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Una alegoría sobre el poder

 

Imagen de Marconi N. Mare en Pixabay

"...el poder, una bestia magnifica..."

 Michael Foucault

Oh majestuosa bestia de las inmensidades. Histórico ser de lo profundo, de espectacular camuflaje circulas  generando sutiles ruidos. Acostumbras la oscuridad y hoy resurges bajo el sol de los justos e injustos, no pasas desapercibido para los afligidos, para los que emprenden, los esperanzados incluso los decepcionados.

Eres una gran cabeza, de ti se desprenden tentáculos que están en todos lados adhiriéndose a lo que tocan. Monstruoso coloso de escamas y líquidos pestilentes. Todo tiembla cuando avanzas, el gélido aire del pesimismo se instala contigo. Largas ventosas se extienden por doquier, es que preparaste un momento para resurgir, desde el acecho y con paciencia te instalaste como dueño y señor del mundo. Propiciaste las condiciones y estas develan tu inteligencia de cálculos y resultados. Una filosofía de ganadores que doblegan tiene consecuencias nefastas. El miedo se apodera de las conversaciones y el abatimiento se expande a todos los rincones. No es lo que vemos, sino lo que pudimos haber anticipado; tu retorno fue cubierto con una espesa niebla como las que nos invade en aquellas últimas noches del más crudo invierno.

En los abismos vives, a oscuras te desarrollas, jamás te muestras, sin embargo, nos transformamos en testigo de tu emerger paulatino ¡Oh gigante de extensiones montañosas! me impresiona la convivencia que hemos tenido. Siempre has estado en la invisibilidad, paulatinamente has develado tus intenciones, tu camuflaje te ha convertido en una bestia magnifica. Muchos sucumben, se replican tus formas en cada actuar, funcionas con el temor, la falta de confianza elimina todo rastro de osadía humana. 

Reconocemos tu huella en la ambición, en el saqueo y sobreexplotación. En el aislamiento y la imposición por sobre cualquier otra forma de trato. Avanzas sin que muchos tomen conciencia de que tu vida depende de quien aplastas, te han fortalecido los que creen en ti. Aunque me cueste creerlo cuentas con aliados. Alimentas  a los cuerpos y sus necesidades  no así a los espíritus y sus convicciones. Engendro de las manipulaciones ¡te vales de los sentimientos para justificar tus acciones!. El miedo es el pantano donde vives. Tu avance deja huella, la estela de restos son podredumbre y me entristece reconocer que esta es la comida de muchos. Educas conformismos, proyectas certezas limitadas sobre todo cuando las personas han vivido secuelas de tu paso. Recoges a las víctimas de tratos desiguales, te alías de manera silenciosa con los sufrientes haciéndoles creer lo perjudicial de la confianza, lo revolucionario de un colectivo, lo complejo de la fraternidad. Prometes terminar con las diferencias dividiendo comunidades. Ciclos malditos que pocos rompen. Oportunismos que se aprovechan y levantan capitanes a tu orden.

Acompañas a la humanidad, eres propiciado por las estructura social, nuestro espacio necesita arquitectura, un orden y prioridades. Das fuerza y empujas, mas rápidamente te descontrolas. Eres como el fuego que si no se vigila incendia. Beneficias a pocos, perjudicas a muchos. Manejas el juego, eres el máximo nivel de superioridad, en tu juego gana el que no deja nada, el que borra al otro también lo elimina.

Lo presenciado, sin duda es incertidumbre. No obstante, desde ella se ve una luz, la esperanza, aunque débil no pasa desapercibida. La Fe es el reino de los que se despiertan, los que construyen alternativas desde la reflexión. Oportunista fiera de las tinieblas, tienes una debilidad y es la seguridad en lo inevitable de tu existencia. Pero te equivocas ¡La muerte jamás ha reinado, la vida siempre triunfa!  Nace el verde desde la negra ceniza posterior a un incendio, de las rocas y pavimentos brotan flores.

