EPISTOLARIO A FADO CHILE Y MÉXICO. OCOSINGO- CHIAPAS/ 2003- 2004






Hola

En estos momentos escribo desde un poblado llamado Placido Flores ubicado en la zona de las cañadas a 5 horas de Ocosingo, por cerros verdes y nubes espesas.
Para llegar acá pasamos por dos campamentos militares y por los vestigios de movilizaciones del EZLN, que tienen pintados puestos en la Selva con la imagen de Emiliano Zapata (revolucionario de anchos bigotes, líder de la revolución de 1910 por el sur), el Che Guevara, Subcomandante Marcos. También vi carteles con declaraciones de rebeldía de algunas comunidades en contra del gobierno, del ALCA, TLC, como contra de todos los planes neoliberales de Fox.
Para llegar acá también nos encontramos con una cosa espantosa vista hasta ahora en solo mis pesadillas...fue una serpiente de un metro de largo negra completa con la guata de color café clara. Los ojos eran blancos  y resaltaban  debido al negro de su grueso cuerpo. Es impresionante ver este animalito, especialmente para alguien que no esta acostumbrado y que además les tiene miedo.
Llegamos al poblado y buscamos la ermita o capilla donde se realizaría un curso de catequistas. Se empezó a trabajar desde el lunes  y terminará el viernes. Yo estoy  escribiendo esto en miércoles, mientras una de las relatoras habla en la lengua de este pueblo que se llama tzeltal.
La época de lluvias comenzó, siento como cae muy fuerte. Hay finas y fuertes caen por lapsus para dar paso a un calor sofocante que las evapora con rapidez para luego seguir lloviendo. Todo ello en tiempo muy breve. La humedad es fuerte, hace estar sudando siempre, me cuentan que en enero con el invierno cambia un poco el clima.
Me paso algo extraño y es que acá acostumbran a trabajar un análisis de la realidad en conjunto con los Tzeltales. A mi me tocó  aportar y lo hice haciendo un dibujo. Que simbolizaba a la globalización junto con todas sus siglas y como estas agarraban a un pueblo débil. Yo hable de cómo esta globalización se veía en Chile y como un pueblo como el mapuche se veía afectado con ello.
...Me sentí extraño hablar de los mapuches aquí en Chiapas y de cómo ellos eran observados desde la Araucanía, viéndose como una alternativa a la globalización....Me sentí haciéndome parte de la caricatura  de “revolucionarios” de los políticos de derecha  que ven “agentes externos azuzando el pueblo”..... Me sentí abriendo los ojos a algo que no quería ver pues en Chile, todas estas reflexiones están reservadas para los “comunistas”. También me sentí como que no era yo quien tendría que haber hecho esto, sino muchas personas que sufren y luchan en carne propia las consecuencias de vivir pobreza, desarraigo, y muchos problemas sociales..... Me sentí además agradecido y favorecido de estar aquí, costándome creerlo a veces todavía.....Me sentí y me siento feliz de participar de una búsqueda de alternativas y no quedarme recibiendo todo lo que me llega.
Una de las cosas que me paso al venir e insertarme en esta realidad fue sentirme frustrado y con una desesperanza dentro de mi, creyendo que no hay otras alternativas. ....ahora veo que no.

Paulo V.Q.


Las Cañadas, Chiapas, 18 de Junio del año 2003.-




“Jesús el de los  colores”


Estimados Compañeros / as
MJD- Chile.

Les saludo deseando que haya sido buena la Asamblea y provechoso sus frutos en todo el Movimiento.

Me encuentro escribiéndoles esta vez, para contarles sobre una fiesta, la de los 40 años de la Misión de Ocosingo- Altamirano, la cual es celebrada todos los 17 de agosto en el día de su santo patrono de la Parroquia de Ocosingo como es el dominico San Jacinto De Polonia.

Esta Fiesta partió una semana antes con la novena de San Jacinto. Esta consiste en que los barrios constituidos en Comunidades Eclesiales de Base o CEBs de la ciudad se dirijan en procesión al templo para la celebración de la Misa (de lunes a sábado a las 7.) Esta procesión se llama “entrada de flores” y le toca a un barrio por día. Un día  escuché desde la casa (al lado del Templo) los petardos reventando en el cielo en la dirección de donde venía la procesión. Me dirigí entonces a encontrarlos hasta que divisé el grupo, que tomando las costumbres Tzeltales traían su brasero con incienso y sus tambores con su flauta abriendo camino por las calles de la ciudad dando su fuerza y dejando a su paso el suave aroma del incienso. Detrás inserto en el grupo de gente estaba el coro que desde el templo sale a buscar a las comunidades. Todas las personas cargaban flores, además de sus velas y veladoras. Una vez en la  entrada del Templo, cesan la música y los petardos. Al encuentro del grupo están el padre y el equipo de liturgia. El equipo recibe los da las instrucciones para que la celebración sea de todos y todas en su participación. Cuando terminan la organización del encuentro, el padre los recibe y hace su bendición con agua bendita. Así fueron pasando todos los días los barrios saludando al Patrono de su pueblo.

La entrada de Flores culminó el domingo con la Misa del Patrono. Antes de que se hiciera, toda la comunidad fue a buscar al santo para que saliera a observar su pueblo. Esta procesión recorrió gran parte de Ocosingo donde se le iba sumando muchas personas. Esta procesión demoró alrededor de dos horas, mientras se preparaba toda la pronta celebración en el patio del templo. Celebración no solo eucarística, sino que también festiva, puesto que había grupos preparando las mesas y la gran barbacoa de guacax para todos / as los asistentes.

Antes de contarles la Misa final, les cuento que todo Ocosingo se mueve para esa semana, por un lado por ser verano y por otro porque está muy arraigado en los pueblos y comunidades la celebración de sus santos patronos que se aprecian como “guardianes y protectores”. Por ello es que también se encontraba una Feria, ésta es la de “San Jacinto” y estaba situada en la antigua cancha de aterrizaje de avionetas. Imagínense dos Km. aproximados de juegos de diversión (rueda, carrusel, autos chocadores), puestos de comida, baile, venta  de ropa y productos diversos además de una especie de bares portátiles muy luminosos donde ofrecen una diversidad de tragos.  El día de la Misa también estaba frente al Templo en el parque central una exposición de quesos. El inicio lo hizo una reina maya con su sequito de príncipes vestidos con bordadas y plateadas vestimentas entre las que se destacaban  plumas de pavo ( guajolote) real.

