perra, todos hablaban muy bien de ella. Blanca de manchas negras, respondía cuando  Gipsy le decían. Bicolor repetido es la impresión de los recuerdos provenidos; paseos en coche igual que el Barnabas Collins en la televisión de la noche. El automóvil obligaba a las hembras situarse a un lado, mujer en el asiento y animal en sus pies. Perra de su lugar no se movía, muy respetuosa era y bastante cariñosa. Yo miraba desde atrás, testigo con mis hermanos de esa tranquilidad.

El recuerdo del nacimiento; su gran camada casi toda a los cercanos regalada. El último fue el tradicional "benjamín"  o más preciado, un café y blanco querubín. El contexto mandaba una educación  rigurosa, condicionamientos de palmadas, mano abierta a su hocico le daban. Compartir casi la misma educación y alimento lo convirtió de la familia un miembro.

Los años perros  son de paso veloz. Saliendo con el dueño descubriría su vocación. Respondía con un frenesí feroz al sonido de una escopeta, principios década ochenta de un siglo veinte de dictaduras y metralletas. Su olfato no fallaba, se esmeraba buscando la presa, pues su misión era dejarla, en los pies del que a cazar el fin de semana lo llevaba. La casería es pasatiempo antiguo, cuya respetuosa regla es comer la presa que se mataba en el momento. Las perdices le dieron bautizo a su clasificación; perdiguero de olfato despierto y rico en prestar atención. Con ellas empezaría, para luego repetir su labor y correrías; conejos, liebres, garzas y zorros.

Lo que mejor hacía era ladrar y dejarse querer. En una casa con varios niños el aprendizaje y cariño abunda; frente a la escucha es responder mostrando astucia. Un perro que caza, comunica y resguarda su territorio, sello fueron de su conductual repertorio. Era protocolar el saludo al quiltro Bastón, antes de entrar al hogar un susto, grito y preocupación. Esperaba siempre con rigor ser presentado ya que cualquier desconocido era potencial invasor. Un secreto muy sabido teníamos, más asumamos que nunca  lo explicitamos. Perro que ladra no muerde, fue el mandato correcto y muy presente  ya que sus colmillos no colocaría, más que al sabroso resultado de su casería.

La época de soledad le vino a la mediana edad. Sin haberse ocupado del natural deseo de procrear, un día se perdió en la búsqueda de una par, que trajo después de tres días a su lugar apreciado. Llegó acompañado de una perra, igual de raza y de mismo tamaño. Para no dejar que nadie la tocara se volvió fiero en su querer, pero no le valió para mantener, la vida de a dos que quería y era aceptada por la familia  que curiosa la comida les serviría.  No se conoce descendencia oficial de ese idilio de abrupto final.

Le gustaban los ríos de anchura y profundidad mediana como los que existen en su tierra mapuche-araucana. Nadar era su deporte favorito en tiempo estival. Las corrientes eran fuertes, más nunca se entregó a ellas olfateando así una potencial muerte. Muchos ríos conoció y la felicidad era el viento en su cara y a su lengua sentir que volaba. Caminar también era un agrado, casi tanto como meterse al agua sin regaño. Circulaba por la ciudad durante el día volviendo a la tarde, para su descanso de perro entregarse. Era tal mi sorpresa de encontrarlo caminando por la ciudad. ¡Ándate a tu casa! Era mi instrucción y cabeza agachada obedecía siempre que no necesitaba su compañía, pues sin mayor reparo como sombra estaba a mi lado.

Tuvo una etapa oscura de adicción.  Seguir a otros nos puede llevar a la perdición. Las ruedas ladraba en la gran avenida  donde la casa estaba. A pesar de algún golpe y el alto riesgo que traía, persistió en sus andanzas con valentía, hasta que una rueda  lo dejó sin cola y al veterinario lo llevaron sin más demora.  De su rabo dejó de ser dueño en un hospital de animales, espacio donde fue recuperado de todos sus males. La sanación  del vicio lo dejo tranquilo, no quedándole ganas de tocar esa espada de conocido filo.

Después envejeció. Años perros pasan ligero y como todos fue sintiendo que sus experiencias  habían marcado su ya cansado cuerpo. El culo dejo de  sostener cuando sus patas firmes no pudo mantener. La gran vida fue mostrando lenta, lo agradable de una familia cuidadora y atenta. Durmió como un cachorrito,  con camita en la casa, esta vez al segundo piso que con presteza era subido.  Su comida en especial fue transformada, por ya no tener dientes,  leche y su pan a rebanadas. Atrás quedaron los huesos que mascaba, en aquel momento con su lengua los acariciaba.  Hoy en estas letras con rima, no dejo de recordar la ternura de ese momento y en el corazón una hebra de nostalgia voy sintiendo.

Sin duda nos hizo crecer, en la memoria se instaló no como humano ni animal sino como un sentimiento mostrado por un ser especial. A un hermano le tocó su entierro, a la naturaleza fue entregado para que a los brotes sea alimento y un nuevo ciclo sea generado. Se cumplía así la biología y también la originaria espiritualidad. Tu alma cuida  una tierra conocida y ahora perseguirás mucha füdüg para la Ñuke mapu entregar.

Concluyo mi historia que termina en homenaje, al que fue  un poco persona ya que los años y la libertad determinaron su humanidad. Te la debía "Bastón familiar" por haber sido en mi vida protagonista tan particular.

