La libreta impresionista

Letras caminantes capaces de reflejar el sol y  la luna se encontraban en mi libreta extraviada.

Eras una tapa de cartón y papel reciclado con un dibujo en la portada.

Tenías color de bosque milenario, de verde musgo trepidante y café árbol  de sabia trascendencia alimentando a las múltiples formas del natural ciclo de vida.

Te adornaban dos atrayentes mandrágoras como llaves casi humanas,
dos amantes desnudos de rectas coronas encantamiento de verde afinidad.
Me deslumbré por su mística espiritualidad,
de mis tesoros fueron guardianas.

Seguí su rastro por los no espacios de la ciudad.
Su huella en niebla y agua fue cobrando notoriedad.
Se han perdido los universos infinitos que me invitaron a descubrir.
Abro telones, presento palabras que no logro unir,
visito escenarios y su búsqueda ¿dónde me habrá de dirigir?.

Libreta compañera  de íntimo agrado,
recolecté poesía del verde bosque y del extenso prado,
de la cotidiana alegría y hasta del justificado enfado.

¡Oh, libreta de impresiones!
Tus versos fueron flores vistozas como las que adornan la mesa de casa y las manos amadas de sugerentes sensaciones.
Perseguían estimular impresionando,
pero jamas me di cuenta la posibilidad cierta de que su registros  se terminen olvidando.

Poesía  te volviste reflexión,
solo histórica por ti libreta,
actriz de fechas y hábito de emoción
difuminados por aquella avenida
de sobrenombre desilusión.

Hoy, apreciando otra cara  del  sol y de los astros celestes,
te daré las gracias libreta iniciadora de vocación impresionista,
recolectora de palabras que  resultaron versos entre sus hojas dialogantes
y que para el lápiz recibir siempre estuvieron listas.

Y  también a ustedes amantes del campo visual, llave al reino de lo simbólico.

Planta mágica de lo oculto y mito terrenal
Floreciente corona ascendente,
no me cierres  la puerta a  la gran creatividad universal.


Dibujo medieval de la planta de mandrágoras.




Cuerpos escondidos

Un cuerpo escondido genera lazos temporales con su entorno; cual raíz vagabunda buscadora de pozos en las profundidades inconscientes.

Aquella raíces  se enredan, engruesan y levantan murallas que guardan razones.
Éstas  provienen de cuerpos;

 ...atrofiados; que asumen una valiente resistencia como la hierba frente a una sequía.
...inseguros; que alcanzan su potencial solo si se muestran.
...mutilados; de espíritus errantes en cada rincón de piel.
...limitados; por las ideas pasajeras de lo bello y placentero que son remolinos de viento que se perciben y se esfuman.

Más, también existen  cuerpos caminantes de muslos animales; filtro selectivo de poros que cercan los universos en expansión. Estos se reconocen, aprenden pero sobre todo, se aguardan desde la distancia, como la que existe entre el corazón y la mente.

Y esos cuerpos se perciben...

Te veo venir, eres el reflejo de un edificio, galería de momentos que se intercalan con la tierra sembrada de emociones.
Te veo venir, fortaleza interna, guerra y montaña sagrada.
Te veo venir, pasión que como la lava coge formas al ser expulsada de su centro ardiente.
Te veo venir, alma sensible y brillante, enigmáticos  cristales  que son reflejo en un lago bajo el intenso sol de medio día.

Cuerpos de chilenos y chilenas fotografiados el 2002 por Spencer Tunick.





Erótica impaciencia

Las aves se posan en relámpagos. Errores sin rumbo en el plano astral amenazan con dañar a los desprevenidos.

¿ Cómo se registra el placer en el cuerpo?

Cambia temor por devoción. Construye puentes sobre los ríos amargos que nacen en las nieves eternas. Levanta un altar al talento del infinito creador dueño de los segundos que transcurren entre la nada y tu todo. Innumerables improvisaciones que liberan infinitas respuestas a los apocalipsis cotidianos.

Registremos placer me dices

Escuchemos las aves sensoriales, tu de ternuras y yo de seguridades. Leones dialogantes ocultan un sueño. Prueba mi fuerza que inquieta. Llega al tesoro escondido, brillante solo con el reflejo de la luna. Cimenta el legado de castañas en flor que alimenta tu sensualidad.

Esperemos...

Perdemos mucho, el hilo se hace delgado y un glaciar cae en el mar. Se levantan los mares devorando motañas de arena y se secan los ríos esperando llegar a su destino.

Hay otras cosas...

Deja tu guardia y atrapa
Deja tu guardia y devora
Deja tu guardia y muestra la profundidad de tu centro fruto primaveral.
Esperar no es vivir.

El cielo esta pavimentado. La estela de los aviones dibuja telas de araña en una celeste calma...




La Ribera

En un país lejano, del océano ribera
hombres hacen cadena imperecedera

Se busca y ofrece sin pedir 
apoyo comparten sin medir

Un padre se aleja repentino
y un joven  da inicio a un camino

Otro padre la tradición cultiva
para ambos, certezas les son vida

Un sujeto lleva consigo su amistad  
heridos  reconstruyen  masculinidad

El sujeto asume una búsqueda obediente
otro padre amable, comprende lo que siente

La ruta sigue en silencio y sintonía
Memorias recreadas para ese fin del día

Los jóvenes  autónomos se han forjado
y sus hijos como estrella han brillado

La cadena termina en este poema
el sentimiento hace historia y un emblema.






La Muralla blanca

En un país lejano, detrás de una blanca muralla
existen mujeres madres que aprenden y dan muchas batallas

Del sur es alimento el caldo de corazón
ellas viven  enamoradas con una intensa pasión

Del norte  tejen y bordan con colores
con calma dialogan con sus predecesores

En el este  escuchan caracoles  del jardín
cobijan a sus viejos encontrados por el fin

En el oeste  leen aves que llegan a  su ventana
sus mensajes traducen para la sabiduría del mañana

Del centro  no han tenido suerte,
pues a pesar de su dones
se han  ido de improviso con la muerte

recuerdo la que piedras regaló
blancas y rosas, la luna de energía las cargó

otra de los cofres hizo sus escudos
para rodearse de  esos fuertes testigos mudos

En el país lejano, detrás de una blanca muralla
la intuición, el sentido y los ritos son su batalla.



Piedras para moler trigo usadas por mujeres mapuches del sur de Chile y Argentina . Wallmapu
Estas se encuentran ubicadas en la ciudad de Gorbea- Araucanía.

Ciclista



El inconsciente traza una ruta con pensamientos circulares.
La preparación es  sigilosa y la atención es la de un lince.

Mi cadera protagoniza un "deja vou" de trayectorias multicolores.
Las rodillas tocan mi horizonte y las distancias son recuerdos de mi avance.

Las fronteras se reescriben con orgullo de depredadores.
Los límites recurrentes son señales para la meta darle alcance.





Sur

Sol y luna
Mar y espuma

Hierbas y animales
Fuerzas espirituales

Latinoamérica multidimensión
Posibilidades en construcción

Fraternidad del viento
Inconmensurable encuentro

Gigantesca aventura
Trascendencia futura

Sintonía de observadores
Pensamiento de luchadores

Cordillera columna de fuego
Intereses unidos sin sosiego

Sur de frescura y valentía
Horizonte de tierna poesía