A la misa asistieron figuras muy importantes, personajes históricos que acompañaron a un pueblo que fue descubriendo a Dios, presente en ellos /as forjando una Iglesia autóctona de manos de la Teología India. Pastores que con entusiasmo, fueron descubriendo a Dios en ellos y dejándose enseñar por las lecciones de espiritualidad presentes en las culturas antiguas. Un destacado personaje, líder en aquel proceso en marcha es el Obispo emérito de La diócesis de San Cristóbal por  40 años llamado Samuel Ruiz, a  quien todos le dicen “tatic” (padre) presidió la Misa. Lo que aprecié aquí fue una misa bicultural con elementos indígenas, llena de color, velas, incienso, banderas, cuerdas, tambores y flauta, caracol, flores y bordados, baile,  maíz y todos los alimentos distintos que se pueden sacar de el, entre otras. Yo participé llevando una vela justo atrás del caracol que daba inicio a la entrada de la Misa por el camino de pinos, propio de las celebraciones indígenas. Participar de esta forma hizo que me recordara mi compromiso  en el MJD “sal y luz de la Tierra”, cosa que me llenó de alegría.

Otra cosa que quiero destacar es la innumerable cantidad de ofrendas entregadas por todos /as, me llamó la atención y me hizo pensar en Chile. La sencillez no puede ser sinónimo de pobreza espiritual, fue mi  conclusión. A Dios dador de vida y creador de lo existente, no podemos sino ofrecerle lo que producimos  y lo que hemos hecho como seres a quienes fue encargada la creación, junto al pan y al vino están todos nuestros talentos y nuestras obras que Dios nos entregó y que hacemos crecer en toda nuestra vida, para nuestro bien y el de los hermanos /as que los necesitan. Elemento fortalecido en los cristianos desde los indígenas.

 Esto fue uno de los nuevos aprendizajes, otro de los tantos aspectos de la cultura indígena que logra tocarme el corazón,  transformándose en enseñanza, para compartírselos.


Paulo Villablanca Quezada

Ocosingo 11 de septiembre de 2003. -



Pueblo sufrido
La unión de varias razas forma el pueblo latinoamericano
Pueblo que sufre por falta de mejores condiciones de vida
Pueblo marginado por el poder del capitalismo
Pueblo sufrido, maltratado...
Y, a pesar de los sufrimientos,
Pueblo que soporta su masacre
Pueblo que llora, que sonríe...
Pueblo que ama a sus semejantes.
Este es el pueblo mío, de ti, de nuestra sufrida,
Pero amada América Latina.

Libro de catequesis para confirmación 
México
Estimados Compañeros / as
MJD- CHILE

Como ya es habitual les saludo desde esta parte de  América del Norte, la que se encuentra en época de lluvias dejando un poco de lado el calor. En esta carta quiero contarles sobre una preocupación que tengo desde la parroquia y es la sistematización de toda la información sobre el  paso de hombres, mujeres y niños que comienzan su viaje desde el sur al norte, paso que se llama migración y que se ve como parte de los fenómenos del capitalismo.

Desde que llegué a Ocosingo una de las cosas que me ha llamado la atención es la permanencia que hacen personas por un día o varios para irse tan abruptamente  como llegaron. Acercándome a ello iba descubriendo esta suerte de “peregrinación hacia la dignidad con un futuro de progreso y vida mejor” , todo esto dentro de una lógica del neoliberalismo.

Ocosingo queda a pocos Km. de la frontera con Centroamérica y con ello Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costarrica y Panamá. Países donde prima la  pobreza e industrias frutícolas estadounidenses, donde la agricultura es su principal fuente de ingresos, donde cada cierto tiempo aparecen huracanes como también terremotos y gobiernos impopulares con medidas que apuntan  a proteger más a las empresas extranjeras que a su propio pueblo, (todo ello teniendo a los mismos centroamericanos como relatores). Desde esa realidad parten dejando lo que tienen,  ya sea a las personas a quienes protegen y que  les enviaran dinero como a sus pertenencias apuntando su mirada a Estados Unidos. A mi en la Parroquia me toca hacerles una entrevista para recabar información y a su vez ayudar a orientarlos mejor en sus derechos de migrante, por lo que también se les entrega un tríptico para ello, además se les da alojamiento en una hospedería que se  tienen para la gente de la selva y comida. Como meta final se esta preparando una sistematización que de cuenta como se presenta este problema.

Al compartir con ellos, se puede observar a personas vestidas con tenis (zapatillas), un bolsito  y ropa ligera para poder correr y con la mente fija en su objetivo, esto se percibe cuando me presento como chileno y me preguntan de inmediato, ¿ tu también vas? o en el más de un intento que hacen de ir, cuando ya han sido deportados, o en las salidas repentinas (de la noche a la mañana) dejando sus estudios sin tiempo de llevar otra muda de ropa. En ellos y ellas se descubren a  mujeres solas o con sus maridos dejando hijos en sus países; hombres, solos y casados, campesinos, analfabetos, carpinteros, albañiles, motivados por darle mayor sustento a sus familias; niños que son mandados a buscar por sus madres después de haberlos dejados de bebés, ofreciéndoles un padrastro , linda casa y computador en su habitación.

La experiencia de emigrar es un camino sujeto de peligros y angustias que convierten el caminar en algo riesgoso. Primero dejar su familia, su pueblo, su tierra. Después salir sin sus papeles arreglados por no tener dinero o por los innumerables tramites para entrar a otro país a trabajar. Mas adelante pasar por los vecinos países centroamericanos  y entrar a México geográficamente inmenso. Cruzan todo este país de sur a Norte exponiéndose a robos de parte de la policía o personas que quieren aprovecharse, entre ellas “polleros” ( sujeto que les promete conducirlos a cambio de dinero y los deja botados ). Al llegar a la Frontera desértica se encuentran con el río Bravo, corren de la policía, o “la Migra” (Instituto Nacional de Migración), escondiéndose dentro de las cargas de los traileres (camiones) donde una buena parte a encontrado la muerte asfixiado, después  buscan un hueco en la gran cerca puesta para impedir su paso en la frontera. Y cuando ya se encuentran al otro lado les queda, aguantar el calor y frío extremo del desierto, escabullirse de la policía estadounidense y también de los disparos que les hacen los rancheros de los estados fronterizos. Y para el final está la discriminación y la falta de una reglamentación migratoria adecuada que atenta contra sus derechos. Esta necesidad de leyes para proteger a los compatriotas que trabajan en el norte, ha sido una constante de los gobiernos mexicanos, que no ha fructiferado, puesto que de la otra parte, “que no pierde nunca de vista sus intereses”, les pide a cambio apertura económica, es decir, que compañías estadounidenses puedan invertir en petróleo (que se encuentra nacionalizado), cosa que me recuerda que me encuentro en un sistema donde se cambia la vida y los derechos de las personas por el dinero y las ganancias para los poderosos. De esta propuesta se hablaba cuando llegué a México, hoy ya no se habla de ella, que no quiere decir que no siga. Pero, en este caminar no todo es malo, las parroquias se convierten en el único espacio de seguridad; en el descanso, la  cobija y alimento del camino, que todos y todas desean , obedeciendo los consejos antes de partir de sus tierras, “pasa a la iglesia que te encuentres  estarás bien allí”.