La Barcelona erótica III: El beso.

"El beso" de Joan Fontcuberta. Plaça d'Isidre Nonell.

                                                                                                                "El món neix en cada besada"
Joan Fontcuberta

Barcelona erótica de palabras y oportunidades
miradas, primera impresión, coqueteos y una ilusión.
Entorno privilegiado para sentir placeres desbocados
lluvia de pasiones fugaces cruzando cielos
¡Rápido, venga y pide un  deseo!

¿Donde se encuentran una mujer flama y un hombre pilar?
Escondidos en tus especiales barrios,
visibles para el que explora y sabe como hacerlo.
Unión de los muchos troncos de árbol y torbellinos
seguidores de su esencia que es música
buscadora de momentos para dejarse oír.

Plaza del beso, rincón furtivo
querer desnudo de calidez universal.
Eres tierra de descubridores y  piratas,
de los que guardan tesoros en una isla
retirada de las grandes rutas humanas.
Espacio que recupera el contacto personal
como un centro de brillante modernidad
que anhela suaves y permanentes roses
junto a ternuras consistentes y duraderas.

Muchos besos para dibujar el gran beso,
ese que se instalará en nuestro recuerdo.

Ocultos, expuestos,
tímidos, expresivos,
abiertos, cerrados,
húmedos, secos,
benévolos, mezquinos,
con lujuria y dadivosos.
Abierta flor expectante,
nube por rayos provocada,
bahía  que aloja  barcos,
penínsulas que accede al mar
faros y montañas penetrantes,
del azul profundo y sideral.

Todos los colores para pintar
todas las piezas  para armar
un mosaico de especial tamaño.

Barcelona- territorio para imagen singular
contacto de mujer y hombre solitario;
proyección y urbana planificación
para crecer con altas pretensiones
sujetas al poder externo y su ambición.
Ciudad- nación, Babel de relaciones;
artísticos placeres y poderosa nobleza,
testimonios santos y luchas quijotescas,
lenguas sobrevivientes a batallas,
y refugio de bombardeos canallas;
fraterno compartir de seres transhumantes.

Un escenario de ideales supremos
ha ubicado al beso en el corazón,
que es el centro de lo exclusivo
de aquello que no se tranza.
Un beso no es solo erotismo,
el erotismo no es solo sexual.
Un beso es ciudad y trascendencia
encuentro histórico y político,
arte, anarquía y nacionalidad.
Es bandera, paisaje y lucha,
cuadro de calles y esteladas;
parejas de amplia diversidad,
todas conforman un relato sutil
y no por eso menos ambicioso,
de una expresiva sonoridad.
Sinfonía de mano en alto,
de promesa y convicción,
cruz, media luna y mudras
tótem, chamán y dharmas.
Paz cotidiana y conflicto inacabado
la convergencia prueba su valor.

Solo un deseo te pido plaza,
quiero llevarlo en la mochila.
Un beso robado es mi anhelo.
encontrarte es encontrarme,
la espera me inquieta, quiero verte
¡Salgan sensaciones atrapadas!
las vaciaré para que no se transformen
en aire para una garganta atragantada.

Quiero ser el villano roba suspiros,
quiero ser la chica sembradora de ansias;
impetuosos, provocadores y eléctricos.
Monitoreo mi corazón, temo a mis latidos
apresurados por la rapidez de tus días.
No me quedaré con la culpa de no llevar un beso.
¡Oh valentía!  ajustadas ropas de héroe
admiradas por su tenaz fuerza y poder,
esa que convierte  paisajes despoblados
en los iluminados jardines de tulipanes
de simetrías y caricias proveedoras
de exuberante leche y miel.

Escondido entre las calles góticas
se encuentra -quizás- el tercer capítulo
de una escritura con visión erótica.
Una sensación captada por mi móvil,
que releva los besos transformadores
para un amanecer de sentires mejores.

El beso es la llave para aceitados cerrojos que se abren al primer contacto.




Poema a cuatro pequeños momentos que casi se olvidan.



Las palabras a veces se enredan
y los cuadernos se extravían,
el tiempo hace rimas de objetos,
reflejos de búsquedas creativas.

Cuatro  es un número mágico;
cósmico del universo estable.
La coincidencia la construye
un par de logros perdurables.

Son diversos momentos,
promesas de escritura;
atrapadas en el oscuro cajón,
intenciones que no perduran.

Uno o el tesoro guardado del armario.

Sintético cuento de sabanas blancas,
testimonian sus pulcras monedas,
que suman estampas coloreadas.
Antes de partir tu alma ya regalas.

Dos o el regreso al pueblo donde trabajé la primera vez. 

Soy gigante en la tierra de la historia,
observo el espacio de angosta dimensión,
solo regrese a mi punto de renacimiento
tras el recuerdo de aquella primera comida.

Tres o el comienzo de un terremoto.

Los vasos comparten sonidos,
tiembla el dolor de los cristales
que optimistas comienzan la fiesta
y se esparcen por los puntos cardinales.

Cuatro o una caminata de primavera.

El eterno invierno lucha por un lugar
en la tierra habitada por delicadas rosas,
los señores de la ternura denuncian
que incomprendidas espinas lo disfrutan.