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El misterioso zorro plateado

Imagen de jo9 en Pixabay

El zorro plateado alimenta su prole con frutos de otoño 

rojo murta y roja manzana, rojo mosqueto y roja avellana 


Su guarida se encuentra en un boldo añoso de gruesas hojas 

verde musgo, verde pino, verde olivo y atardecer oscuro


Aquel árbol es medicina y seguridad,  con el se  fortalece su ánimo explorador

un día muy gallardo se decidió y con los altos coligues,  de vara en vara aventuró 


Su fuerza lo impulsa, conoce del bosque sus rincones 

casi vuela y abre sus patas, siente que planea y toca las copas altas 


Se le ha visto sentado desde la lejanía,  es que brilla su pelaje incluso en los crepúsculos  

nadie lo sorprende, el siempre se muestra, percibe la suerte y al curioso se presenta 


Su rostro anuncia, saluda y se alegra, comparte sus andanzas buscando su comida 

lo huevos le llenan,  las culebras serpentean y roedores a su estómago repletan 


Zorro plateado es el guardián del pequeño cosmos, cielo y tierra muestran sus pasos y titubeos

vigila y agradece,  durante las tardes se oyen aullidos,  tauteos que en frecuencia crecen.



Los pensamientos poéticos que emergen de una loca geografía. Una cueva, el centro y una identidad.


 

Volver a la tierra es volver hacia nosotros

Volver a la tierra es volver hacia nosotros. Es responder al sagrado orden y recordarnos feto, una imagen  que acompaña al que deposita su alma esperando el cobijo del universo. Una copa se llena de líquido, un espíritu vive cuando se siente protegido. Los mamíferos somos seres de nutrición y cuidados paternos mientras obedecemos el mandato de ocupar todos los espacios posibles. 

Un lugar espejo del inconsciente

Siempre existió este accidente geográfico, punto ciego de la luz. Es que los humanos tememos a la oscuridad y nos obligamos a seguir efímeros brillos de antorchas, lámparas o linternas. Una aventura en la que no está permitido tocar las paredes. Fatalidades para los que osan rosar tan siquiera el efecto del miedo en nuestra condición humana. Nos han enseñado a sentir miedo frente a lo desconocido. El peso de una noche eterna ha configurado un poblado de insectos, guardianes con características nunca antes vistas. 

Deber humano es creer en lo que sentimos

Un hogar donde encontrarse con la madre que recibe ofrendas, agradece y que paciente nos espera. La vida se recibe y la muerte se ofrece. Vida y muerte esperan lo que de ellas nace. Los ciclos juegan con la naturaleza transformando materia en condición para la reproducción de la conciencia colectiva. Un camino imaginario, un sendero  que nos lleva al mundo de los símbolos. Aquello que rescata la misión humana de reconocer la forma de nuestra sombra. Deber humano es creer en lo que sentimos. No ver invita, lo que no vemos provoca sensaciones como las del regaño, dolor o caricia. 

El centro como punto de referencia de mi agradecimiento

Creo haber encontrado un espejo de lo que necesitamos reconocer. Encuentro un centro, un sentimiento en el que se desprenden líneas de pasión ondulantes al son de un corazón agradecido por miles de posibilidades. Experiencias brindadas por el sino de  nacer entre las montañas que se alzan y que tienen como testigo al inmenso mar. 




Las peonías de Buenaventura

 


La memoria es una flor... se abre con la luz que nos regala el tiempo de la renovación 

El cariño es una flor... se abre cuando se vive en común, cuando se siembra con sabia calma

La palabra es una flor...adorna el lugar donde nacen los pensamientos. La humedad es condición para nutrir, el sol ofrece esperanza y una dirección 

La coincidencia es una flor...lazos ocultos sostienen la semilla que es nutrida, en los pactos con el destino valoramos las posibilidades

La trascendencia es una flor...legados para disfrutar, herencia de sensibilidad para un espacio dominado por las añoranzas

Los ciclos nos dejan flores...una rosa sin espinas quiere ocupar el vacío dejado por la cala 


...me apetece un jarro de agua, trigo mote y miel para celebrar 

los buenos presentes son abono para mejores futuros...

