Chile neoliberal, un olla a presión


El experimento neoliberal del siglo XX ha hecho crisis en las manos de los que lo forjaron y con violencia lo mantuvieron en el poder. Y es que la realidad sobrepasa cualquier distinguido modelo universitario estadounidense amigo de dictaduras, sobre todo, si la comprensión de la condición humana no esta en el centro.  
Les presento un intento de poetizar lo grotesco de una situación que jamás tuvo la necesaria reflexión ética sobre el impacto que ella generaría en el gran colectivo llamado CHILE.  Cayó el telón de fondo para el desarrollo de este ancho país. Estamos siendo testigos de la maravillosa expresión de una historia e identidad que no fue cambiada sino que se mantenía oculta creciendo en paralelo.   

Una olla de acero inoxidable confeccionada artesanalmente 
manos y herramientas,  mazos y una fragua  la dejaron reluciente. 

  Un buen cocinero sabe de paladares, respeta ritmos, gustos y sabores
caldo de verduras receta especial, tranquila se gestaba para todos de acuerdo a su necesidad.

 Cambio abrupto genera una traición, siempre hay descontentos en una cocinería  
olla tan especial,   mucha carne fue cambio radical, 
caldo se transformaría en guiso para pocos ¡solo los que pueden pagar! 
Arroz, papa y  fideo para todo comensal,  
se debe asegurar  mucho para los que se espera llegarán 
se ve consistente pero no esta de más, agregaremos legumbres, sinónimo de prosperidad.
Porotos, lentejas y otro tanto de arvejas, no importa la cantidad 
mientras haya buena paga, da lo mismo lo que agreguemos a la cacerola. 

Mal cocinero ¡eres un inconsciente, no piensas mas que a tus jefes responder 
esperas paga de tus dueños, solo los sirves a ellos,  has de saber! 

"Yo quiero seguir cocinando, las reglas son así 
no importa las quejas "  y ¿ por que no le ponemos también ají?
 Creo que nunca es suficiente, los condimentos necesarios para que el plato sea caliente
merkén típico chileno, comino, caldo de cubito y también orégano 
 hierbas aromáticas, mejor todo el especiero.

La olla aguanta todo, el acero resiste el fuego,  muchos ingredientes, 
cualquier cosa que le agreguemos. 
"Jamas ha fallado tan buen recipiente, artefacto material de acero, 
eres grueso y muy  resistente". 

¡ Ah!  la sal se me había olvidado, una pisca y el plato esta acabado.

Después de un  momento, la olla no resistió aquel guiso recargado, 
no pensado para todos los comensales, hecho con descuido y sobrecalentado.  
El mal cocinero no se dio cuenta cuando ¡ una explosión se había iniciado! 
¿ como?  se dijo, ¡solo ha sido un poquito de sal! mientras su dinero contaba muy interesado.

Es que no hay material que aguante, al fuego la presión  es elevada 
 los ingredientes hierven y  toda la cocina se resiente.

Descuidado cocinero, abusaste de la olla,  solo pensaste en tu jefe y no la gente
metal forjado con dureza, olla demandada con torpeza.
 Guiso eres indigesto, receta no probada,  
 desde el inicio impuesta y solo para unos pocos pensada.  

Las aves llegan para anunciar que se conoce desde lo sensible



La tierra es origen y destino, 
identidad trayecto y trascendencia,
es que nacemos definidos
 involucrados a una matriz común, 
la tierra es  un primer vínculo
América pozo inagotable, 
fuente de ternura  tan profunda como estemos dispuestos a llegar.
No puedo ser americano si no llevo tu sangre junto a la mía, 
solo seremos  hermanos si dejamos a nuestra madre 
compartir su destino de prodigiosa ecología. 


Creo firmemente que estudiar  la idea de Latinoamérica es acompañar la vivencia de sus hijos e hijas. Los fines de estudio nos sitúan en unas amuralladas universidades, detrás de ordenadores, estantes y libros. En tanto los sujetos nos llevan a explorar en nosotros mismos y nuestras historias de identidad. Solo vinculándonos descubrimos los colores, estilos, apreciaciones y dilemas. Grandes diferencias quizás, sin embargo mucha más sintonías que convergen a una misma esencia. La estrecha relación con la tierra es protección. Una guía desde que somos pequeños y que reproducimos en nuestras relaciones profundas. Un saber heredado, un fruto de comprensiones milenarias que buscan actualizarse evitando caer en la tierra del olvido.

En mis años de estadía en Barcelona, encontré un señor jubilado de un país latino distinto al mío. Había llegado cuando Europa salió en la búsqueda de mano de obra a nuestro continente. Con casi veinte años en el lugar conversamos de todo un poco; lugares, viajes, historias personales e ideas políticas que resultaron ser afines. Cuando hablamos de  Cataluña, su gente, del tiempo y el clima mediterráneo es cuando surge esta reflexión que hoy concreto. El tiempo mediterráneo es de estaciones marcadas. Por las circunstancias personales que vivía y mi formación imbuida en la racionalidad científica; hablé de datos, pronósticos y referencias meteorológicas que habían llegado a mi oído. El me escuchaba con atención hasta que aportó un argumento inesperado que para el ya constituía una certeza, "ya cambio el clima, va a empezar a ser bonitos días porque ya llegaron las aves que se posan frente a mi hogar".

En mi cabeza dio vueltas esta afirmación, recordé  algunos pueblos originarios que he conocido y sus comprensiones de mundo. El señor tiene una historia de pobreza y migraciones que lo hicieron luchar y con ello creer; lo que tuvo como consecuencia persecución militar para luego volver a migrar, ser pobre y creer. La diferencia ahora es que en Europa se había librado de toda persecución. En ese ciclo muy común en nuestro continente, no dejamos de observar, de construir una relación con lo próximo y natural. Al parecer, escuchar y contemplar aquel mundo circundante  es un rasgo común. Me sentí su hermano, un acompañante repentino, otro lugar de la misma raíz; un mismo origen para un solo destino. Valoré sus formas que también son las mias, cuestioné aquella racionalidad; colonia y patriarca, ciencia y capital. Demasiada violencia para mantener el poder de esas ideas foráneas al continente inventado, ese que fue alimento y riqueza para una Europa empobrecida y que ahora es denuncia - anuncio para un mundo camino ha ser destruído si no logramos corregirlo.