Para ser lección, solo hay que contar con un seguro propósito.




Caminando por Barcelona, inconsciente respondo al hábito de buscar cuestiones que tengan que ver con Chile mientras estoy de viaje. Es así que llegué a un pequeño rincón de una estación de metro llamado el llibre solidari. La intuición y melancolía hacen nuevamente primera opción al escrito poético y sin más, traje conmigo, "Renuevos de cruz y raya. La gloria y la Fama". Reflexiones de Joan Maragall sobre el escritor, notas por su hijo Jordi Maragall i Noble, año 1965. Una combinación interesante; las capitales de España y Chile bajo la constelación guía de los navegantes, siempre apuntando su expectación y deseos al misterioso sur del mundo. La  Editorial Cruz del Sur fue una empresa resultado del intercambio de españoles llegados a Chile en épocas de guerra civil. Había hallado un libro reflejo de un instante. De a poco fui descubriendo una sincrónica  relación de mi sentipensar  y el breviario conceptual que me ofrece; padre- inquietud, hijo- vida, expresión escrita - biografía y rectitud, llengua catalana- madre de la identidad, hijos de sangre y adopción- migrantes  y, por último, el Santiago más lejano de todos los Santiagos que los castellanos esparcieron por el mundo. El del nuevo extremo, justo en la tierra que por tres siglos fue la frontera del sistema mundo conocido.

Digues, Arnau: ¿qui és aquest que per la trista via nos va menant com ombres sens virtut?
prou serà algun poeta que somnia el somni de l'eterna inquietud.

Escolium. Joan Maragall

Aun siendo habitante de un planeta común, es inevitable sentirse extranjero en la tierra. Confieso que me sentí marginado, pero por mi propia concepción uniforme del mundo impuesta desde el legado colonial chileno. Me sentí una ignorante víctima del homogéneo proceder, sin capacidades para encontrar nuevos vehículos lingüísticos de expresión. Un país- una lengua; mal entendido concepto de igualdad, que despliega actos violentos en la estructura de nuestro Estado y que reproduce una historia e intención previa de dominación de blancos extranjeros por sobre la negritud originaria. Ha sido un perverso poder de sometimiento con la finalidad de tener un territorio y a sus personas mejor reguladas. El producto unilingue que resultamos obedece a ese pragmatismo. Una lengua para el control obviando todo saber y prácticas previas. Si me olvido de una lengua, le quito valor a la gente que la habla.  Debo compartir, en este tema, que en el Chile mapuche o Wallmapu, observé un grupo, hombres y mujeres adulto jóvenes, reuniéndose en torno al mapudungun o lengua de la tierra. Fui testigo de los emocionados cuerpos, que buscaban espacios para ser oídos y que no tenían palabras para verbalizar lo que les ocurría. Escuché aquellos silencios, testigos del sufrimiento de una lengua callada y confieso que produjeron un profundo impacto en mi, hasta el punto que, después de un año, hago un justo recuerdo  y reflexión de ese momento.

Ja no sé com començava
ni sé com acabarà,
perquè tinc la pensa esclava
d'una força que s'esbrava
dictant-me-la sens parar.

L'oda Infinita. Joan Maragall

En la bilingüe Catalunya, todo en ella invita al català. Sus palabras son fuertes y resisten prohibiciones, su identidad sin distinción se ha mantenido expandiéndose. Desde que estoy aquí, no he dejado de valorar la resistencia de esta cosmovisión. Para ser lección solo hay que contar con un seguro propósito. El acto político de la palabra  ha sido un aprendizaje; el acto emotivo de una frase,  un  sentimiento compartido. La lengua madre es la que está siempre ahí, "del equipaje de palabras, es la que mira con ojos grandes y tiernos... y espera ella". Estoy seguro que para Serrat su lengua originaria es su mejor canción. Mis sentidos sintonizaron con el más profundo dolor de una mujer, que no tuvo palabras en castellano para describir la perdida de su hijo. No logrando tranquilidad, un niño con descontrolada ira encontró en el catalán aquellas palabras precisas que no existieron para él en castellano. Las lenguas para las personas y el colectivo son arquitecturas cognitivas y emocionales de respeto e integración, solo en la medida que las utilizamos les damos vida. Si no verbalizo el mundo de mi origen, ese mundo desaparece frente al totalitarismo mundial contemporáneo. El Catalán esta vivo y la fuerza de una identidad política ha decidido luchar por él. En tanto, el mapudungun sobrevive, pero a la espera paciente de que los ríos confluyan en el cauce inicial para que así logren generar la necesaria inundación, esa que provocará sin más retraso las decisiones importantes que todos esperamos.

