"...el hacha de guerra no se entierra, se afila en la oscuridad..."
Manel - Jo competeixo
El deportista representa una síntesis de los valores supremos
aspiraciones sagradas de nuestra naturaleza humana sentipensante
belleza, triunfo y unidad son para el colectivo una bandera
una intuición aflora cuando jugamos
la cancha esta pintada en el césped de la historia humana por la tradición latino mediterránea
la vocación deportiva representaría un anhelo, observamos para aprender y admirar
es una orientación hacia la tierra de los sueños
lugar al que arribaremos a través de una vigilante conversación con nuestro destino
nuestro máximo potencial se encuentra al alcance
la fusión perfecta entre lo divino y terrenal,
¿es el heroísmo una elección?
las aspiraciones humanas quieren ocupar todos los rincones
iluminación de oscuridades para llegar a todos los espacios
en la misión eterna de salvar cada impedimento.
Si tu ganas, yo gano
ser gladiador, deportista y jugador nos vuelve triunfadores
vocación que supera obstáculos y adversidades
disciplina para la extensión de los límites que impone la corporalidad
saltar más que otros, batir los récord como ninguna otra
los logros nos conectan con un presente de satisfacción juvenil
el carácter y espíritu indomable son capaces de olvidar los profundos temores de orfandad
mostraran al idealizado hermano mayor que habrá de borrar nuestra soledad guiándonos en el querer
hombres y mujeres miramos hacia un altar
adoramos las capacidades humanas y la fuerza interior
nuestros recuerdos son milenarios, infinito e inefable azul de mar y cielo
la vocación deportiva transfigura los límites impuestos
despierta euforias e idolatrías mientras vence el miedo
el arco del triunfo es símbolo de una meta, deseo de un gran recibimiento
el camino de la experiencia asegura que cumplas con tus anhelos
las personas se organizan para levantar copas
llevamos un ansia de triunfo grabada en las sangre
es un loco afán la exploración de todas las cumbres
contemplando la inmensidad nos acercamos al poder celestial
en el cielo se encuentran los caminos ya trazados
Hay un mito tatuado en nuestra piel, todos queremos ser Hércules.