Quiero que sepan que considero normal la migración de un país a otro, o del campo a la ciudad, pero cuando se trata de un fenómeno que se presenta una y otra vez y de las características como las que se presenta acá, surge el cuestionamiento de ¿cómo se ha organizado el mundo para que exista gente  que quiera salir  de su pobreza exponiendo su vida y su dignidad?. De fondo y como primera explicación pienso en el sistema social inserto en una la lógica neoliberal, que promueve sueños basados en el dinero y que a su vez quiere mantenerse y para ello,  necesita gente que compre, también productos  de bajo precio e  insumos y mano de obra  barata, es decir , gente que no tenga estudio, que no reclame, que se sienta sin derechos puesto que están en un país que no es de ellos.

Una vez más me despido, esta vez compartiendo un trocito del corazón sufrido de esta América en la que vivimos,  que espera con paciencia un cambio desde sus nuevos brotes.....



Paulo Villablanca Quezada

    Ocosingo, 12 de octubre del año 2003. –





Estimados Compañeros/ as
MJD- Chile

Les saludo como de costumbre deseando que ustedes en cada una de  sus comunidades vayan marchando bien. En esta carta quiero compartirles un día muy especial para los Mexicanos y que para los extranjeros es una posibilidad de involucrarse en una de las costumbres profundas de este pueblo. Esta es la Fiesta de los Muertos.

Esta festividad, que une el 1 y 2 de noviembre, constituye una costumbre de muchos siglos  arraigada en las raíces indígenas muy presentes en México junto a las extranjeras en este caso las españolas.  Estas costumbres, se  actualizan con el tiempo sin perderse incorporando nuevas formas y representaciones que le dan mayor fuerza.

  A comienzos del 1900 México estaba gobernado por una dictadura militar muy fuerte, que como todas las dictaduras del continente, impuso por la fuerza medidas que favorecieron el desarrollo del capital privado, ósea el fortalecimiento de las haciendas y ranchos donde unos pocos eran dueños. Mientras, en la sociedad civil que estaba unida en contra de su dictador, no se concebía artista que no se comprometiera en la lucha en contra  de las injusticias presentes en el país. De alguna manera apoyaban la toma de conciencia , la justicia  y la dignidad para el pueblo oprimido. Uno de ellos, José Guadalupe Posada, logró sintetizar estos dos aspectos, la resistencia y la costumbre y creó una figura que representaría desde allí, a la muerte vestida de dama elegante, posiblemente una señora de alta sociedad esposa de un hacendadero o de las autoridades de aquel entonces , con todos los privilegios de gente rica mientras todo un pueblo sufría. Esta señora se llamó “La Catrina” .

Comienza todo el 31, el equipo de liturgia junto a uno de los padres, siguiendo la tradición del pueblo, hacía los preparativos arreglando un altar especial llamado “altar de muertos”, con Jesús , la Virgen y algunas fotos de muertos, además de una cantidad de frutos, vasijas con tequila, veladoras, pan de muerto, calabazas, una urna pequeñita, el rosario con flores, todo ello encima de un colchón de  funcia (ramitas de pino) muy normales en todo tipo de celebraciones. Lo mismo hacía la gente en sus casas, dejando la imagen de sus difuntos junto a imágenes religiosas y todo lo que al muerto le gustaba cuando estaba vivo.
Después, asistí como casi todos al panteón. Fui con una Marcel.la una religiosa dominica de Cataluña. Nos paramos a la entrada a observar, me llegaban, olores de comida,  carne, tacos como también cerveza; música de grupos de  rancheras y  mariachis que pasaban de tumba en tumba a tocarles a los presentes; una cantidad de gente inmensa que platicaba, se reía, caminaba, comía, jugaba y de fondo papalotes (volantines)  volando tirados por niños y adultos desde el suelo o arriba de las criptas (mausoleos). Al continuar el recorrido fuimos a una tumba  que era la de un joven ahogado. Sus padres y familiares estaban presentes rodeándola sentados en unas bancas, al medio al lado de la cruz donde estaba grabado su nombre se encontraba un atole (bebida de maíz), refresco (bebida)  medio vacío, fruta y un plato servido con su comida preferida junto a  una veladora encendida. Nos sentamos con esa familia, que observaba como velando al joven muerto en 1999, hablamos de el. Al permanecer sentado me puse a observar esa comida. Me dejé llevar por el momento y mirando a su madre sentí la sensación de que vendría a comérsela. Este momento marcaría mi visita, pues  me invadiría la tristeza.

Seguimos nuestro caminar e íbamos pasando de una en una, viendo platos y frutas diferentes, flores, papeles de colores, personas comiendo y  jugando naipes, juguetes. Entre lo visto se encontraba también, una señora Tzeltal al lado de la tumba de un ser querido comiendo sola. Esa señora representó la soledad que también estaba presente, junto al llanto y melancolía, pero sobre todo al recuerdo por el que ya se fue, siempre presente  en la foto del difunto / a.   Nuestro recorrido terminó por un rincón olvidado del panteón al lado del hospital, donde no había arreglos ni nada, solo tumbas solitarias, nos paramos arriba y  comenzaron a contarme la historia de los zapatistas y civiles muertos en el comienzo de la guerra en 1994, dejados allí por los militares que los tiraron a una fosa común para que no quedaran en la calle. Me impactó nuevamente lo feroz de la guerra sobre todo las que se producen dentro de los países, la que en el caso de México enfrentó a indígenas y militares, perdiendo el pueblo y ganando el poder militar. A estas tumbas solitarias las recordamos en ese momento sumándonos con seguridad al recuerdo de algunas familias en el interior de la selva.

Dejamos el panteón a oscuras, pues se había bajado el voltaje de la luz, dejando espacio para que la cantidad de veladoras iluminara cada tumba como también mi imaginación al recordar la creencia de que se deja comida a los muertos para que vengan y se la coman. Al terminar esta celebración el 2 de noviembre en la noche, sentí movimiento en la Parroquia y era el altar de muertos que había congregado en torno al rosario a un grupo de personas. Estas  después, desarmaron el altar repartiéndose las ofrendas colocadas, que al igual el pueblo mexicano, se las comieron en un ambiente de comunión necesario y característico para recordar lo que dejaron y lo que ofrecen este nuevo año a los que ya se fueron con Dios.

Me conmovió esta fiesta, me hizo pensar  como yo enfrento a la muerte como también a mis muertos. Pensé en la cultura mexicana y descubrí lo importante de la memoria colectiva y lo que el recuerdo puede ser para las costumbres de un pueblo. También pensé  en Chile, en el sin sentido de Hallowen  y  en la  memoria que tiene  y descubrí la desagradable sensación de que ésta empieza y termina con Pinochet.

Me despido de ustedes, satisfaciendo estas ansias de compartir lo diverso que Latinoamérica tiene y que nos hará pegar el salto de la patria pequeña a una grande....

Paulo Villablanca Quezada


Ocosingo, 9 de noviembre del año 2003.-




“...Para la solución de problemas en el mundo se usa la violencia. 
Nosotros nos proponemos construir una casa diferente a la que construye el neoliberalismo, los que construyen esta casa piensan y afirman 
que lo mejor para resolver conflictos es la violencia, 
gastan más dinero en militares, paramilitares y carceles. 
Nosotros estamos seguros de que la violencia no es camino de vida,
 es camino de muerte...”