Lecciones vengadoras



Observar los mensajes del cine actual, pueden ser ilustrativos del pulso de los repertorios valóricos de toda una generación. Estos tienen el poder de marcar ideas y potenciales comportamientos para una infancia y muchas veces, una adultez muy susceptible de influencia, más cuando los significativos más cercanos no acompañan las reflexiones posteriores. La cítrica entonces va dirigida a esos padres y madres que no profundizan conversaciones limitándose a la rutina del cine; ir, ver, comer palomitas, emocionarse y volver al hogar. Por una cuestión personal, de un tiempo a esta parte, mis atenciones cuando veo series y películas se han ido a los personajes; desde esta mirada es que escribo la lista de acciones humanas modeladoras del ser persona que nos dejan la película End Game.

Las batallas dan sentido a la vida. Cuando solo tengo una misión, la derrota  y el fin de las batallas me provoca la crisis terrible de la sin razón. Pierdo mi única dirección, no logrando encontrarme, dejo de ser el que soy.  La soledad puede ser alternativa.

Después de haber entregado la vida a una causa de muchos. Al momento de elegir opto por una vida de una sola causa que es la mía. Elegir la íntima satisfacción es un premio.

Al no tener necesidad de batallar, la siempre útil ira de aquel momento ya no sirve. Dedico mi tiempo a integrar los opuestos que hay en mi.  Me integro  y  renuevo quien soy.

Mujeres que se unen frente a un mismo enemigo. El poder masculino nos trae a la siempre autoritaria muerte. Los estereotipos se rompen, soy mujer, hombre y común humanidad. Un solo cuerpo, una sola lucha.

Fui capaz, la vida tuvo sentido con todos. Doy gracias e intuyo que solo queda algo necesario que hacer. El sacrificio es el mayor acto de agradecimiento. El sacrifico tiene sentido si en el se renueva la vida. 

Los estereotipos cambian, somos personas, pero también somos los símbolos que representamos. El emblema es un valor que entrego para quien se identifica con el. Comparto una idea, abrazo una misión que es  unidad.

Las segundas oportunidades, son para practicar los grandiosos aprendizajes de una derrota. Existiendo una mínima posibilidad de repetir, lo hago. No dejo de intentarlo.

La amistad es saber intuitivo del otro, es una  conexión y certeza. Te conozco y se que lograras hacer lo que la vida te pide que hagas. No te dirijo, confío en ti.

Somos parte de algo mayor, en equipo somos más. Trasciendo mi lucha individual si me encuentro contigo, estamos dulcemente condenados a conectarnos por una causa común. Como individuo me limito, somos parte de un mismo proyecto.  

Abrazar tu pasado es la única manera de entregarte a tu futuro. A veces matar ese pasado violentado  y autolamentador es la única opción de transformación y vida buena. Deja los recuerdo dañinos que no te dejan ser futuro.  

Las vidas tienen sentido con los demás. El dolor y la ausencia del significativo, es un impacto difícil de superar.  Los vacíos no se llenan, se aprende de ellos para continuar.
 
Frente a la muerte después de una gran e intensa historia de entrega. Solo me queda respetar tu partida y agradecer  tu legado  cuando todavía es tiempo.  Acepto con serenidad y te dejo ir.






Décimo escrito fraterno: Amereida




Finalizo momentáneamente la serie escritos fraternos donde he saludado a los países que han tenido un alto número de visitas en mi Blog. Será un alto pasajero ya que las estadísticas de las visitas varían de acuerdo al interés que puedan despertar los escritos aquí subidos, por lo que esperaré con paciencia nuevos personajes y tierras del cual aprender. Hoy compartiré una revisión especial del poema Amereida de un colectivo de estudiantes de arquitectura  de la Universidad de Chile del  año 1967. Al reflexionar me doy cuenta del rol "estudiante universitario", su rebeldía, disconformidad e inquietudes capaces de impulsar grandes transformaciones. Rescatar este poema es relevar a CHILE, un país "frontera de lo posible" un rincón de lejanía privilegiada y observación atenta. Sobrevivencia frente al deslumbrante universo de fuerzas infinitas en constante movimiento.   Re leeré sus versos y escribiré prosa junto a ellos. 