…Una vez llegué al final de un camino, era un corte abrupto en el lugar de inicio de una montaña....Al lado una pequeña cascada, desde una roca una planta se mantenía firme... la vegetación la sostenía junto a su flor color violeta. 

La maleta del señor caracol y los misterios que ella encierra. La daga desafiante.




A pesar del extraño sueño y el sentimiento de angustia dejado en mi, había logrado disfrutar el descanso nocturno. Una nueva rutina comenzaba; es verano, las vacaciones se encuentran en su máxima expresión. Yo no puedo quejarme, me fue bien en el año y entro al último curso antes de decidir sobre mis estudios superiores. Habrá tiempo para resolver, las grandes decisiones requieren dedicación. Por lo pronto, el presente me llama y frente a mi tengo esta maleta con un contenido fenomenal. Creo que los objetos tienen vida, hacen que la memoria sea guardada en partes como un rompecabezas. Descubro y me sorprendo con cada encuentro y hoy no es la excepción. Me doy cuenta que Eugenio sin duda era un hombre muy organizado, de esos que guardan recuerdos que con el tiempo se transforman en reliquias,  es el tiempo que hace de algo simple un tesoro. Levanto la cubierta y contemplo. Toco y trato de dejar cada cosa en su lugar, pero cuando vuelvo, inevitablemente no se por donde comenzar, es como si todo se interconectara de manera invisible. Por mi limitada percepción separo lo que encuentro de lo que me falta por descubrir. Reviso con mis manos, voy al fondo de este cuadrado mundo ¡Ay, mi dedo! me he pinchado con algo filoso. Envuelto en una tela roja, una daga, alrededor de treinta centímetros, una hoja en forma de diamante y una empuñadura de hueso y metal. Muy fina terminación y un grabado SUCHE TREU, SO FINDEST DU.

Eugenio, a pesar de sus aficiones que lo forjaron como una persona correcta, tuvo que pasar por dificultades que le causaron mas de algún sinsabor. Como buen hijo de su tiempo, hace cien años atrás, no existía un trato social  muy adecuado, especialmente si de resolver conflictos se trata. La época que vivió fue sobresaltada, la ley del más fuerte se imponía con armas en todos los niveles; todas las naciones buscaron sobresalir intentando convertirse en imperios. La tierra era el bien más preciado; tierra para explotar extrayendo ansiosamente su mineral y agua, bosques y todo en cuanto fuese necesario para el incremento de la riqueza del gobernante. La época de Eugenio fue de tensiones como en todas, sin embargo en la suya particularmente la violencia era la principal forma de terminarlas. A los 18 años de edad ya había oído el sonido de los tambores emitiendo el ritmo más terrible de todos, el de la guerra.

Con Eugenia se habían conocido de adolescentes y desde el primer momento soñaron con un gran futuro juntos, la vida en el continente del sur era la mejor opción para ambos. Seguir ideas que nacen de las intuiciones y levantar juntos una nación de amor donde los conflictos se resuelvan  bajo las banderas de la justicia y la armonía. Un país es una tierra por el cual pelear, "solo si el bien mayor lo justifica", reflexionaba Eugenio, recordaba sus clases y la sabiduría milenaria enseñada por la señorita Nominanda. Tenía la convicción de que el mundo necesitaba luchadores. No buscaba morir por un solo pedazo, sino más bien por la construcción de un futuro de amor y conciencia junto al amor de su vida. 

Las noticias de una nueva guerra, ya habían llegado. Increíble es olfatear el aire enrarecido de los momentos previos, todos en el pueblo se organizaban para aquel suceso. La pareja de jóvenes sabía muy claramente lo que significaba ello, el quiebre abrupto de sus sueños. La última guerra con la nación vecina dejo muertos e inválidos. Ambos tuvieron familiares que no llegaron del frente de batalla. Escapar se veía la única alternativa y debía ser pronto, quedaban pocos días antes que arribarán al valle los oficiales de su ejército inspeccionando todo y llevándose lo que más puedan en sus manos. El futuro se había convertido en un apurado presente.