XV Asamblea de Jefes de Zona, Tuhuneles y Diaconos
Ocosingo, Septiembre 2003.-

Estimados compañeros/as
MJD- Chile

Les saludo, como de costumbre, desde estas tierras que ya empiezan a despedir el otoño con algo de frío refrescante  distinto al normal calor húmedo tropical. Deseo que esten bien y que sus proyectos de misión marchen en compañía del Espíritu de Dios.

Les escribo para contarles de un tema que para mí ha resultado interesante y de gran motivación para iluminar nuestra realidad. Pero antes de continuar quiero expresarles que  que son intensionadas las críticas que a veces se dejan entre ver  en mis cartas. Siento que éstas son buenas y necesarias, me iluminan y nos pueden iluminar para aprender  de otras realidades aspectos que la nuestra no tiene, esto creo que es dialogar en este mundo globalizado. Mis intensiones son que algún día otro voluntario/a en Chile aprenda aspectos que nuestra realidad ofrece también.

El trabajo con los indigenas, ha sido y es un eje de la Orden aquí en Mexico. Este trabajo implica acercarse a una cultura distinta a la propia, inbuirse en su lengua, sus tradiciones y costumbres, para después desde allí evangelizar.  Aspectos  que trabajan son  la conciencia del mundo en que vivimos, los signos de muerte que se presentan y la dominación de los poderosos que siempre amenaza. Esta evangelización al pueblo hace que Dios se manifieste llamando a todas y todos a la unidad y la liberación.

Por tres  días en noviembre se realizó un encuentro que se llama Rural O.P.  que tiene por objetivo el compartir las realidades a las que se enfrentan los Dominicos y los equipos de pastorales en los cuales trabajan, ( estados de Oaxaca, y Chiapas, ademas de Centroamerica) todo a la luz de la Teología India. Fue algo muy interesante para mi acercarme a este tema desde el estudio. Y además observar desde mi rincón como los padres de esta parroquia desde la decada del 70 hacen memoria de cómo el pueblo fue cambiando cuando a ellos les tocó acompañarlos. Para mi era presenciar, como los sujetos se transformaron y transforman una Iglesia que desde la palabra de Dios aporta con su  particularidad. Ellos  la  llaman “Autoctona”.

Desde que llegué me ha llamado mucho la atención la reflexión crítica del mundo en que nos insertamos, reflexion que no se queda allí, sino que es capaz de dar una propuesta, un proyecto de vida distinto al conocido, inserto en el evangelio,  que los hace a todos/as constructores de su realidad. En medio de la selva a un curso que asistí, se presentaba una pregunta y era ¿ como vivimos la cultura hoy día? Ellos contestaron con cuatro señas (dibujos) ; un camión (micro) una persona llorando con la palabra problemas, una persona con las manos arriba con la palabra resistencia y una iglesia en medio. Me sobrecogí al ver como sale desde su corazón la crítica a esta realidad (sobre todo económica) que les impacta y los hace  sufrir, pero resisten y mantienen a Dios en medio dando fuerza para recuperarse de sus trabajos y seguir el camino de la Palabra de Dios. El camión  (donde van los agentes de pastoral) quedó en  un plano menos central.  Todo lo anterior,  es parte de la Teología India que consiste en la experiencia de Dios que los pueblos indios hacen en su propia experiencia. Y por tal razón es que la transacción de cultura,  bosques, animales, selvas y  tierra  en el mercado, no se encuentran dentro de lo que Dios quiere para ellos. Tampoco el cambiar sus ritos, costumbres y cultura, pues Dios se les revelo de otra forma, aparte del Cajual (Señor) Jesus que les compartieron los españoles y que ahora lo sigue haciendo los mexicanos. El cambiar significaría también perder la revelación que hace Jesus de Dios y que se encuentra también en su pueblo, fuerte y unido , en lucha para que  en sus tierras haya vida.

Para mi, desde que llegué me asombré con la conciencia de pueblo, y las esperanzas que ofrecen a personas que los conocen, pues llegué dentro de la filosofía del fin de la historia preguntandome ¿a que más se puede aspirar? y aquí descubrí  todas las aspiraciones que se  logran, que en el fondo me hacen sentir un mundo mas humano, digno y justo, al que ofrece el neoliberalismo  por medio de la globalización, con su depradación de recursos naturales y su cultura donde todos somos consumidores de algo. Todo ello no puede ser posible si no somos capaces de despertar nuestras conciencias y descubrir a Dios en nuestro pueblo haciendo un camino distinto y proyectándose en nuestras sueños y esperanzas. Yo creo que esa es la verdadera solidaridad y opción por los pobres que podemos hacer nosotros los y las jóvenes dominicos chilenos/as. Esa puede ser la nueva propuesta para no quedarnos en la construcción de mediaguas nuevas (casas de un cuarto) para mejorar las mediaguas mas viejas.

Quiero contarles una reflexion  que se desprende de este encuentro, y es que en mi región donde se encuentran los mapuches del campo una familia me invitó a un Nguillatún (discúlpenme los sabedores si me equivoco al escribir la palabra) una celebración indigena propia, hecha en un ambiente de oración, comunidad, baile y comida. Aquí la comunidad oraba en su forma al Gneguechen (creador) y yo también. Pero no podía sentir tranquilidad, al contrario mi corazón se llenó de temor y angustia. Por otro lado, aquí en una celebración en una ciudad maya, al integrarme a  una oración dirigida por  un principal tzeltal (servicio a la comunidad que prestan los más viejos) donde vi al caracol sonar, las 13 candelas quemarse,  el pomp oler y la juncia pisar, sentí gran tranquilidad, paz que me hace sentir en dialogo con el Señor. Es en este encuentro y a la luz de la reflexión teológica,  es que pude darle forma a  estas dos  sensaciones muy distintas, ...  la  tzetal fue un gracias muy profundo y sereno, una alabanza que parte de la tierra y de su historia por la fortaleza de su cultura que no se ha dejado aplacar por la explotación  española y la presión del neoliberalismo que los amenaza con ser nuevamente dominados, un gracias porque el pueblo sigue unido, y porque Dios se encuentra con ellos ... la mapuche  fue una suplica de lo mas adentro de ellos mismos, petición que se transforma en ruego al Dios creador  de vida para que termine el sufrimiento de su pueblo,  para que las forestales terminen con su plantación y corte de arboles, para que los perdone por dejar que sus costumbres y su lengua se vayan perdiendo, para no seguirse haciendo egoístas porque los gobiernos le dividieron  sus tierras colectivas con sus leyes hechas en las ciudades grandes, para que los huincas (hombres blancos, sinónimo de ladrón)  se transformen en peñis (hermano, unido por la tierra).

Me despido con los ojos en Chiapas y el corazón en Chile, remirando mi esperanza y despertando mi conciencia para comenzar a construir la gran casa diferente....


