Vocación deportiva


Imagen de Sudarshan Poojary en Pixabay


"...el hacha de guerra no se entierra, se afila en la oscuridad..."

Manel - Jo competeixo



El deportista representa una síntesis de los valores supremos

aspiraciones sagradas de nuestra naturaleza humana sentipensante 

belleza, triunfo y unidad son para el colectivo una bandera  

una intuición aflora cuando jugamos 

la cancha esta pintada en el césped de la historia humana por la tradición latino mediterránea 

la vocación deportiva representaría un anhelo, observamos para aprender y admirar 

es una orientación hacia la tierra de los sueños 

lugar al que arribaremos a través de una vigilante conversación con nuestro destino   

nuestro máximo potencial se encuentra al alcance 

la fusión perfecta entre lo divino y terrenal, 

¿es el heroísmo una elección? 

las aspiraciones humanas quieren ocupar todos los rincones

iluminación de oscuridades para llegar a todos los espacios 

en la misión eterna de salvar cada impedimento. 

Si tu ganas, yo gano 

ser gladiador, deportista y jugador nos vuelve triunfadores 

vocación que supera obstáculos y adversidades 

disciplina para la extensión de los límites que impone la corporalidad 

saltar más que otros, batir los récord como ninguna otra 

los logros nos conectan con un presente de satisfacción juvenil   

el carácter y espíritu indomable son capaces de olvidar los profundos temores de orfandad 

mostraran al idealizado hermano mayor que habrá de borrar nuestra soledad guiándonos en el querer 

hombres y mujeres miramos hacia un altar 

adoramos las capacidades humanas y la fuerza interior 

nuestros recuerdos son milenarios, infinito e inefable azul de mar y cielo 

la vocación deportiva transfigura los límites impuestos

despierta euforias e idolatrías mientras vence el miedo

el arco del triunfo es símbolo de una meta, deseo de un gran recibimiento

el camino de la experiencia asegura que cumplas con tus anhelos

las personas se organizan para levantar copas 

llevamos un ansia de triunfo grabada en las sangre  

es un loco afán la exploración de todas las cumbres

contemplando la inmensidad nos acercamos al poder celestial

en el cielo se encuentran los caminos ya trazados

Hay un mito tatuado en nuestra piel, todos queremos ser Hércules.