El capitán Calixto era el responsable del pueblo del Valle escondido. Implacable y muy hábil, era un hombre joven, hijo de aristócratas, enlistado en el ejército y fiel convencido de que si su país ganaba batallas, su familia ganaría las guerras. Educado en un circulo reducido de grandes salones, institutrices y caza de zorros. No tenía mucha preocupación más que por el mismo, no sabía mucho de afectos puesto que matar era su vida. Los pobres y humildes están en el mundo porque "necesitan de una mano fuerte, todo tiene un orden establecido, el progreso es ley" y "el rey es nuestra cabeza, el sabe lo que es bueno para nosotros". Hombre corpulento, de labios delgados y grandes ojos. Una mirada penetrante que traspasaba cual bayoneta. A el no se le discutía, únicamente se le obedece a menos que quieras recibir junto a tus seres queridos, un castigo de latigazos que no cesaban con suplicas.

Eugenio era muy consciente de que la única manera de no tener problemas es obedeciendo ¿Qué pasaría si no lo hace? se veían muy seguido con Eugenia; su amor crecía junto a su única certeza, "el destino es para los dos". No querían guerra, nadie quiere pelear por los intereses de los poderosos. En la práctica, el desgarro de la gente sencilla del Pueblo era más que los beneficios que estas pudiesen traer. No podían esperar que llegara el capitán y los separara, tenían una semana para resolver sus asuntos, despedirse de sus seres queridos y escapar.  En la aflicción emergió un nombre, Reina es la tía del puerto del oeste. Le escribiré una carta para que me reciba, mi tía es una mujer cálida, ella nos ayudará ¡estoy seguro!

Los naturales vínculos de protección


El imperio del sol
Steven Spielberg, 1987.


Los recuerdos son escenas,
audiovisuales sin pauta ni guión  
un viaje de la superficie hasta la recóndita ancla
¿ por qué razón mi memoria  los guardó?
y es que a esa edad no lograba imaginar
que podría en algún momento a mis padres olvidar.

Imagino la guerra y un mundo de adultos homicidas
Imagino al niño,  pesadilla donde no comienza día.

Vínculos de protección surgen naturales
cuando la violencia nos vuelve vulnerables
instinto movilizador es la sobrevivencia  
desarrollo de empatía, aprendizajes y  resilencia.

Es la ciencia también un arma
¡maldita creación!
un momento sutil, pero impactante a posterior
extraño brillo, el cielo del hombre fue devorador.
No había conciencia de la envergadura
 dejamos a la muerte iniciar una era de amenaza
para la cual  los humanos no tenemos armadura.

Imagino la guerra y un mundo de adultos homicidas
Imagino al niño, pesadilla donde no comienza día

Cine y tragedia humana 
historias que todos quisiéramos lejana
interpretaciones para una luz encontrar
los sentimientos son cruciales para reflexionar.

Octavo escrito fraterno: Tristes guerras



Continúo con la serie de entradas llamadas "escritos fraternos" en las que saludaré a los países que han tenido un gran número de visitas en este Blog. Hoy compartiré una revisión especial del poema de Miguel Hernandez llamado "Tristes guerras". Al reflexionar me doy cuenta de la voluntad de un poeta y su batallador camino a la trascendencia. Rescatar este poema es relevar a la España europea de memoria y convicciones. España de vino, pastores y olivas, con un gigante poder de transformación. Expresión y ritos de alegría colectiva por la tierra, tradición comunitaria que alimenta los gruesos árboles que dan sombra y frutos. Re leeré sus versos y escribiré prosa junto a ellos. 

Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes. Tristes.