Paulo Villablanca Quezada

Ocosingo 2 de diciembre del año 2003.-




“...Por eso, mucho te suplico, Dueña mía, Reina y Niña mía,
 que a algunos de los nobles más valiosos, los conocidos, estimados y respetados, 
les des el encargo de pasar y llevar tu mensaje y tu palabra, para que le crean.
 Porque, ciertamente, yo soy un campesino de por allí, un cordel, una escalerilla,
 la mierda del pueblo, soy hoja, me mandan, me tienen que llevar a cuestas;
 y tu, Hija mía la más desamparada, Niña mía, Señora y Reina mía,
 me envías a un lugar por donde no ando y no paro. 
Perdoname, daré pena a tu rostro y a tu corazón, 
te daré disgusto y caeré en tu enojo, 
Señora y Dueña Mía...”

Extracto del diaologo entre San Juan Diego y la Virgen de Guadalupe
 Nican Mopohua 39-41
(Traducción del nahuatl al español por Clodomiro Siller)

Estimados Compañeros/as
MJD- Chile

Les saludo desde las nubes del norte al calido sol del sur deseandoles un feliz año nuevo y esperando que  esten disfrutando de sus vacaciones de verano y que sus misiones se encuentren en marcha. Les escribo para contarles que estoy bien, y que sigo disfrutando de la misión en la que me encuentro. Diciembre es un mes para compartir, la navidad invita a ello, pero esta carta es para contarles de otra celebración como es  la fiesta de la Virgen de Guadalupe.

Hace mucho tiempo como ustedes ya saben, existía en el actual Mexico dos grandes imperios, el Azteca situado en el centro o Tenochtitlan donde hoy es la ciudad de Mexico y el Maya situado en el sureste y Centroamerica hasta Honduras. Culturas que se desarrollaban y crecían en campos muy diversos como poesía, pintura, astronomía, matemáticas, entre otras. La llegada de los españoles marcó la vida de estas culturas, la que en el caso de los Aztecas fue la destrucción de todo lo conocido para asumir vía imposición, las costumbres, lengua y tradiciones de los recien llegados. La evangelización se desarrollaba en ese contexto existiendo estilos de ella, unos que se sumaban a los conquistadores en esa imposición y otros que daban un alto a ello, recordemos el caso de Bartolomé de las Casas por ejemplo. La situación era dificil para los indígenas, ver destruida toda su historia y cultura, además de sufrir atropellos y esclavitud producía sufrimiento y desesperanza. Eran muchos los afligidos de esta America morena y el Plan de Dios debía desarrollarse. Un indígena  llamado Juan Diego, sería el mensajero de la misma Virgen que se apareció en un cerro llamado Tepeyac.

Este “indio”  hoy Santo, salía de su casa a escuchar la catequesis donde debía caminar unos kms. Un día todo cambió para él,  pues a su paso se le presenta la Virgen que le da un mensaje para el obispo. Juan Diego acepta ser su mensajero, va donde el obispo y este no le cree. La Señora se le aparece nuevamente y el obispo duda   y además le pide una prueba, los guardias lo vigilan. Ahora Juan Diego tenía su tio enfermo y ya moribundo y debía ir a buscar al padre para su confesión. Este Juan intentó tomar otro camino para hacerlo rápido, la Virgen se le presenta  nuevamente y sana a su tío. Ahora le pide que vaya a la cima del monte y corte las rosas que se encuentran allí, rosas que no podían florecer en invierno. Juan sorprendido por aquellas rosas las hecho a su ayate (especie de  manta.) La Virgen le pidió que solo mostrara las rosas al obispo. El mensajero así lo hizo. Llegó hasta su casa y los guardias no querían dejarlo entrar llamandolo mentiroso, pero su mensaje tenía que cumplirse. El obispo apareció y Juan le mostró las rosas soltando su ayate. Sorpresa y admiración fue de todos los presentes al ver no a las rosas sino a la misma Virgen María grabada en su ayate, morena y de signos indígenas.

Hoy ese ayate, es el centro de la Basílica de Guadalupe en el Tepeyac, donde el obispo de Zumarraga mandó a construir en el siglo XVI lo que la Virgen le encomendó a través de un excluído de aquella sociedad de conquistadores y finqueros (dueños de hacienda.) El manto donde se encuentra la Virgen ha sido analizado y no logran desifrar el misterio de su pintura. Lo que para los científicos es misterio para los miles de visitantes de ese lugar es sencillamente la obra de Dios a través de su madre, dejandolos el mesaje de paz y amor y trayendo consuelo a sus hijos americanos.

El mensaje Guadalupano caló ondo en todo México trayendo una luz renovadora a la evangelización y a los indígenas trayendo esperanza en esa madre del Dios creador nahuatl (cultura paralela a la azteca) como está escrito en los relatos de su aparición. El mensaje también ilumina los pueblos indígenas de hoy mensajeros de la paz y amor, tal cual son y tal cual viven capaces de iluminar una sociedad y proponer un mensaje de vida desde su vivencia de Dios. De mi parte me sorprendió la hermosura del dialogo de la Virgen y San Juan Diego y de la importancia que todo México le da a su Madre agradeciendole la bendición de su mensaje en esta tierra.

La celebración comienza entre el 8 o 9 de diciembre, que es la fiesta de San Juan. Salen de las comunidades antorchas guadalupanas, hombres, mujeres, niños/as y ancianos a veces, que preparados van a buscar el mensaje de la Virgen a una parroquia elegida previamente o a la misma Basílica en la capital. Su vestimenta son guaraches (chalas) y un traje de manta (arpillera mas delgada), su ayate con la Virgen grabada y  el lugar donde vienen. Llevan sobre todo la antorcha con fuego encendido signo del mensaje que quieren buscar para encender los corazones de su parroquia corriendo todo el trayecto en relevos y pasando la noche en la parroquia del lugar que les tocó. La condición es que su antorcha no se apague.

Me despido de la tierra donde existe una virgen que ilumina  todo Mexico, que  es la madre que no está ausente y es el orgullo de  sus playeras (poleras.) Es también la patrona de las ermitas, y   lugar importante dentro de las imágenes de los templos. Es la celebración religiosa de todos los altares de las casas y  motivo de los cohetes que suenan y fuegos  artificales que revientan en su víspera.

Me despido de este Mexico que es América, cuando es tierra de sufrimiento indígena, cuando la economía excluye y los pueblos indios pasan a ser como Juan Diego ante un obispo que no les cree pidiendole pruebas y  ante una sociedad que tiene guardias y  vigila...

Paulo Villablanca Quezada

Ocosingo, 2 de enero de 2004. -




..Por los caminos de América tanto dolor de llanto,
 nubes, misterios, encantos, pueblos de un pueblo que va.
Hay cruces en los senderos, piedras manchadas de sangre,
 que apuntan a la ruta cierta que lleva a la Libertad
Por los caminos de América, hay monumentos sin rostro, 
héroes de risa y mal gusto, libros de historias en color 
Hay bustos de dictadores, soldados tristes callados, 
con ojos desorbitados viendo avanzar el AMOR
Por los caminos de América, tocan los indios sus flautas, contra las leyes y pautas con que los quieren uncir, 
A la guitarra los niños, los negros con sus tambores 
y el corazón con las flores de la fiesta por venir...