¿pero se obra todavía en el regocijo de un triunfo? ¿en un regocijo que se extienda a todos aquellos elementos en los cuales hemos de apoyarnos? ¿en un triunfo que ya no se nos antepone como una estatua o un espejo sino que va con nosotros como lo van nuestros propios ojos?

Quizás aventajados por el curso universitario, los estudiantes optan por un proceso de descubrimiento personal saliendo de esa gran tranquilidad que ofrece el escenario de privilegios y seguridades otorgados por la estructura social. Triunfo que apunta hacia donde miramos, hacia donde el sol se encuentra iluminando cuando descansamos. Optimismo e ilusión del que se piensa ya en la ruta. Triunfo que llevo conmigo transformado en nueva meta para un nuevo sueño. La imaginación nos guía hacia ciclos renovados de movimiento infinito. Chile es una larga isla, rodeada de inmensidad. Por todos lados apuntan nuestras preguntas; pero no nos atrevemos a responderlas, a veces ni siquiera levantamos nuestras cabezas a imaginar lo que hay más allá. Chile comunidad, cerrada frontera y misterioso camino a lo desconocido, un mito dice que solo fue instinto, aventura se llamó la empresa, un camino de lucha es el sur. Potente gesto de conversión rebelde. Se busca lo que no se puede encontrar, todo es imaginable desde Chile.

....para respondernos mañana partimos a recorrer américa, y seguramente mañana trazaremos a lo largo del recorrido en determinados lugares, quizás cuales perfiles, quizás cuales litorales, esto hoy no lo podemos saber...

Para los estudiantes, la universidad puede ser solo un cúmulo de experiencias visualizado en un título, lo que viene después es la búsqueda de ofrecimientos, ¿quienes son ellos? pregunta abierta que acompaña aquella sobrevalorada palabra "profesión". Los demás son para nosotros esperanza y novedad, verdadero aprendizaje de la elevada y grandiosa palabra "humanidad". Para el chileno promedio nuestro continente ha sido un misterio, visita de nuestros sueños, imaginarios nacidos  desde el televisor, un lugar de cálidas aguas para nuestros breves descansos que nos hacen olvidar los resistentes temores o esa obsesiva obligación de estar en guardia. La cuestión central es el hacer; actuar en un mundo, saber estar ahí. Soy renacimiento, después del momento universitario... soy para los otros, porque soy como los demás, porque en definitiva, soy ellos... No hay más deseo que la vida hecha una obra de reforzados cimientos que brillará con el sol  de luz y calor inagotable. América es una ecología de cosmovisiones desconocida y riesgosa, no hay resguardo al caos como lo hay en el Chile de exacerbada seguridad y manipulado orden.

...pero si que un obrar se dará, pues la búsqueda de la real palabra, la real palabra que permite obrar se da en el obrar...

Trabajar es un abierto futuro, la real palabra se descubre con la intuición, pero solo pocos llegan a ella. Casi todos se quedan en el trabajo de las urgencias; la ficticia rutina que presiona convenciéndonos de lo importante. Laborar encerraría la experiencia de una obra, el proceso de construir a pesar de los fallos y agobios; construir es acertar, hacerlo con la gente es hacerlo de verdad. No será mi casa, será la de otros que nos observaron y que con sus miradas y sonrisas nos hacen sentir y florecer ese corazón satisfecho que algunos anhelamos. Obrar en Sudamérica, salir más allá de las fronteras porque lo real es idea universal; las experiencias humanas receptivas, pero sobre todo dialogantes con el mundo que nos rodea. Obrar es intuición de los seres humanos en todo el mundo. Es misión en las lindes de la comodidad, obrar es travesía de identidad chilena. Descubro la palabra y ella me ayuda a observar en el espejo las fundamentales convicciones de la gran memoria.