¿Podrían las guerras tener causas de amor? Desafío a los lectores a expresarlo. Hablaré de luchas de convicción  para confrontarla con el inquietante seducir de la violencia en los seres humanos. Un poema de guerra es una oda de lo que no nos atrevemos a contar, crudo dolor humano esparcido por una tierra devastada. Las guerras han sido validadas como formas de resolver conflictos, pero son cada vez menos justificadas.  He descubierto a un poeta, luchador de convicción  frente a la tragedia que había ya dejado de ser una amenaza, para coger vidas en todos los rincones. Poeta comprometido, animador de la voluntad entregada, aferrado a ese futuro que se apreciaba mirando el pasado. El poeta de guerra, triste pelea por el íntimo amor, lleva la bandera de un anhelante deseo descubierto en los lugares donde se esperaba alegría. Poeta que nos previene es solidario, un visionario que nos anticipa riesgos de la vulnerable condición humana.

Tristes armas si no son las palabras. Tristes. Tristes.

¿Hay alguien que este preparado para pelear en una guerra?¿ en que lugar nos encuentra su estallido? Guerras son sacrificios, batalladora persistencia y trascendente coraje. La valentía es historia colectiva recurrente, dar palabras a la lucha es nombrar peleas cotidianas por existir sobreponiéndose a la injusticia. Injusticia que parece ganar contiendas, fue capaz de instalar su orden de mundo. Nos situamos en el lugar de los comunes o en la igualdad de condiciones, solo mediados por un enfrentamiento. Conozco luchas, años de una palabra perseverante puede convertirse en arma contundente que devele sufrimientos para ganar. La emancipación de la persona hoy más que nunca es un triunfo. Un sencillo acto puede significar libertad, puede tener el peso necesario para inclinar las balanzas y mostrar el miedo y  la ambición disfrazados de buenas intenciones. Pueblos se desgarran frente al privilegio de los poderosos de siempre. Las guerras sin muertes destruyen ilusiones, pero ganan en resistencia que es altura moral, proceso y conciencia.

Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes Tristes.

Participar de una guerra es perderla. No hay guerras buenas, ya que son capaces de dañar el sentir más profundo. ¿Cómo lidiar con la rabiosa sensación detrás de una derrota o la inhumanidad de un triunfo a cualquier precio?¿Cómo mirar la rendición o la muerte a los ojos?. Viejos valores de patria se negocian en internet a través de una moneda, el capitalismo neoliberal casi ha terminado siendo el señor de la vida y la muerte. Hoy tenemos las guerras comerciales recientemente inauguradas. Insisto, no veo una guerra buena. El cambio de circunstancias ha producido un cambio de armamento; beligerancia y poder, lenguaje agresivo y mentira; mucha mentira y abundante falsedad. La necesidad de hoy es mostrar los dientes cuando se critica a la rígida estructura, aquella que es incapaz de actualizarse. ¿Moriremos de amor en guerras de amor? Hay escenarios donde las luchas son para mostrar quien ama menos, detrás de ello el mismo deseo oculto de dominación. Luchas apasionadas deberían prevalecer, siempre y cuando el amor nos una con sus bellas acciones expresadas en sensibles palabras.

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Te dejo un poema de De Pablo Neruda a Miguel Hernandez en el cual rinde un sentido homenaje en el contexto de la guerra civil española

Te dejo link de la Sección escritos fraternos  para que reconozcas tu país. Queda un país que sorpresivo entró a la estadística y el que ha tenido hasta ahora el más alto número de visitantes.


Rabia, protesta y desahogo.



Escribo en rojo para protestar
intolerancia, prepotencia y crueldad
en nombre de sagrados conceptos
intangibles y cada vez menos correctos.

Me da rabia el abuso que se justifica
los atropellos, excesos y la agresión
la creencia se vuelve manipulable
y la verdad  termina negociable.

No me parece tu regla egocéntrica
de cómoda víctima y  fiel protectora
que inamovible mantiene
una violencia que no se detiene.

No tolero el  jodido conflicto
que irresuelto aprisiona
hiere, cansa y provoca
¡ser convicto a mi no me toca!

Reclamo en silencio
mi cuerpo se queja
no enciendo el televisor
sufrir resiente el corazón.

Tiendo mucho a la tristeza
fatalidad y repentina crisis,
más sigo firme y sin dejar de repensar
al autoritarismo del planeta desterrar.