Cancionero Diocesano
San Cristóbal de Las Casas
Estimados Amigos / as
Misiones SERVANDUS

Les saludo desde estas tierras de los antiguos mayas, de indígenas con rostro cuerpo y corazón que están aquí cada vez más presentes en este México como en el mundo. 

Se sorprenderán con esta carta, la expreso dejando de manifiesto mi cariño y estima, en agradecimiento al suyo que me ha estado acompañando desde que salí en Chile y llegué a México, pues me despidieron y me recibieron en estas tierras que hasta ese momento eran lejanas.

Chiapas, es sin duda una tierra  muy diversa, donde me ha tocado pasar por varias cosas. Son interminables, entre ellas:  entrar a un caracol, ver como se enciende la violencia en una protesta, llegar al corazón del cielo en una pirámide maya,  conocer las palabras que salen de un corazón, jugar a ser invisible frente a los militares, conocer una culebra en persona y no enfermarme de espanto, saber de mordidas, que al parecer, se le han agregado robos,  verme en el espejo de cada hermano, dolerme con la pobreza de cada rincón, llegar al margen del sistema económico que es también social, aprender a cultivar mi paciencia en las oficinas de la Migra... entre otras. Todas las experiencias son buenas, aunque algunas pueden ser tachadas de negativas, pero son tomadas como toda realidad, llena de cosas buenas y malas. Al futuro le tocará no dejar que lo malo le gane a lo bueno, pues se pelean constantemente.

Una de las experiencias que viví se las quería compartir, ya que es una de las mejores muestras de lo que es Chiapas. Les cuento, todo empieza cuando un estadounidense o gringo (que pudo ser cualquier otro extranjero) llegó como parte de un trabajo de investigación para su carrera de periodismo. Se encontraba con mucho problema, pues su español no era muy bueno.  Lo acompañé a una comunidad cercana a la cabecera. Comienza lo interesante, cuando la comunidad nos recibió y le escuchó. La comunidad entonces le contesta:  siempre vienen muchas personas al igual que tú y  seguimos con nuestros mismos problemas. Después de un silencio le preguntaron ¿ en qué cambiaría nuestros problemas?.  Después de eso, hubo más dialogo y accedieron a dejar sacar fotos a sus casas.

Cuento esto, porque me llevó a reflexionar. Esta reflexión  es que a Chiapas siempre van a llegar extranjeros, religiosos, religiosas, turistas, ustedes, yo, estudiantes, hasta el mismo Marcos  y otros miles. Para todo el que llega  está la  pregunta ¿ en qué cambiaría nuestros problemas?. Sentí esta pregunta directa al corazón de cada uno y pensé en las múltiples respuestas. Respuestas son el servicio, la misión, la ayuda humanitaria, el trabajo, o la lucha armada. Pensé en mí también y en mi forma de responder la pregunta, y la  opción que tengo de responderla en mi realidad. Pero escribiendo estas letras también pienso en ustedes  ¿ cual es su forma de responderla?. 

Sentí que para responder debíamos preparar nuestro corazón para escuchar esta pregunta, los extranjeros y turistas que pasan sin comprometerse no la escuchan, me alegré de que ustedes si la escuchan, pero nuestras respuestas no siempre se mantienen con el compromiso suficiente para perfeccionarla cada año. ¿ Cómo la responderán este año?

La pregunta va a nuestro corazón, el personal y el comunitario, este año por las noticias que han llegado por acá, empezó un tanto difícil para  su grupo, pero ¿ no será ello un nuevo llamado  a mantener viva la energía que surge de ustedes volcando todo lo aprendido en su misión hacia la fortaleza del corazón de SERVANDUS? ¿No será una forma de, a pesar de las dificultades, que son mínimas comparadas con las que viven las comunidades acá, puedan mantener vivo ese llamado que viene de Dios a comprometerse más de lleno, tomando una camino de espiritualidad como el mostrado por Fray Servando?

En un año cerca de la naturaleza, los indígenas como los que vivimos acá, nos damos cuenta de los ciclos, del tiempo de lluvia, el de los nortes, el de cosecha, pero también está el de siembra, que coincide con la semana santa y la venida de misioneros ¿ están preparadas para remover la tierra y ayudar un poquito a que las semillas que el espíritu pone en las comunidades siga teniendo buenos frutos?

La misión no se queda solo en México es una misión también de América, pues Chiapas es América, la que busca la liberación, la que  es heterogénea, la que está llena de colores y sabores, la luchadora y esperanzada. Pero también la de  conflictos, la sumisa, desesperanzada y sufriente, reprimida por un orden económico y social que está haciéndose personal en la medida que se observen cada vez más la ambición, el poder y el individualismo. En ésta América vivimos la de la eterna lucha, la de la esperanza  que convoca a todos y todas.

Esta carta también es fruto de la amistad, la de cuestionamientos, preguntas que me surgen y que humildemente me atrevo a hacérselas, pues siento  que la amistad también es eso, preguntar y responder, que es dar y recibir también.  

Su  misión es bella y exigente, remueven la tierra y colaboran para que haya frutos. Van a compartir la mejor época, la de esperanza, la de sueños  e ilusión... el comienzo de la  espera del  fruto nuevo para la tierra nueva que esperamos todos y todas...
Paulo Villablanca Quezada


Ocosingo, 27 de enero del año 2004. -





...Dichosa mujer la que sabe ser fiel
al quehacer de implantar la justicia y la paz 
Bendita será la mujer que hace opción
por la causa de Dios 
por la ley del amor...

Para que edifiques y plantes
Cancionero año jubilar
Diócesis de San Cristóbal de las Casas

Estimados compañeros / as
MJD- Chile

Les saludo desde este lugar de misión, esperando que ustedes se encuentren bien en sus merecidas vacaciones, descansando su cuerpo y corazón para marzo que es comienzo de año estudiantil y pastoral. Estoy escribiéndoles nuevamente. Esta carta, la número diez,  hace que mi pensamiento vea el tiempo que ha pasado y como cada carta exploró un poquito de esta realidad que me tocó vivir. Diez cartas  fueron y ya me quedan dos, pues doce serán las necesarias para estrechar este contacto, una en cada mes del año, doce puentecitos que nos comunicaron y nos sensibilizaron.

En esta carta les contaré de una visita a una zona de trabajo pastoral muy difícil, por la lejanía y particularidades. Esta zona se llama Marqués de Comillas y se sitúa en el extremo sur de Chiapas, en el límite de América del norte, donde solo basta un río para estar en la hermana menor de las Américas (geográficamente hablando.)