La galleta olvidada

                                                             Imagen de Steven Giacomelli en Pixabay 


¿Es un frasco de vidrio un recipiente para los olvidos? Descubrimos una galleta dejada ahí en la última celebración. Al parecer se había escondido entre las compradas en tiendas, ellas son muy apetecidas durante todo el año.  Entre todas fuiste destacada, motivo de impresión y curiosidad. 

El olvido la convirtió en un mineral extraño, la miel la transformó en una roca sagrada, la primera piedra de cualquier construcción. Alguien por ahí hizo intentos de probarla, es que no se apreció seña alguna de cambio respecto a las queridas compañeras que en su momento se entregaron a su destino. Cuando la miel participa la materia y el espíritu se ven fortalecidos  ¡bella herencia de colaboracidad! 

Un proceso alquímico de alto nivel convirtió a los ingredientes de una amorosa costumbre; en material para construir un hogar resistente al agua de la tormenta que lava la montaña; o a la maldición de los murciélagos, que no fue sino la mera arrogancia humana por explotar y controlar todo en cuanto hay.

Los recuerdos de amor trascienden 
son miel sin caducidad,     
somos tribu frente a un horno 
la siembra se ha convertido en un hábito,
la cosecha será de hombres 
la memoria los convierte en comunidad.

Una galleta olvidada es la excusa para del sentipensamiento fortalecer una convicción. Los ciclos van y vienen, el tiempo es una rueda de interminable rotación. Construir memoria es de la experiencia una elaboración, no se consideran instrucciones sino más bien ganas y una intuición. 


 



Los pensamientos poéticos que emergen de una loca geografía. Una tierra que celebrar


Queda mucho que construir
todavía más que celebrar

La perseverancia es la semilla 
que bajo sol y lluvia se cultiva,
una élite colorida es dueña de un extenso momento
la historia rueda con amplios giros que parecen lentos.
Grandiosas y efímeras coronas están condenadas 
deben ceder lugar a la multitud de frutas ciudadanas.

El ciclo es sagrada recuperación a una tierra de belleza y adoración

La tierra es agradecida con quien la cuida 
La tierra acoge a quien la respeta
La tierra premia a quien la espera
La tierra es maestra de los humildes
Es consejera en las segundas oportunidades
La tierra es sueño de los que han olvidado el espíritu
La tierra nos moldea, sana dolencias y enfermedades
Por la tierra enfrento terribles adversidades
La tierra es memoria de luchadores
Es historia para los enamorados que persisten
                                                              hasta convertirse en triunfadores


Poesía de vinculación


Hace más de dos años que comencé. Tímido al inicio, hice camino en la medida que he logrado expresar lo que mi naturaleza extrovertida me demanda. Desde la poesía exploré cuentos y reflexiones. Métricas, cartas y estilos donde hallar un mejor lugar para continuar, y ¿saben que? aún no lo he encontrado. 

He puesto mis palabras al servicio de productos. He buscado con ello relevarlos en cuanto su historia. Cada ofrecimiento es un fruto, yo he destacado el árbol que lo sostiene. 

Hay vínculos con las páginas facebook de cada empresa señalada en lo que bautizaré como poesía de vinculación. La capacidad que está tiene de conectar deseos humanos con sus ofrecimientos.  En otras palabras un servicio que es publicitario en el sistema de mercado y capital en que vivimos y que (con esto me aparto del motivo de esta entrada) parecería estar transformándose. 

Como siempre, mis buenos deseos y un abrazo fraterno de su servidor desde este rincón sur de nuestro conradictorio mundo. 

Paulo Vill 

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Mortero de piedra

"Metrenco piedra resistente y servicial, kayu manque  refugio de perseverante identidad"


Turismo rural

Sur de Chile, Araucanía tierra de tradición

Antü y kuyen serán nuestro deleite y observación

Privilegiada vista, montaña y mirador silencioso

Quedas invitado, Quitratue es un lugar amistoso

Rústico espacio, para con cariño  recibirte

Tinaja, quincho y huerta ¡aquí te sentirás libre!