De entre varios te elegí. Interpretación libre desde una ilustración del uruguayo Carlos Reissig

https://www.facebook.com/carlos.reissig.3


Ocupo todos los espacios donde no estás. Creo que hoy, mas de lo habitual.  Observo y te veo en una esquina. ¿Que sucede?

Me pasa que me agobio, necesito música. Mis notas son tímidas. Son polen en un día de lluvia, gruesas partículas amarillas que no logran esparcirse. No las escucho, creo que porque estas tú.

Son bellas palabras, pero ¿ por que me culpas? Sabes que soy silencio y ocupo un lugar que muy pocos reconocen. Muchos se quejan, sólo algunos me oyen. Siente agradecimiento por ello.

Yo te escucho, más me invades. Me molestas y persigues en demasía. Me das miedo.

Jamas ejercí daño alguno, pero me hago notar. Acompaño y ayudo. Soy el momento anterior a que tu voz se escuchara por primera vez; espero a las campanadas y a la tormenta, estoy junto a las aves, antes de dar su primer canto apenas el primer rayo de luz aparece en el horizonte. Soy un fiel amigo aunque me reconozco abrumador a veces. Me representan blanco sinónimo de la angustiante nada. Soy el terror de los ansiosos pero no de los inquietos; en mi se encuentran posibilidades infinitas.

Debo asumir entonces que soy producto de una sociedad ruidosa. Sonidos estridentes me persiguen. De pequeño los sentí y los encuentro en todos lados. No logro acostumbrarme a estar sin ellos. Un día elegí un instrumento, mis labios se conectaron con el, dejé entonces salir el aire interior convertido en sonido y repetí la canción resonante que llevaba, hasta que esta se fue prolongando de forma  que mi corazón ya no pudo funcionar igual. Ahora es un agrado hacer del barullo una expresión, esa que logra convertir fieras en mascotas y que hace livianos los cuerpos de quienes la aprecian.  

Hoy te busco y necesito.  Te confieso algo que te parecerá extraño y es que me gustan las melodías. También me pasa que deseo lo que no tengo, igual que ese viejo defecto humano. A mi jardín le faltan las flores que están sembradas en el  tuyo.

Me honras, no me siento capaz de lograrlo. Hoy crear sonidos y convertirlos en melodías es sacrificio. La sensibilidad puedes ser una pesada carga. No ayuda y muchas veces enferma. Mi ruido interior es interferencia, un bloqueo que no necesito. Soy hijo de un tiempo fácil, que evade, busca placer y no concluye. Creo desde lo profundo que voy por un camino nublado. Solo tengo certeza de la dirección.

La sabiduría que me han atribuido es para los que saben oír. Soy reflejo para ellos. Si tuviera que ser objeto seria un espejo, solo muestro lo que guardas en tu interior. Si me lleno de algo es solo de ti, un nostálgico y espiritual morado destaca en este universo blanco silencioso. No te has dado cuenta lo que eres, yo al frente tuyo si.

Quiero agradecer tu atención, confío en mi, en mis habilidades y en mi espíritu. Si no me abstraigo no crearé y para hacerlo me vaciaré como un jarrón de agua pura frente a ti maestro y siempre atento señor.

Cuando te sientas listo te levantarás. No me olvides, te acompañaré si me buscas. Deja de sentir bullicio. Olvida tus temores. Eres una nota que busca ser parte de una melodía. La primera vez que te escuché lo supe, serías capaz de hacer grandes cosas.

Dudaré, siempre lo hago. Erraré varias veces. Sentiré que no podré sin embargo lucharé. Tendrás un lugar en cada melodía, serás una pieza importante en cada tarea. 

Antes y después de ti no dejaré de estar. Si te levantas te abrazo y te seguiré.






No hay comentarios:

Publicar un comentario