La casa en lo alto nunca deja de construirse, se forja como un nido de aves que se pone a prueba con las estaciones. Las casas son hacia afuera y los hogares son hacia adentro, es que los humanos necesitamos calidez, porque la vida en lo alto se despliega y la naturaleza nos observa. Siempre las personas nos cuidamos, desde que el fuego se instala como el humano compañero de la experiencia vital.
Los hábitos son seguridad y condición para proyectar deseos
Hogar son las plantas y un florero adornando al centro de la mesa, son los postres que nos esperan, son los días del lavado de ropa y secado atendiendo al vecino sol. Es leña que guardar y pasto que cortar. Hogar son las fiestas, videojuegos y películas. Hogar es ser testigo de una tradición de cuidados que empuja la creación de maternidades que acompañan. Rutina y seguridad de hábitos que forjan un mundo seguro donde proyectar deseos.
Nuestros cuerpos son un hogar que cuidamos con placer
Hogar son caminos, rutas inhóspitas y casas abandonadas, recorridos por los senderos, cuerpos en movimientos que florecen y se renuevan. Hogar es la capacidad de reaprender, de reciclar y de convertir las experiencias en tierra para nuevamente sembrar. Hogar son tus abrazos, hogar son mis ojos. Es resolver las deudas de la vida y vaciarnos de pensamientos infructuosos. Nuestros cuerpos son un hogar que vigilar, son logros diarios y aperturas a una vida repleta de muchas posibilidades.
...la casa encumbrada nutre sentidos, tres aves crecen frente al volcán
han aprendido que la vida tiene varias perspectivas y en sus alas aprenden a confiar...

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