Marqués de Comillas antiguamente era parte de Ocosingo, después políticamente se dividió en municipios (comunas) pastoralmente era parte de la parroquia y actualmente están en formación de una, se llama Misión San José a cargo de los Hermanos Maristas. Esta tierra es el centro de la Selva, clima húmedo y caluroso, es frontera con Guatemala  que en la década de los ochenta recibió refugiados de la guerrilla de ese país, como era un extremo, el gobierno les dio tierras a familias del centro de México para que lo poblaran, familias distintas que no se conocían y con distintas visiones de mundo. Actualmente como parte de la globalización, existe un movimiento de personas muy grande principalmente migrantes de paso al norte, pero con ellos traficantes de droga, y el temor siempre latente del trafico de armas. Existe una presencia militar “abrumante” en cien kilómetros 5 retenes (puestos de control militar), uno en cada poblado más el cuartel militar. Lo revisan todo, anotando la identidad de todos los que vamos por allí, llegan también hasta grabar y fotografiar las personas que entran o salen, esto trae consigo quejas de abuso y hostigamiento militar. Junto a lo anterior existen también, centros nocturnos, drogas, corrupción y delitos sobre todo asesinatos.

El trabajo pastoral de los hermanos Maristas y con ellos el de la Diócesis está inserto en esa realidad. Me han invitado a unas actividades con jóvenes en los que me salido bien contento y animado con toda la energía y entusiasmo de la juventud de esos lugares. También, fui a una visita a una de las comunidades que se llama Quiringucharo, donde acompañaba a una hermana para el trabajo con las mujeres, organizado y articulado por la CODIMUJ (Coordinadora Diocesana de Mujeres.)

Fue un encuentro de mujeres y para mujeres, algunas llegaron con sus hijos pequeños,  traían bolis (helados de bolsita) para ganarse unos pesitos extras, una la vino a buscar su marido y a la otra la acompañó todo el encuentro, unas estaban enfermas, otras pendientes de su hijo en la escuela y de la información que daban por  altoparlantes en el centro de salud. Todo ello no impidió el trabajo, la vida de las mujeres se presenta así, aprenden a vivir responsables  de todo,“ la cultura”  les enseñó a vivir así.  La reflexión apuntó a fortalecer su corazón insertó en aquella realidad.

El análisis por comunidades, fue en función de la política, economía, sociedad y religión. Cada grupo sacó sus realidades, y de a poco fueron mostrando un panorama poco alentador. La hermana Dorys (Colombiana, Dominica de la Presentación) fue complementando su análisis con lo mundial y la pirámide en la que se está convirtiendo nuestra realidad, donde las transnacionales están en la cúspide, después los presidentes y gobiernos, después los comerciantes  junto a los políticos y por último la gran base que es el Pueblo. Este análisis  iluminado por la palabra de Dios,  mostró como Jesús habla con las mujeres y de como ofrece agua viva para que la mujer samaritana no vuelva a tener sed. (Jn- 4)

Lo interesante de este encuentro es como se muestra una realidad adversa para todos y todas. Desde lo alto del imperio del mercado que impone sus políticas económicas y la dependencia de pobres a ricos, como de mujeres a hombres, hasta las injusticias que presencian en sus comunidades. También resulta interesante como en el análisis que hacen entre todas actualizan la palabra de Dios en este tiempo, descubren el camino de Jesús hoy en día frente a toda la adversidad que presenta nuestra sociedad de hombres, poder y dinero. Se muestra un conflicto entre las dos realidades, la materialista y la eterna esperanza  que se llama hoy en América, lucha por la igualdad, justicia, superación de la pobreza, salud, comunidad, armonía con la naturaleza, amor, Dios.

Frente a un caso, de falta de médicos para atender a una señora, conversaron y llegaron al acuerdo de que un plantón (protesta) frente a la presidencia municipal (municipalidad) es la mejor opción, ya han reclamado y si no llegaron a lo que querían por lo menos dejan el camino abierto para que el miedo no les gane a la comunidad. Ese plantón iba a mostrar un camino a las demás e iba a contribuir con un acto a la historia de reclamos frente a las injusticias. Es el camino que decidieron. Respetable, si se la juegan por una comunidad en la que Cristo se encuentra iluminándole sus pasos como mujeres que no pueden quedarse calladas frente a lo que pasa en el mundo.

Me despido como de costumbre, sintiendo una parte de la lucha de las mujeres que a través de la historia, en sus realidades concretas, cambian un poco su mundo que es el mundo de todas las que han sufrido en manos de la sociedad masculina de competencia, agresividad, negación de sentimientos, lucha por el poder...

Paulo Villablanca Quezada

Ocosingo, 8 de febrero del año 2004. -





¡OH tu hermosura del día!
¡Tu fuerza Omnipotente!
Tu corazón del cielo, corazón de la Tierra
Tu dador de la vida, dador de la riqueza,
dador de las hijas y de los hijos.
Vuelve hacia acá con gloria tu riqueza,
concédeles vida y desarrollo a tus hijas y a los hijos.
Que se multipliquen y crezcan los que 
han de alimentarte y mantenerte

Oración de la cruz maya 
Dirección al nacimiento del sol
Estimados Compañeros /as
MJD- Chile

Reciban mi cordial saludo desde estas tierras acogedoras del norte. Les  escribo nuevamente deseándoles que estén bien en este comienzo de año estudiantil y laboral, después de las merecidas vacaciones.

En la carta pasada, intente describirles que ya me queda poco acá en la Misión y que a finales de abril me regreso con el corazón satisfecho a mi tierra. También les contaba que la comunicación con ustedes era como un puente y que serían 12 cartas las que enviaría. Hoy después de una reflexión en torno a lo escrito les comunico que los ciclos aquí en el mundo maya se cierran con el 13 que es lo que demora el sol en recorrer el Corazón de cielo, Corazón de la Tierra. En honor a ello les escribiré 13 veces. También al descubrir que lo escrito era un puente, pasarán a tomar ese nombre. Cada uno nos llevará a un lugar especial. Es así que la carta uno será el “puente a la defensa de los indígenas”; la carta dos “puente a la misión en tierra maya”; la carta tres “puente a la vida del interior de la selva”; la carta cuatro “puente al movimiento social”; la carta cinco “puente a un proceso histórico”; la carta seis “puente a la América migrante”; la carta siete “puente a la memoria que dan los muertos”; la carta ocho “puente a la vivencia de Dios indígena”; la carta nueve “puente al mensaje guadalupano”; la carta diez “puente a la fuerza de la mujer organizada” y este presente “puente a la madre tierra”. Al terminar este ciclo espero que este nombre signifique en ustedes uno de los tantos  caminos que la vida ofrece, siendo la valentía el requisito para cruzarlos y descubrir lo que espera del otro lado.

En este puente quiero contarles sobre una vivencia de entrar en contacto con la creación en lo diverso que se nos presenta  a los humanos, que en el caso de Chiapas es la selva húmeda tropical. Cuento esto además porque coincide con el tema anual de la gira que hacen los agentes de pastoral y ateletic (servidores) a cada una de las aproximadamente 380 comunidades católicas en el territorio parroquial. El viaje fue en camioneta por 8 horas de camino difícil. Durante la llegada alojamos para descansar y preparar la entrada. A las 6 AM nos vienen a buscar enviados de la zona (grupo de comunidades organizadas pastoralmente) para ayudarnos con los bolsos y el material que llevábamos. Comenzó el viaje la aventura en uno de los muchos cuarteles militares que existen y que sacan fotografías a las caras nuevas. El lugar al que íbamos se llama Reserva de la Biosfera Montes Azules  donde no hay caminos para carros, solo a pie y en avioneta. Fue un camino protegido por la niebla matinal y el aire fresco que hace de febrero un mes de visitas a las comunidades. El camino fue pausado cuidando de no resbalar con el abundante lodo, en línea y respetando no rebasar al hermano que va adelante que se desempeña como guía y protector del grupo en caso de víboras. De pronto ya de mucho mirar al suelo, levanto mis ojos y adelante tengo el corazón de la selva y punto central de la zona que es un lago de aguas cristalinas, escondido entre los abundantes cerros, de nombre “ Miramar”.

Había un bote esperándonos, como éramos varios, no cruzamos en cayuco (tronco ahuecado, especie de canoa). El navegar fue tranquilo, con llovizna que llegaba a la cara, cosa que no impedía ver el rumbo ni escuchar que ese lago era casa de lagartos en sus orillas. De pronto un hermano da la orden  a los marineros (remeros) cambiar de dirección. Nos dirigimos a una isla  a las orillas. Estas son como casas, lo espeso de la vegetación sirve de techo,  mientras los pájaros parecen dialogar con los zaraguatos (monos) que gritan. Nos bajamos y mi corazón palpitaba de expectación por lo que venía adelante. Mi sorpresa fue encontrarme y encontrarnos con una construcción maya de piedras. A pesar de todo, existen aún descubrimientos. El único vestigio de que habían pasado antes por allí fue el no ubicar la cabeza de uno de sus figuras humanas, que como comentario general, fue robada por alguno de los turistas que el viento del norte (mal viento para los indígenas) trae.

Al llegar a tierra firme, nos esperaban con caballos y comenzaría la cabalgada por la zona. Paisajes exóticos mezclados con la milpa (plantación de maíz) y un poco de praderas con ganado son los parajes iniciales. Mas adelante continuaría los cerros que son a pesar de sus dificultades un camino para conectarse. Entre ellos el árbol más grande visto que es una Ceiba (árbol sagrado) cuyas raíces eran de dos metros de alto y unos tres de largo y que en el medio se levanta el tronco que comunica al cielo, rodeado por diez hombres aproximadamente. Durante el caballo la conversación, entre ellas el temor a viajar de noche por el jaguar que ataca a los hombres. En tanto, una boa vimos en el camino que estaba recién muerta. Los saraguatos gritaban y las guacamayas aparecían (especie de loro de treinta cms y como de un kilo y medio de peso). Los insectos son diversos también, los que menos mal, no conocí porque las picaduras son un riesgo de paludismo (malaria).

Parte del trabajo fue mostrarles a la naturaleza como forma humana y reconocer en ella a una mujer que es la madre. Es el regalo que Dios nos regaló para cuidar, les mostramos también que ellos son parte y que el no cuidar su cultura y tradición significa no cuidarse. Un trabajo centrado en ellos, como campesinos que se encuentran en contacto directo con todas las maravillas que el resto del mundo convierte en dinero. Una preocupación que se hace parte de la gente que ha logrado ver una mujer en el mundo y que se preocupa por ella y su cuidado, pues esa gente no es mal agradecida.

Pensaba en esa mujer que en Chile su pelo es de ondas del mar, su columna es la cordillera, su sangre de río lleva abundantes de peces, su pecho de volcanes, sus labios de copihues (flores rojas en forma de campanas), su cuerpo de bosques frondosos con brazos de araucarias. Pensaba en los mapuches como cuidadores y  comprendí la angustia y movilización que hacen solo apoyados por su organización que de a poco agarra fuerzas. Me preguntaba por el legado de sus antepasados sacado y vendido rápidamente a los museos cuando lo descubren los constructores de carreteras. También por el bosque nativo que alguna vez tuvieron o  los árboles que habían antes de los eucaliptos y pinos.

Me despido de ustedes con el entusiasmo de sentir que todavía quedan cosas que descubrir, desde el comienzo del puente a la madre tierra que  quiero cruzar algún día (al igual que ustedes), para no  ver una mujer maltratada y estéril, sin ningún pueblo capaz de  cuidarla y alabarla como el regalo que es, pues las fuerzas habrán sido agotadas sacando frambuesas, uvas o tomates para cualquier empresa agroindustrial en el camino de proteger lo único en Chile nadie se atreve a criticar como es la economía....

 Paulo Villablanca Quezada

Ocosingo, 10 de marzo del año 2004. -



A: Familia Dominicana
     México

       
Reciban mi cordial saludo desde estas tierras del sur de México, específicamente en Ocosingo Estado de Chiapas.

Les comparto que me llamo Paulo, soy miembro del Movimiento Juvenil Dominicano de Chile y que participé durante abril del año 2003 y abril del año 2004 del Voluntariado Dominicano Internacional (DVI). Este me condujo en la dirección que mi corazón ansiaba, la de una experiencia de trabajo misionero que me llevara a forjar un mayor compromiso con las misiones dominicas y en este caso no dominicas de la Iglesia, específicamente en la Misión de Ocosingo- Altamirano.

Ha sido un trabajo fuerte, la realidad indígena clama a cada instante por el desarrollo de ideas y sentimientos que lleven a forjar un ser indígena autónomo y dueño de su futuro, en comunión con la Iglesia universal través de  su vivencia comunitaria de una iglesia particular, autóctona y de los pobres.

Hoy, a poco tiempo de marchar a mi tierra y haciendo un balance de mi experiencia, me voy  muy contento de haber conocido una representación  de las  distintas ramas de este árbol unido al tronco forjado por monjas y frailes hace ocho siglos atrás. Es así que a través de ustedes les doy gracias a:
los Frailes de San Cristóbal y Ocosingo
las hermanas Dominicas de la Presentación de Ocosingo
las hermanas Dominicas del Rosario de Altamirano
la comunidad de seglares dominicos de Santa Catalina de Siena
el Movimiento Juvenil dominicano de México
y el grupo de Misiones Servandus  actualmente en la Parroquia  de la Candelaria

En nombre del DVI y del mío propio es agradezco toda su hospitalidad y sobre todo fraternidad, las  que me han hecho sentir como parte de una gran familia.

Me despido con los deseos sinceros de que Dios los siga bendiciendo con vocaciones de servicio e ideal, ya sea,  religioso / a, seglar y juvenil que lleven a hacer crecer y enriquecer la Iglesia de Dios aquí en México como en el mundo.

En Santo Domingo

Paulo R. Villablanca Quezada
MJD- Chile
Voluntario Dominicano Internacional

Ocosingo- Chiapas, marzo 2004. -

No hay comentarios:

Publicar un comentario